sábado. 20.04.2024

La prima de riesgo ofrecida a los inversores por los bonos españoles a diez años respecto a sus homólogos alemanes se mantiene por debajo de los 180 puntos básicos, dentro de los niveles anteriores a la erupción de la crisis de Irlanda el pasado mes de noviembre, que desembocó en el rescate del país y ha acabado arrastrando a Portugal, que el miércoles anunció que solicitará la ayuda del fondo de rescate europeo.

De este modo, el rendimiento de los bonos españoles a diez años se situaba en el 5,235%, lo que representa un diferencial de 178 puntos básicos respecto al 'bund', según los datos de los mercados secundario.

Por su parte, la presión sobre la deuda portuguesa disminuye levemente y la prima de riesgo de los bonos lusos a diez años se sitúa en 534 puntos básicos, con un interés del 8,756%.

El Ibex, a la espera del BCE

Por su parte, el parqué madrileño abría la sesión con un comportamiento plano y sin decantarse de forma clara por las ganancias, ya que el Ibex 35 abrió con signo negativo y tras unos minutos de cotización (9.05 horas) sólo subía un 0,08%.

El Ibex se muestra ajeno el rescate solicitado por Portugal y a la espera de la reunión que mantendrá este jueves el Banco Central Europeo (BCE). España se ha distanciado del país luso y los inversores no están castigando al selectivo español.

La bolsa portuguesa también ha acogido en positivo la solicitud de los trámites para el rescate y ha abierto la jornada con una fuerte subida del 1%, seguida de París (+0,10%). Por el contrario, Francfort ha abierto con un leve descenso del 0,06%.

España, en primera línea de la crisis

Por su parte, el conseller de Economía y Conocimiento, Andreu Mas-Colell, ha apelado a los "intereses comunes" de la administración central y catalana para defender la solidez de España en el ámbito internacional tras la petición de rescate de Portugal, que ha seguido los pasos de Grecia e Irlanda.

En la inauguración de unas jornadas en Barcelona sobre nueva gestión empresarial, el conseller ha instado a crear una "primera línea de defensa desde el acuerdo profundo y desde un mensaje que cree confianza".

Ha argumentado que en Europa "han caído baluartes que seguramente eran precarios", y que España ha quedado ahora "en primera línea de la crisis", por lo que las administraciones deben demostrar que cuenta con lo necesario para afrontar el contexto económico.

A parte de esto, también ha señalado que "después cada administración tiene responsabilidades específicas"; en el caso de la central, realizar reformas estructurales, empezando por la laboral, porque "España no puede salir del agujero con un 20% de desempleo".

Mas-Colell ha considerado que no es la peor crisis de la historia, pero que todavía hay cuestiones que pueden perjudicar a la recuperación en el caso de Catalunya y España, como la subida de tipos de interés que prepara el Banco Central Europeo (BCE): "No nos convendría en absoluto".

España resiste el embate del rescate a Portugal