viernes. 19.07.2024

“Todos tenemos que morirnos, Santos, de eso no va a escapar nadie, unos de un modo y otros de otro, unos por una causa y otros por otra”

Rodrigo Londoño, alias “Timochenko”, hizo su primera declaración pública desde que se conociese su designación como nuevo número 1 de las FARC, el pasado 15 de noviembre. El sucesor de Alfonso Cano, muerto en una operación del ejército once días antes, utilizó la página web del grupo guerrillero para hacer una declaración bajo el título: “Así no es, Santos, así no es”, fechada desde las montañas de Colombia. .

“Todos tenemos que morirnos, Santos, de eso no va a escapar nadie, unos de un modo y otros de otro, unos por una causa y otros por otra”. Se refería así Timochenko a las declaraciones del presidente colombiano tras la muerte de su antecesor, en las que pedía a las FARC que se desmovilizasen y entraran en negociaciones de paz. Y anunciaba que “Timochenko” tendría el mismo fin fatal que Cano y que la cúpula caería como un castillo de naipes. Dirigiéndose directamente al número 1 le dijo que reflexionase, ya que políticamente las FARC estaban derrotadas.

Las FARC rechazaron la oferta desde el primer momento: “la paz en Colombia no nacerá de ninguna desmovilización guerrillera, sino de la abolición definitiva de las causas que dan nacimiento al alzamiento”, señalando que garantizaban la continuidad del Plan Estratégico “hacia la toma del poder por el pueblo”. Y ahora, Timochenko reprocha a Santos mostrarse amenazante y brutal: ”matar salvajemente a un ser humano, con métodos notoriamente desproporcionados, para pararse sobre su cadáver y señalar a otros que les tienen reservado el mismo tratamiento, tiene la virtud de producir el efecto contrario”, señaló.

“La paz en Colombia no nacerá de ninguna desmovilización guerrillera, sino de la abolición definitiva de las causas que dan nacimiento al alzamiento”

Las palabras de “Timochenko” le llegaron al presidente Santos cuando estaba de visita oficial en Gran Bretaña. El tema de las FARC fue incluso tema de la conversación que tuvo en el Palacio de Backingham con la reina Isabel II.

La muerte de Alfonso Cano fue para el gobierno colombiano una pieza especialmente preciada. Era el primer comandante máximo de las FARC en caer en combate. El histórico líder, Manuel Marulanda, alias “Tirofijo”, murió anciano y de un ataque al corazón. Y, siendo como fueron muy importantes las caídas de otros importantes dirigentes de la guerrilla, como Raúl Reyes y sus computadoras, Iván Ríos o el Mono Jojoy, la caída de Cano fue una pieza mayor porque era el último dirigente histórico

La captura o muerte del nuevo número 1 puede ser más complicada. Como señaló Katie Steefeel, en un análisis para COHA (Council on Hemisferic Affairs), puede ser para el ejército colombiano un objetivo más difícil que Cano. Es uno de los miembros menos conocidos de la cúpula de las FARC, ya que casi no concedió entrevistas en los medios y no participó en ninguna de las negociaciones que en los ´80 y los ´90 celebraron con el gobierno colombiano.

Hasta ser nombra nuevo jefe máximo de la guerrilla, era coordinador del Bloque de Magdalena Medio y tenía su centro de operaciones en el noreste del país, cerca de la frontera con Venezuela. Fuentes de la inteligencia colombiana que cita la revista Semana, señalan que se movería entre Catatumbo, en el norte de la colombiana Santander, y el estado venezolano de Zulia. Muchas fuentes aseguraban, incluso, que estaría refugiado en ese país, más que con la complicidad de Hugo Chávez, gracias a la corrupción de las autoridades aduaneras, según el especialista colombiano Ariel Ávila.

El presidente Santos anunció que se activaron los canales diplomáticos para averiguar si “Timochenko” está en Venezuela. Pero recordó que si estuviera en el vecino país, el presidente venezolano ayudaría a capturarlo. “Con el presidente Chávez tenemos un acuerdo, que si nosotros tenemos pruebas de presencia de alguno de estos comandantes allá y le damos las coordenadas, él inmediatamente actuaría y así será”, dijo desde Londres.

Chávez y Santos tienen previsto encontrarse en Caracas el próximo 28 de este mes de noviembre, en víspera de la reunión para poner en marcha la Comunidad de Estados Americanos y del Caribe (Celac), una alternativa a la OEA, que excluye a EE.UU. y Canadá.

En lo que los especialistas coinciden es que no hay que prever cambios en la estrategia de las FARC. Tras la muerte de Cano solo había dos candidatos a sucederlo. El elegido, “Timochenko”, considerado como un duro militarista, e Iván Márquez, con un perfil más político. Pero los analistas destacan que en las FARC las decisiones se toman a nivel de Secretariado, no hay caudillos. Y se recuerda, en este sentido, el pasado soviético de sus líderes, muchos de los cuales se formaron política y militarmente en Moscú, como el mismo “Timochenko”.

Ahora, el principal objetivo de la guerrilla es reponerse del golpe sufrido por la caída de su máximo dirigente y evitar las deserciones. En una conversación por radio que la inteligencia militar pudo interceptar hace unos días, el comandante del Frente 40 indicaba a u subordinado que a quien huyera, “plomo, y si no lo encuentran, después arreglamos con la familia”.

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