lunes. 15.04.2024

Las conclusiones del informe son demoledoras para el sector de la promoción y construcción de viviendas y buenas para todos aquellos que puedan o necesiten adquirir un piso. El ajuste que comenzó en el 2008 acumula ya una caída del 30%. La previsión es que hasta 2017 se deprecien igualmente un 30% más.

Después de tres años de franca caída, los precios de los pisos enfilarán “una tendencia cero o negativa al menos durante un periodo de entre ocho y diez años” más, según el informe. Es decir, los pisos seguirán abaratándose hasta que comience 2025, o incluso 2027. 

Quedan cinco años más cuesta abajo y una década de estancamiento o descensos.Las casas costarán en 2017 la mitad que en 2008. Y más allá de esa fecha es difícil hacer vaticinios, pero la demanda seguirá muy débil, según la consultora. “Los brotes verdes en este sector ni los hay ni los va a haber. Al menos hasta 2018”, señaló Fernando Rodríguez y Rodríguez de Acuña, presidente de la consultora, en la presentación del informe.

Existe un desfase entre oferta y ventas de 6,6 veces. Hay un stock en oferta de 1,7 millones de viviendas nuevas o usadas, mientras que las ventas netas se quedaron en 2012 en 259.379 inmuebles.

España en este tema es como Japón: continuas caidas del precio de la vivienda, población predominantemente mayor y bajo crecimiento económico de largo alcance. Si la década perdida nipona ya dura dos decenios, la española va camino de prolongarse –en lo inmobiliario– otros tantos (desde 2008 hasta 2027, “al menos”).

En primer lugar, “existe un desfase entre oferta y ventas de 6,6 veces. Hay un stock en oferta de 1,7 millones de viviendas nuevas o usadas, mientras que las ventas netas se quedaron en 2012 en 259.379 inmuebles.

Por otra parte, la generación neta de hogares en 2012 fue de 11.645, “y para los próximos años se espera que ésta sea negativa”. En tercer lugar, tanto con carácter global como por provincias la evolución y tendencia esperadas de la oferta y la demanda son divergentes. “Por lo menos, durante los próximos cinco años”, agrega el informe.

El precio al que ofertan sus inmuebles los vendedores “es hoy un 50% superior al precio aceptado por la demanda

Esta situación de la demanda frente a una oferta desmesurada “presionará los precios a la baja, muy especialmente en todos los casos en los que se necesita realizar la venta de la vivienda, no sólo por parte de las entidades de crédito, sino también por parte de los particulares”.

El informe considera que el precio al que ofertan sus inmuebles los vendedores “es hoy un 50% superior al precio aceptado por la demanda”, de media. Hay otro factor que favorece una mayor depreciación de las casas: el fin de los estímulos fiscales. Al eliminarse la desgravación fiscal en el IRPF y al subir el IVA inmobiliario del 4% al 10% (todo ello, el 1 de enero de este año), los compradores acaban pagando mucho más por sus pisos. No sólo en el precio de compra (vía IVA), sino en el desembolso final, ya que la deducción se practicaba sobre las cantidades satisfechas en cuotas hipotecarias.

Ambos golpes fiscales del actual Gobierno “equivalen a la bajada de precio entre 2007 y 2012 en términos de esfuerzo financiero (-27%)”, subraya el estudio. Así, casi todo el ajuste se precios se ha esfumado para quienes compran ahora, nueva, su primera vivienda habitual.

La estructura de los promotores está obligada a desaparecer. En tres o cuatro años el sector promotor potencialmente desaparecerá

“La estructura de los promotores está obligada a desaparecer. En tres o cuatro años el sector promotor potencialmente desaparecerá”, expuso Rodríguez y Rodríguez de Acuña. Según el consultor, la banca saneada sí podrá lanzar una política de fuertes descuentos para deshacerse de su lastre inmobiliario, pero los promotores no, ya que no podrán vender por debajo del coste de producción. Es un callejón sin salida.

No podrán vender, pero tampoco construir. No en vano, en la mayor parte de los municipios de España (el 90,2%, en concreto), el precio de la vivienda media se encuentra por debajo de 120.000 euros, valores que “no justifican la edificación”. Según el Anuario, el 36% de los promotores que existían en 2007 ha echado el cierre. Y de los actuales, el 46% se encuentra en una situación de quiebra. De esta forma, los promotores acabarán trasvasando otros 600.000 inmuebles a los balances de la banca, lo que obligará al sector financiero a aumentar con fuerza sus provisiones.

Los particulares que no pierdan su vivienda también sufrirán el desplome de los precios, lo que supondrá una disminución patrimonial y un efecto pobreza. Además, dentro de cinco años el valor de una vivienda adquirida en el pico de la burbuja (2007) estará por debajo del crédito hipotecario vivo de ese inmueble. Así que, en el corto y medio plazo “es imposible que el sector pueda mejorar”. 

Para ver el informe completo:    #

                                                http://www.rracuna.es/images/pdf/presentacion_anuario_2013.pdf

El precio de la vivienda en España se desploma