lunes. 22.04.2024
NUEVATRIBUNA.ES / AGENCIAS - 10.6.2010

José Luis Rodríguez Zapatero ha asegurado que el objetivo de la reforma laboral es "reducir el esfuerzo y el coste del despido sin que los trabajadores pierdan derechos", así como hacer un cambio claro en la "flexibilidad interna de la empresa" en lo que afecta a "la jornada, a las condiciones de trabajo y a la regulación salarial en los convenios".

En una comparecencia ante los medios tras reunirse con el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, Zapatero la ha definido como una reforma "sustancial" para el mercado laboral español y ha confiado en que cuente con un "amplio respaldo" en el Parlamento. Según sus palabras, no es una reforma "para dos años, ni para seis u ocho años", sino "para mucho tiempo". "Queremos ir a un modelo en el que la contratación indefinida sea la norma que cada vez se imponga más en la nueva etapa frente a la contratación temporal", ha explicado.

Asimismo, ha confirmado que el Ejecutivo presentará este viernes a los agentes sociales un documento que responde a la necesidad de crear más empleo y conseguir que éste sea más estable, especialmente ahora, cuando se espera que la recuperación económica produzca "una salida de la crisis progresiva".

Zapatero ha dicho que el Gobierno "tiene las ideas muy claras" y que va a ejercer su responsabilidad "con el máximo diálogo entre las fuerzas políticas". Ante las críticas de que la reforma lleva esperando hasta dos años de diálogo, ha recalcado que "quizás lleva esperando dos décadas", dado que el modelo laboral español ha sufrido "pocas variaciones en los últimos 25 años". "Después de que hemos vivido la tercera crisis económica desde la transición democrática, que ha sido la más fuerte, hemos comprobado una vez más que el modelo exige cambios y reformas y, seguramente, si la reforma tiene un mayor número de apoyos, será muy exitosa", ha añadido.

A su juicio, España tiene "un mal histórico" singular que ha estado presente en todas las crisis económicas de las últimas décadas, en referencia a que, en todas las recesiones, la tasa de paro y la de temporalidad se dispararon. "Hay que hacerle frente a esto con decisión", ha insistido.

Respecto a las últimas decisiones de algunas comunidades autónomas de subir el IRPF a las rentas más altas o de reformar sus gobiernos, Zapatero ha recordado que cada Gobierno y presidente de comunidad autónoma "toman las decisiones con libertad". Y ha comentado: "No recuerdo a ningún presidente autonómico que vaya anunciando lo que va a hacer con su Gobierno, ni siquiera a ningún presidente de Gobierno".

Una reforma "sustancial" no "para dos, ni seis u ocho años" sino "para mucho tiempo"