martes 20.08.2019
LA MEDIDA REDUCIRÍA EL INTERÉS DE BONOS A 3 Y 5 AÑOS

Gestha propone triplicar el Impuesto de Patrimonio y eximir a la Deuda Pública para evitar nuevo rescate

Los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) abogan por triplicar los tipos del actual Impuesto sobre el Patrimonio antes de que acabe el año, hasta situar el gravamen medio entre el 1% y el 2%, lo que unido a una exención en el pago para aquellas personas que adquieran Deuda Pública permitiría reducir los costes de financiación del Estado y evitaría tener que solicitar un nuevo rescate.

Para este colectivo, la exención a la deuda comprada en el mercado primario (subastas) debería estar condicionada a su tenencia durante un mínimo de tres o cinco años, coincidiendo con el plazo del bono en cuestión, cuando probablemente esté superada la crisis sobre la deuda. Ello situaría el tipo de interés entre el 2% y 3%, con lo que la rentabilidad financiera-fiscal de deuda pública oscilaría en torno al 4%.

Los Técnicos de Hacienda indicaron que este coste sería "razonable y sostenible" para el Estado, permitiendo así afrontar los importantes vencimientos de deuda previstos a corto y medio plazo: entre los meses de agosto y diciembre de este año el Tesoro necesitará algo más de 57.000 millones de euros, a los que se sumarán otros cerca de 96.750 millones de euros a lo largo de 2013.

Según los últimos datos disponibles, en nuestro país existe un patrimonio en acciones por valor de casi 536.000 millones de euros, de los cuales aproximadamente 367.000 millones no se negocian en bolsa. De este modo, las subastas de Deuda del próximo año y de lo que resta de este podrían ser cubiertas con solo el 18,05% y el 10,65% del patrimonio en valores de los residentes, respectivamente.

NUEVO IMPUESTO SOBRE LA RIQUEZA

Además de estos cambios en el Impuesto sobre el Patrimonio, que podría tramitarse de forma urgente y estar listos antes del mes de octubre, Gestha defiende la puesta en marcha de un proyecto de ley para crear un Impuesto sobre la Riqueza de ámbito estatal –evitando así bonificaciones autonómicas al 100% de la cuota– con mínimos exentos como los vigentes en el Impuesto sobre Patrimonio, al que sustituiría.

Sin embargo, consideran que el tipo efectivo de esta nueva tasa debería triplicar al del actual impuesto, además de incorporar fórmulas para evitar la interposición de sociedades con las que las grandes fortunas puedan eludir su pago, así como la ya mencionada exención de la plena propiedad de la deuda pública.

Pese a estar a favor del Impuesto de Patrimonio, los Técnicos de Hacienda consideran que hasta ahora su aplicación ha sido poco efectiva por las políticas existentes en las diferentes comunidades autónomas. El secretario general de Gestha, José María Mollinedo, señaló que la puesta en marcha de un Impuesto sobre la Riqueza de carácter estatal “tendría un mayor efecto sobre la recaudación y serviría para evitar la aplicación de nuevos recortes, con los que sólo se añade más presión sobre la economía de las clases medias y trabajadoras”. 

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