martes. 27.02.2024

Entrevistado en el programa Radio La Pizarra por el investigador y académico Alfredo Serrano Mancilla, el presidente Maduro indicó: "Cuando se cumplieron 10 años de su partida física (Chávez) hemos enfrentado de todo y aquí estamos de pie, siempre con la verdad".

"Chávez dejó un legado para enfrentar al imperialismo, para buscar la unión de América Latina y el Caribe, para la economía post petrolera, para la construción del socialismo en todas sus dimensiones", subrayó el mandatario nacional", indicó.

Elecciones presidenciales en Venezuela en 2024

El jefe de Estado aseveró que el pueblo elegirá en paz, sin injerencias al presidente en las elecciones del año 2024, al señalar “no nos importa lo que piensen las oligarquías sobre la vida política, cultural y económica de Venezuela”.

Maduro recalcó que “el presidente que se elija en Venezuela se juramentará el 10 de enero (de 2025) y seguirá el curso de nuestro país en paz, democracia y con protagonismo popular”.

Para el presidente de Venezuela “se impuso la verdad, la democracia, la Constitución Bolivariana” frente a las maniobras de la oligarquía de socavar la estabilidad institucional de la nación suramericana en alusión a la intención de imponer un Gobierno paralelo.

“No nos importó nunca que dijeran que el presidente de Venezuela era (Juan) Guaidó, no fue presidente ni una hora, ni un segundo de este país (…) Inventado por el imperialismo, por la oligarquía de la derecha en el continente y Europa que se puso de rodillas a la política de (Donald) Trump contra Venezuela”, agregó.

En este sentido, subrayó que las expectativas sobre la posición de las oligarquías respecto a las elecciones presidenciales “es la de siempre: no nos importa lo que piense el imperialismo, nos tiene sin cuidado lo que digan”.

"Hemos mantenido un equilibrio en medio de la batalla que nos ha tocado. Hemos enfrentado sanciones, intentos de magnicidios, campañas brutales y aquí estamos de pie", destacó el jefe de Estado.

Venezuela reactiva alianzas estratégicas en América Latina y el Caribe

Al declararse optimista sobre el futuro de América Latina y el Caribe, Maduro enfatizó que Venezuela da pasos firmes en el reimpulso de mecanismos de integración que tributen al desarrollo integral de los pueblos.

En la entrevista detalló que desde el Gobierno se ha avanzado en la reactivación de alianzas estratégicas con Colombia, Brasil y Honduras, luego del ascenso al poder de Gustavo Petro, Luiz Inácio Lula da Silva y Xiomara Castro de Zelaya como resultado del levantamiento de una “segunda ola progresista.

Detalló que la “nueva ola más diversificada y diferente” se abre paso en medio del agotamiento del modelo neoliberal como “fórmula de imposición de las oligarquías”. En este sentido, afirmó que el imperialismo “no tiene nada que ofrecerle a los pueblos”, salvo miseria, desigualdad, represión, persecución y ausencia de la democracia.

El jefe de Estado indicó que, bajo el escenario de “declinación histórica” del imperialismo, la reunificación de las fuerzas progresistas en la región permitirá reavivar instancias de concertación como la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), así como sentar las bases de la evolución de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).

“Yo soy muy optimista sobre el futuro de América Latina y el Caribe, son pasos inevitables, necesarios de una América Latina más libre, independiente, justa e igualitaria”, aseveró.

Imperio estadounidense vive fase de declinación

“El imperio estadounidense va en fase de declinación histórica y ya no tiene nada que ofrecer para el bien de los pueblos de América Latina y El Caribe, nada, por el contrario todas sus políticas son retrogradas”, afirmó.

Maduro se refirió a las alianzas de los sectores de la derecha latinoamericana que buscan fracturar los Gobiernos democráticos y progresistas del mundo. Destacó que Venezuela continúa por el camino del progreso y crecimiento de los distintos sectores, con el propósito de contribuir en la construcción de “un mundo multipolar, multicéntrico, de un mundo nuevo, de un destino común para la humanidad”.

En este contexto, apuntó que “todavía hay una onda expansiva” promovida por el imperio norteamericano que busca sentar las bases de proyectos antidemocráticos, totalitarios, excluyentes e ideologizados, para generar factores de intolerancia y odio en las sociedades de América Latina.

Finalmente, recordó que un ejemplo del odio de la ultraderecha venezolana fue el Golpe de Estado de 2002, donde “el fascismo -alimentado por el imperio norteamericano- propició el divisionismo y la polarización negativa en la sociedad (…) pero Venezuela ha derrotado varias veces al fascismo”, sentenció.

Nicolás Maduro: Elecciones presidenciales en el año 2024