sábado. 13.04.2024

El secretario de Acción Sindical, Toni Ferrer, ha arremetido contra el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, al que ha acusado de querer hacer que los trabajadores acaben pagando el descontrol de los precios del petróleo.

Ferrer replicaba así a la sugerencia del Banco de España en su último boletín económico de flexibilizar salarios para contener el alza de la inflación. En opinión del supervisor, si no se flexibilizan salarios, el IPC se mantendrá al alza, socavando la competitividad y reduciendo la actividad económica y la creación de empleo.

La institución gobernada por Miguel Ángel Fernández Ordóñez criticaba así el sistema de indexación de los salarios al IPC y la escasa presencia de convenios de empresa dentro del actual modelo de negociación colectiva, los principales responsables de esta "elevada" rigidez.

"El grado de indiciación en la negociación colectiva es muy elevado", recalca, para precisar que esta falta de flexibilidad salarial es más patente en el caso de los trabajadores cualificados y con contrato indefinido.

El Banco de España concreta que los convenios firmados en enero incorporaron un incremento medio de los salarios del 3 por ciento para 2011, por encima de las tarifas pactadas en 2010, que aumentaron un 2,1 por ciento, una vez aplicadas las cláusulas de salvaguarda.

“DATOS FALSOS”, SEGÚN UGT

Por el contrario, UGT reivindicó el actual sistema de fijación salarial y acusó al supervisor de falta de rigor en el uso de los datos. "El gobernador del Banco de España interfiere en las relaciones laborales y ataca nuestro sistema de negociación colectiva", criticó el líder sindical, para acusar a la entidad de manejar "datos falsos", porque la revisión de los sueldos es un modelo "claramente antiinflacionista".

El secretario de Acción Sindical de UGT lamentó que la entidad emisora vuelva a insistir, a su juicio, en aumentar las posibilidades de destruir empleo, en facilitar y abaratar el despido.

"Parece que el gobernador en vez de preocuparse por el paro, su única obsesión es ver cómo las empresas, cómo los grandes empresarios y la banca mantienen su tasa de beneficios", concluyó.

LA MODERACIÓN SALARIAL LLEGA TARDE

Los sindicatos insisten en que la fijación salarial está al margen de la mesa de negociación que debe acordar la reforma de la negociación colectiva antes del 19 de marzo, y reivindican el valor del vigente Acuerdo Interconfederal para la Negociación Colectiva para el periodo 2010-2011.

En el Acuerdo, empresarios y sindicatos pactaron un incremento salarial de hasta el 1% en 2010, de entre el 1% y el 2% en 2011, y de entre el 1,5% y el 2,5% en 2012, con cláusula de revisión salarial a final del ciclo y cláusula de descuelgue (o de inaplicación) para las empresas que acrediten dificultades para hacer efectiva la subida salarial pactada.

Sin embargo, el Banco de España sugiere que, aunque queda por hacer, cualquier cambio es tan necesario como tardío. Señala que "únicamente los convenios de nueva firma presentan cierta sensibilidad a la situación del mercado laboral".

"Solo en 2010, con dos años de retraso desde el inicio de la crisis, se produjo un proceso de moderación salarial con carácter más genuino, al amparo del acuerdo firmado por los agentes sociales para el período 2010-2012 y favorecido por el entorno de menor inflación", lamenta el Banco de España, que apostó por los convenios de empresa, al permitir éstos, a su juicio, acaba “incrementos salariales más elevados que los negociados en el ámbito sectorial", aunque, matizó, "también ofrece mayor flexibilidad a las empresas para ajustar sus salarios en presencia de 'shocks' negativos".

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