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NUEVATRIBUNA.ES - 04.05.2010

España quema en manos de los inversores extranjeros. El Ibex-35, un indicador sobre las cotizaciones de las principales empresas españolas, perdía ayer un 5,5 por ciento a las 16:40 horas. Dos rumores infundados, desmentidos por el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y por la agencia calificadora Ficht abrieron la veda a primera hora de la mañana. Ahora, nadie sabe dónde está el suelo.

El Ibex-35 perdió el nivel de los 10.000 puntos, en lo que puede terminar cómo la segunda mayor caída de la Bolsa española en lo que va de año. Los gigantes BBVA y Santander lideraron las pérdidas y llegaron a caer en torno a un 7 por ciento en el precio de sus acciones.

Fuentes consultadas por nuevatribuna.es culparon a inversores extranjeros de la caída del selectivo español y de la tensión sufrida por la renta fija. “Todo lo que huele a España”, pero también a Portugal e Irlanda, además de Grecia, quema en manos de los inversores, muchos de ellos grandes fondos internacionales, incluyendo los controvertidos hedge funds o fondos de inversión libre.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, consideró “una absoluta locura” el rumor difundido hoy de que España necesitará una ayuda de 280.000 millones de euros de la UE, similar a la que ha solicitado Grecia.

Por su parte, la agencia de calificación Ficht tuvo que salir a desmentir otro rumor que desató el pánico sobre una posible rebaja de las calificaciones de la deuda española. La agencia confirmó la máxima calificación para la deuda española, con perspectiva estable.

“La gente no acaba de ver claro el programa de rescate a Grecia”, afirmó Ignacio Victoriano, analista de Renta 4. Aun así, “no está justificado el pánico vendedor”, afirma el experto en renta fija, que califica como “sobrerreacción” lo sucedido hoy en el mercado español de valores.

Sin embargo, asegura que “no se sabe” cuándo acabará el ataque especulativo contra la deuda española, tanto pública como privada.

Un 62 por ciento de la deuda pública española se encuentra en manos de inversores extranjeros, por debajo del 71 por ciento en el caso de Portugal y el 86 por ciento de Irlanda. Una cuarta parte del total de la deuda pública española es propiedad de inversores franceses.

La Bolsa se desploma por culpa de la salida masiva de inversores extranjeros