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sábado. 01.04.2023

Para un narcisista de la talla de Jair Bolsonaro haber perdido el poder es una herida que no cicatriza fácilmente. Con el ego aún dolido por el fracaso en las pasadas elecciones, el ultraderechista ex presidente del Brasil ha salido del claustro autoimpuesto para romper el silencio: “El gobierno de Lula no va a durar mucho tiempo”, auguró el pasado martes durante un evento organizado por el grupo Yes Brazil USA, en Florida. 

Bolsonaro aún no se ha pronunciado respecto del triunfo del líder del PT, a quien llegó a calificar de “anticristo” en uno de sus mítines de campaña. De modo que el tenor de su declaración bien podría encerrar una amenaza encubierta. En este sentido es preciso aclarar que el pasado 1 de enero Bolsonaro perdió su inmunidad, y se enfrenta a 16 investigaciones en el Tribunal Superior Electoral (TSE) y, por lo menos, a otras cuatro en el Supremo Tribunal Federal (STF) en Brasil.

Jair Bolsonaro: “Si este gobierno sigue en la línea que ha mostrado en estos primeros 30 días, no durará mucho"

Entre las nuevas investigaciones se añade una del STF para investigarlo por su supuesta implicación en los actos del 8 de enero, cuando bolsonaristas radicales atacaron las sedes de los tres poderes.

El reconocimiento de la derrota en las elecciones implicaría para el ultraderechista reconocer también su pésima administración, que dejó un saldo de pobreza creciente que Lula deberá revertir durante su mandato. "Puede estar seguro de que en poco tiempo tendremos noticias. Si este gobierno sigue en la línea que ha mostrado en estos primeros 30 días, no durará mucho", dijo Bolsonaro, en referencia las medidas de urgencia que se han tomado en el primer mes de la nueva administración. 

Bolsonaro voló a Florida el 30 de diciembre, dos días antes del final de su mandato, y rompiendo la tradición democrática no pasó la banda presidencial a su sucesor. Nueve días después, en Brasilia, miles de sus seguidores, disconformes con la derrota en las presidenciales de octubre, asaltaron el Palacio del Planalto, el Congreso y el Supremo Tribunal Federal (STF), reclamando que las fuerzas armadas concreten un golpe de Estado

Bolsonaro amenaza