domingo. 26.05.2024
NUEVATRIBUNA.ES - 03.11.2009

La candidatura de Rodrigo Rato no resuelve el conflicto abierto en Caja Madrid, según dijo hoy Comisiones Obreras de Madrid, en referencia al pacto logrado en Génova para consensuar el candidato a presidir la caja. Al contrario, según el sindicato, la retirada del recurso de Gallardón contra la ley Aguirre muestra la “falta de coherencia” del alcalde de Madrid, que ha renunciado a defender los intereses del ayuntamiento madrileño “por imperativo marianista”, dijo hoy un portavoz del sindicato madrileño.

Ayer, el secretario general de Comisiones Obreras de Madrid, Javier López, indicó que el sindicato no va a retirar el recurso interpuesto sobre Caja Madrid que impide la renovación de los órganos de dirección de la cuarta entidad financiera española, impulsada por la presidenta madrileña Esperanza Aguirre.

"No hay motivo" para retirar un recurso, explicó López, que se refiere a la asignación de la representación dentro de la entidad y no la elección del presidente.

Comisiones Obreras prolonga así el pulso que mantiene contra Esperanza Aguirre y su reforma de la ley electoral de la segunda caja española hace ahora un año. Para el sindicato, Aguirre trata de “acaparar los órganos de gobierno de la caja y dirigirla a la medida del partido del Gobierno”.

Gallardón anunció hace días su retirada de la batalla judicial iniciada por el ayuntamiento de Madrid, tras lograr taponar el ascenso a la presidencia de la caja de Ignacio Gonzáles, el lugarteniente ‘aguirrista’, cuya candidatura despertó el recelo de la facción del PP de Madrid que lidera el alcalde madrileño, y cuya guerra con el sector ‘aguirrista’ permanece abierta desde hace años.

El alcalde madrileño ha ofrecido la retirada del recurso judicial, que ha paralizado la renovación en los órganos de la caja diseñada por Aguirre, a cambio de que Rodrigo Rato sea el candidato a presidir la caja, en lugar del mencionado González.

Paradójicamente, mientras Madrid se retira de la lucha por la representatividad de los consistorios, es el Ayuntamiento de Barcelona el que mantiene el pulso municipal contra Aguirre, tras saber que la nueva ley electoral le reserva tan sólo dos consejeros desde los ocho actuales.

AGUIRRE Y EL PODER EN LA CAJA

En conjunto, los ayuntamientos se sienten dañados, afirma CCOO, porque antes de la Ley Aguirre tenían 100 consejeros y ahora esa cifra queda en 80. "Ven mermada notablemente su representación", indica Javier López.

Por su parte, Comisiones Obreras está representado en Caja Madrid por varias vías: por los trabajadores, por las entidades representativas como primer sindicato de la región, y a través del sector de impositores (clientes).

"Nos sentimos damnificados con este reparto que ha hecho Aguirre de los representantes en Caja Madrid en la Asamblea General, recortando la representación de los impositores", afirma el secretario general de CCOO-Madrid, Javier López.

Si el reparto de los 64 consejeros designados por la entidad fundadora se hubiese realizado de acuerdo a la normativa anterior, en lugar de 90, habría 112 representantes de los impositores en la Asamblea General, recuerda.

Por el contrario, la Asamblea de Madrid, controlada por Aguirre mayoritariamente, pasa de tener 40 a 53 representantes, al tiempo que las entidades representativas (designadas directamente por el consejero de Economía) pasa de ser de 32 a 61.

"Está claro que el intento de la ley es garantizar para Aguirre un control mayoritario de la caja en detrimento fundamentalmente de ayuntamientos e impositores”, sentenció López.

Gallardón pierde poder en Caja Madrid por "imperativo marianista"