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lunes. 26.09.2022

La bota en la garganta de los trabajadores españoles

Los especuladores, el Banco Mundial, el Financial Times Deutschland diciendo que estamos a punto de pedir el rescate de la Unión Europea...bulos, rumores, ataques sin fundamento. Pero no es de extrañar que el último CIS refleje una caída brutal de la confianza en la marcha de nuestra economía.
NUEVATRIBUNA.ES - 11.6.2010

Cuenta la web E-p2 que "Barak Obama ha sido acusado por la City de poner la bota en la garganta de los jubilados británicos". El motivo no es otro que el 'cabreo' que el presidente de Estados Unidos tiene con los responsables de la compañía BP, responsable del vertido de crudo en el Golfo de Méxi, pero responsable también de las ganancias que sus valores puedan cotizar en bolsa asegurando la viabilidad de los fondos de pensiones de millones de ciudadanos del Reino Unido.

Que Obama esté más que molesto con la petrolera británica es comprensible, así como que quiera patear unos cuantos culos por el desastre ecológico y económico que ha ocasionado. Otra cosa es que sus declaraciones puedan estar motivadas por la necesidad de captar votos para las elecciones que le esperan a la vuelta del verano -y cuyas expectativas no son precisamente halagüeñas para su partido-. Lo cierto es que si el hombre más poderoso del mundo la emprende con una empresa, los intereses de la firma pueden verse seriamente dañados. Es cuestión de confianza.

Algo similar, salvando todas las distancias, ocurre con España. Hace sólo un par de días, el Banco Mundial -nada más y nada menos- se descolgaba con un error de bulto sobre la situación de nuestra economía al situarla entre las cinco más endeudadas de Europa. El dato real es que ocupamos el puesto 14 de los países con más deuda pública de la Unión Europea. La institución tuvo que enmendar rápidamente su metedura de pata.

No olvidemos el desplome de la bolsa española, a finales de abril y principios de mayo, debido a los ataques especulativos que nos identificaban como la próxima ficha de dominó en caer en la zona euro después del batacazo griego. El propio Zapatero tuvo que salir a contrarrestar los rumores calificándolos de "absoluta locura".

Ahora, cuando ya tenemos el miedo en el cuerpo gracias a las duras medidas de ajuste que nuestro Gobierno "se ha visto obligado" a tomar, y sabiendo que nos esperan más, vuelve a producirse otro episodio del mismo estilo.

El diario 'Financial Times Deutschland' publica este viernes citando a fuentes sin identificar que la UE espera recibir "en los próximos meses" una petición de España para activar el fondo de rescate, que se creó el pasado 9 de mayo para tratar de frenar el contagio de la crisis de deuda de Grecia a España y Portugal.

Lo han desmentido el secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, y la Comisión Europea que ha rechazado que se esté preparando la activación del fondo de 750.000 millones de euros para rescatar a España. El portavoz de Asuntos Económicos, Amadeu Altafaj, ha calificado la noticia de "rumor infundado" y ha añadido: "No estamos preparando nada. Es una especulación. Lo último que deseamos es alimentar rumores especulativos que sólo contribuyen a aumentar el nerviosismo y la incertidumbre en los mercados".

La pregunta es: ¿Será suficiente la energía empleada por una y otra parte en echar por tierra este tipo de noticias para contrarrestar su efecto nocivo hacia el grado de confianza de que goza nuestra economía? La experiencia, hasta ahora, parece indicar todo lo contrario.

Es como si una bota enorme nos pisara el cuello y apenas nos dejara respirar.

Ni nosotros mismos nos creemos que la situación sea menos mala de lo que nos la pintan desde fuera. Este viernes hemos conocido la última encuesta del CIS que refleja un serio empeoramiento de la percepción que tenemos de la economía. El dato es que quienes consideran "mala o muy mala" la actual coyuntura se situó en mayo en el 76,1 por ciento, casi dos puntos por encima del dato registrado un mes antes. En paralelo, crece el pesimismo de cara al futuro, ya que casi el 29 por ciento augura que dentro de un año la crisis será peor, frente al 27 por ciento que hacía ese pronóstico en abril.

El paro sigue en primer lugar de nuestras preocupaciones al aparecer en el 79,9 por ciento de contestaciones, en una franja similar al mes anterior y por debajo de lo registrado en el primer trimestre del año. Eso sí, los problemas económicos se consolidan en segundo lugar pero sube cuatro puntos, hasta el 50,9 por ciento, el porcentaje de quienes los citan como una de las principales dificultades del país.

La bota en la garganta de los trabajadores españoles
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