DENUNCIAN DESDE EL SECTOR FINANCIERO DE LA UGT

El fraude de las horas no pagadas supone una pérdida para la Seguridad Social de casi 1.000 millones de euros anuales

El próximo día 15 de noviembre, tendrá lugar la vista por el auto que ha elevado al Tribunal de Justicia Europeo la Audiencia Nacional, por una demanda de los sindicatos españoles contra Deustche Bank.

Más de un 40% de las horas extraordinarias que se realizan en España no se pagan a los trabajadores, no se cotizan a la Seguridad Social ni se retiene el correspondiente IRPF

Desde el Sector Financiero de la Unión General de Trabajadores han hecho estimaciones sobre un salario neto mensual de 1.022 euros (con pagas prorrateadas), que corresponde al salario bruto medio anual en España de 2016 de: 23.156,29 euros, según datos del Instituto Nacional de Estadística.

Tomando ese salario como base y teniendo en cuenta que más de un 40% de las horas extraordinarias que se realizan en España no se pagan a los trabajadores, no se cotizan a la Seguridad Social ni se retiene el correspondiente IRPF, o lo que es lo mismo: 150 millones de horas productivas cada año van íntegras a la cuenta de resultados de las empresas. Esto significa que 947.625.000 euros no ingresan en la Seguridad Social. De esa cantidad, no menos de un 13,7%, corresponde a las entidades del Sector Financiero, es decir en torno a 130 millones de euros/año.

Los sindicatos han demandado a las entidades financieras ante la Inspección de Trabajo y ante los tribunales de Justicia: hay que recordar que se ganaron las sentencias interpuestas por los sindicatos contra Bankia y contra Abanca ante la Audiencia Nacional en 2017. Fue el Tribunal Supremo el que no supo distinguir las horas ordinarias de las extraordinarias y dio la razón a las entidades financieras. El próximo día 15 de noviembre, tendrá lugar en Luxemburgo, en la sede del Tribunal de Justicia Europeo, la vista por el auto que ha elevado a ese Tribunal la Audiencia Nacional por una demanda de los sindicatos en España contra Deustche Bank.