lunes. 26.02.2024
POBREZA
 

Durante sus últimas comparecencias televisivas, el presidente argentino, Javier Milei, aseguró que los “frutos” de las políticas de shock que puso en marcha a pocos días de asumir, comenzarán a verse en cuarenta y cinco años. “Nuestras reformas implicarían niveles de libertad económica que en un lapso de 45 años nos permitiría aspirar a multiplicar por 10 veces nuestro PBI per cápita, alcanzando niveles similares a Irlanda, que hoy mismo se encuentra 50 % por encima del de Estados Unidos”, afirmó el ultra libertario en cadena nacional, pregonando el clásico “Hambre para hoy, pan para mañana”, mantra imperecedero del neoliberalismo clásico y empobrecedor.

Las reformas, a las que refiere Milei, impactan de lleno en los bolsillos de las clases medias y bajas que ya padecen las consecuencias de la brutal depreciación de la moneda propiciada por el Ministro de Economía Luis Caputo, responsable de la deuda ilegal tomada con el Fondo Monetario Internacional durante el mandato de Mauricio Macri, actual titiritero del presidente libertario. 

Milei dijo Irlanda como pudo haber dicho Suiza, Holanda o Emiratos Árabes; y lo hizo a sabiendas del vacío intelectual que caracteriza a sus seguidores -a quienes durante la campaña electoral prometió que su motosierra iría contra la “casta”-, la misma runfla de ciber-descerebrados que todavía aplaude al líder libertario que les ha quitado el pan de la mesa para dárselo precisamente a esa casta a la que, según aseguraba a grito pelado, venía a combatir. 

En opinión de reconocidos economistas, Argentina no está ni cerca de convertirse en Irlanda, pero sí que ha dado ya sus primeros pasos para asemejarse a Ecuador y El Salvador, países que han entregado su soberanía económica en pos de una dolarización que no ha hecho más que empeorar las condiciones de vida de sus habitantes, arrastrándolos al hambre y a la miseria.

Cecilia Diwan, periodista especializada en economía, sostiene que la política adoptada por Ecuador favoreció el crecimiento del narcotráfico y el crimen organizado. “Con un Estado ausente, la dolarización empezó a favorecer a nos narcos porque la dolarización ayuda al lavado de dinero debido a que la droga se vende en dólares en Estados Unidos y en Europa. Ecuador pasó de ser un país pacífico a ser uno de los más violentos del continente, por encima de México”. 

Los votantes de Milei ya advirtieron que el camino hacia la dolarización de la economía está dando sus primeros pasos. Y aun sabiendo las consecuencias que esto acarrea, aplauden la iniciativa. Las medidas tomadas por el gobierno apuntan a profundizar la depreciación del Peso Argentino, la moneda nacional a la que el propio Javier Milei llama “excremento”. En opinión del ex Ministro de Economía, Martín Guzmán, “La dolarización ya empezó. Las medidas económicas tomadas en el primer mes de gestión son profundamente regresivas y van a generar más retroceso, pobreza, desigualdad y conflicto social”.

Con una economía dolarizada y un Estado ausente, Ecuador es hoy un narco-estado; es, junto con El Salvador, el espejo que refleja el futuro cercano de la Argentina de Milei

El espejo en el que Argentina debe mirarse no es Irlanda, sino Ecuador y El Salvador; países que sirvieron de laboratorio para que el cóndor de Washington volviese a sobrevolar la región con los ojos puestos en los recursos naturales que volverán a saquear -con la anuencia de presidentes títeres- como ya lo hicieron en las décadas de los setentas y ochentas.

El proceso de dolarización ecuatoriana comenzó en el año 2000. El país venía de una crisis financiera profunda y un congelamiento de los depósitos durante todo 1999, algo similar a lo que ocurrió en Argentina en la denominada crisis del “corralito” que derivó en el estallido social del 19 y 20 de diciembre de 2001. El resultado de la dolarización de la economía ecuatoriana se manifiesta en la violencia extrema que hoy se vive en el país, en las matanzas indiscriminadas y en una pobreza que trepa a niveles insostenibles. Con una economía dolarizada y un Estado ausente, Ecuador es hoy un narco-estado; es, junto con El Salvador, el espejo que refleja el futuro cercano de la Argentina de Milei.  

Ecuador, el espejo que refleja el futuro argentino