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martes 24/5/22
DIÁLOGO SOCIAL

Gobierno y sindicatos culpan de la ruptura al giro de la patronal

Zapatero, muy duro con la CEOE, afirma que Díaz Ferrán buscó de forma "consciente" el fin del diálogo social. CCOO y UGT ven un "cálculo político" detrás de la intransigencia de los empresarios. Así las cosas, el Gobierno dará luz verde en agosto a la nueva renta para los parados sin protección.
> Crece el paro y supera los 4,1 millones

Bravucón, soberbio, prepotente, infantil...
El PP pone de vuelta y media a Zapatero por el fracaso del diálogo social y dice que no puede haber líneas rojas con más de cuatro millones de parados.
NUEVATRIBUNA.ES/ L.M. - 24.07.2009

El diálogo social ha fracasado. Los sindicatos y el Gobierno dieron hoy por “finiquitado” el proceso de negociación de la Mesa que compartían con los empresarios, a cuyo presidente, Gerardo Díaz Ferrán, culparon del fracaso de las conversaciones. Pese a todo, el Gobierno aprobará este verano la renta de protección a los parados que agotaron la prestación. En cuanto a los empresarios, al fracasar la negociación pierden la rebaja de un punto y medio que ofreció el Gobierno en el pago de las cuotas a la Seguridad Social.

El presidente de CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, culminó hoy el giro de la patronal en el proceso de Diálogo Social, al rechazar la oferta del Gobierno. El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, culpó a la organización del fracaso del pacto por su actitud "intransigente" y "poco constructiva", opinión compartida por CCOO y UGT. Antes, el presidente acusó a la patronal de intentar quitar derechos a los trabajadores.

José Luis Rodríguez Zapatero se mostró contundente en su primera valoración pública tras la ruptura del diálogo social. En rueda de prensa desde el Palacio de la Almudaina en Mallorca donde se celebró el Consejo de Ministros, el presidente del Gobierno afirmó que las propuestas de la CEOE “son inasumibles para un gobierno responsable” y dijo estar “decepcionado” y “sorprendido” por la “falta de responsabilidad” y “escasa voluntad” mostradas por la cúpula empresarial y por su portavoz, Gerardo Díaz Ferrán.

A su juicio, el último documento presentado por la CEOE “es una propuesta para el fin del diálogo y la imposibilidad de un acuerdo”, es “casi una enmienda a la totalidad” después de dos meses de conversaciones, afirmó. Aunque reconoce que le hubiera gustado llegar a un acuerdo “las medidas se van a seguir tomando con diálogo pero con determinación”, advirtió.

El presidente no entiende a qué se debe el giro dado por la patronal cuando el documento presentado por el Gobierno a empresarios y sindicatos “no contiene más que medidas de apoyo” a las empresas. Lamentó asimismo, que en un momento de crisis económica como el que vive España, “no se arrime el hombro”, a diferencia de los sindicatos, a los que alaba su actitud en las negociaciones.

“La propuesta que ha formulado el Gobierno es equilibrada, supone apoyo a empresas y a los desempleados. (…) Y he de decir que la respuesta que dio el presidente (Díaz Ferrán) se sale de lo que ha sido el marco del acuerdo”. Zapatero desgranó dichas propuestas, como la rebaja de las cotizaciones sociales que “ni el Gobierno ni los sindicatos pueden aceptar” ya que pone en riesgo el equilibrio de la Seguridad Social y el sistema de pensiones, aseguró.

Tampoco acepta el recorte de derechos laborales de los trabajadores. “Tenemos que salir de la crisis juntos, sin que unos ni otros pierdan posiciones, apoyando a unos y a otros pero no debilitando a los trabajadores”, insistió. Zapatero avanzó que la ayuda de 420 euros durante seis meses para los parados que no estén cobrando una prestación (una de las principales reivindicaciones hechas por CCOO y UGT) será aprobada por decreto ley en el Consejo de Ministros del próximo 13 de agosto.

Con cierta ironía, el jefe del Ejecutivo dijo sentirse “agradecido” por el hecho de que la patronal haya puesto por escrito sus propuestas, ya que, a su juicio, lo que se pone de manifiesto es la “falta de voluntad” de la CEOE. También afirmó con rotundidad que ya no se producirán más reuniones de la mesa de diálogo después del encuentro que se celebrará este viernes y que será la última oportunidad que tendrá la patronal para rebajar sus exigencias.

Horas después, CEOE rechazó las afirmaciones de Zapatero, que calificó de "falsedad" y aseguró que nunca ha pedido el despido libre ni que se impida la defensa jurídica de los trabajadores. No obstante, insistió en su propuesta de que, a partir del 1 de septiembre, se negocie la "simplificación de los procedimientos administrativos en materia laboral, o la supresión de alguno de ellos”. Según los empresarios, esta reforma significaría dar “una mejor respuesta a la competitividad de la economía española".

Además, CEOE reiteró que la rebaja de cotizaciones es una reforma "fundamental", pidió otras fiscales y de mejora de la financiación de las pymes, reafirmó su compromiso con el diálogo social y exigió al Gobierno que tome medidas.

RIESGO PARA LAS PENSIONES

También habló el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, quien aseguró desde Barcelona que la organización empresarial ha planteado unas condiciones para el acuerdo "inasumibles" por el Gobierno, ya que ponían en riesgo el sistema de pensiones y vulneraba los derechos de los trabajadores.

En su opinión, la flexibilización del mercado laboral que planteaba la CEOE hubiera conducido a la "precariedad" del sistema y su propuesta de reducir en cinco puntos las cotizaciones a la Seguridad Social hubiera puesto en riesgo las pensiones de más de ocho millones de personas.

Corbacho explicó, a este respecto, que la previsión para este año es cerrar la Seguridad Social con unos 3.000 millones de euros positivos, por lo que, de aplicarse la propuesta de la patronal, que conllevaría una rebaja de 15.000 millones de euros, "faltarían unos 12.000 millones para pagar las pensiones". Y ante esta situación, remarcó Corbacho, sólo hay dos vías posibles: o recurrir al fondo de reserva o rebajar las pensiones. "Esta es una posición inasumible para el Gobierno, que lo que no hará es poner en riesgo la seguridad de más de ocho millones de pensionistas", apuntó.

La CEOE, añadió el ministro, también ha pedido una rebaja de los impuestos, lo que hubiera supuesto un retroceso del estado del bienestar, y ha abogado por privatizar el control sanitario de las bajas laborales. Y éstas, subrayó Corbacho, no son las medidas que necesita el país ni para afrontar el actual contexto económico ni para crear empleo.

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