sábado. 13.04.2024

Zapatero y Rajoy afinan la orquesta autonómica para la fusión de cajas

LUIS MARTÍNEZ
La Bolsa desoye el gesto de los líderes españoles que, a pesar de su aparente cordialidad, no han ocultado sus diferencias. El Ibex cae con fuerza tras la rebaja de la nota a la deuda portuguesa. El Eurogrupo estudiará el viernes el funcionamiento de las agencias de calificación.
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NUEVATRIBUNA.ES - 05.05.2010

Quien esperara hoy un abrazo fraternal entre el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder de la oposición, Mariano Rajoy, quedó defraudado. Por el contrario, quienes temían que encuentro, largamente postergado, se saldara con un fracaso rotundo, vieron hoy algún motivo para la esperanza después de las dos horas largas de reunión. Así, lo cierto es que la reunión precipitada por las turbulencias financieras que azotan Europa, que hoy repercutieron con nuevas caídas en el Ibex-35 (de un 3 por ciento, a las tres de la tarde), produjo resultados.

La reestructuración de las Cajas de Ahorros ya tiene un plazo límite. El 30 de junio, las entidades que se resisten a la fusión –un tercio del total, según la visión optimista de Zapatero- tendrán que haber cerrado definitivamente sus procesos de fusión.

Otra cosa es el déficit y la reforma laboral, los otros dos asuntos resaltados como “prioritarios” por el líder de la oposición. En cuanto al déficit, Zapatero se encargó de minimizar las diferencias que le separan de Rajoy. En este asunto, PSOE y PP no discrepan, vino a decir el presidente del Gobierno. Aunque sí en cuanto al ritmo al cual el Estado deberá reducir sus números rojos. Para Zapatero, Rajoy dio hoy muestras de “incoherencia” al reclamar una reducción de los gastos del Estado, mientras, por otro lado, pide medidas que no harían más que agravar el estado de las cuentas públicas.

Así, Zapatero insistió en que el déficit del Estado quedará reducido al 3 por ciento en 2013 que marca el Pacto de Estabilidad y Crecimiento europeo, aunque defendió otro ritmo en la reducción, distinto al que predica el PP. En caso contrario, advirtió Zapatero, si el Gobierno retirara los estímulos sobre la economía, la recuperación económica quedaría ahogada y la economía española se encontraría en riesgo de prolongar la recesión.

Respecto a la reforma laboral, Rajoy echó en cara a Zapatero los dos años “perdidos”, tras el fracaso de la reforma pretendida el pasado mes de julio, y ante la resistencia a llegar a acuerdos en la presente ronda del Diálogo Social.

En este asunto, las diferencias entre socialistas y conservadores se tornan mayores, según lo visto hoy. Mientras Rajoy urgió la llegada de medidas que dinamicen el mercado laboral, con acuerdo o sin él, Zapatero culpó al PP de no haber planteado ni una sola iniciativa al respecto, al tiempo que reafirmó su apuesta por una reforma con consenso y no mediante un real decreto, como defienden los ‘populares’, que hoy mostraron su disposición a ayudar al Gobierno “para hacer lo que hay que hacer”.

Además, Zapatero recordó al PP la ausencia de resultados de anteriores reformas emprendidas durante la etapa del gobierno ‘popular’, y reiteró que la “modernización” del mercado de trabajo español se hará sin merma para los derechos de los trabajadores.

Esta “alternativa” defendida por Zapatero pasará pronto la ‘prueba del algodón’, según confió hoy el secretario general de Comisiones Obreras, Ignacio Fernández Toxo, quien se mostró esperanzado en la pronta llegada de acuerdos con las organizaciones empresariales. Mientras, por el lado patronal, Sebastián Herrero, vicepresidente de CEOE, urgió al Gobierno a adoptar medidas ante lo que calificó como un aviso de los mercados, materializado esta semana negra en el desplome de la Bolsa española.

Un desplome al que tampoco ayudó la rebaja de la calificación a la deuda portuguesa dictada hoy por Moody’s, la agencia de ‘rating’. En este sentido, Zapatero avanzó que el viernes los jefes de Gobierno de la Eurozona estudiarán cómo mejorar el funcionamiento de estas agencias calificadoras, cuya actividad es clave para explicar la crisis actual, “una crisis financiera”, según repitió el presidente español.

En definitiva, Zapatero y Rajoy, con mando ambos en la retícula del poder autonómico español, acordaron hoy apretar las tuercas a sus barones regionales para que la fusión de cajas deje de ser un problema. En este sentido, también se comprometieron a reformar la Ley de Cajas, lo que permitirá a estas entidades buscar capital en mejores condiciones que hasta la fecha.

Otro asunto es el sistema financiero internacional y su deficiente funcionamiento, que nos ha legado un volumen astronómico de deuda –no sólo pública-, producto de aquel descontrol que llegó disfrazado de innovación. Pero ese es otro ‘gato’ -contra el cual se oye protestar poco al Partido Popular, afirman algunos- en torno a cuyo cuello los líderes mundiales se afanan ahora en poner el cascabel.

Zapatero y Rajoy afinan la orquesta autonómica para la fusión de cajas