viernes. 14.06.2024

El humo del tabaco barre 200.000 empleos

Hosteleros y fumadores polemizan sobre la prohibición total del tabaco en lugares públicos. Dueños de bares y restaurantes alertan contra la pérdida de un 40 por ciento de sus clientes. Mientras, los prohibicionistas niegan los perjuicios económicos.
NUEVATRIBUNA.ES/ L.M.- 18.01.2010

Los hoteleros trazaron hoy un paisaje apocalíptico. Según sus cálculos, unos 70.000 bares y restaurantes tendrán que cerrar si finalmente se prohíbe fumar en todos los espacios públicos. “Sería la ruina de la hostelería”, afirma el presidente de la patronal del sector FEHR. En cambio, los defensores de la prohibición argumentan que en aquellos países donde ya se han endurecido las leyes, “no consta que los hosteleros hayan salido perdiendo”.

Los hosteleros afirman que la propuesta de la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, que ha propuesto endurecer la prohibición de fumar, llega “en el peor momento económico de la hostelería en los últimos años”. Según el presidente de FEHR, José María Rubio, la nueva restricción mandaría al paro a 200.000 personas. “El sector no está a favor del tabaco, pero sí está en contra de las grandes pérdidas económicas”.

"La pérdida de clientes estaría entre el 40 y el 45 por ciento", lamenta Rubio. En Irlanda, -"el único país de la Unión Europea donde se ha impuesto la prohibición total de fumar en hostelería", recuerda-, un 8,6 por ciento de los restaurantes y un 24 por ciento de los bares cerraron tres años después de prohibirse fumar en 2004, dicen los hosteleros, que citan datos de la Oficina Central de Estadística de Irlanda.

"Si en Irlanda, con un pub por cada 700 habitantes, sucede esto, como no va a afectar económicamente la medida en España", sentencia Rubio. Además aventura un cambio de hábitos entre los fumadores. A su juicio, la prohibición conllevaría que "las personas quedaran en casas en lugar de salir a los bares". En un país con un bar por cada 175 habitantes, "no es cuestión de broma", concluye.

En cambio, los ‘antitabaco’ niegan que la prohibición vaya a acarrear ningún perjuicio económico a los hosteleros. Precisamente citando el caso irlandés, el coordinador de la ‘web’ contra el tabaco ‘www.porquenosotrosno.org’, Joseba Zabala, afirma que “no consta que los hosteleros hayan salido perdiendo”. Y tampoco en Francia o Italia, añade, citando los países que cuentan con leyes más restrictivas que la española.

Los ‘antitabaco’, agrupados en el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), acusan a las tabaqueras de ocultar sus intereses detrás de las protestas de los hosteleros. Este grupo, que engloba a 40 asociaciones científicas, niega que otros efectos de la prohibición total más allá de un beneficio para la salud de todos. “Ya hay más de 200 millones de personas que viven en países donde no se puede fumar en ningún espacio público cerrado”. “¿Por qué nosotros no?”, se pregunta Zabala.

Los prohibicionistas manejan cifras muy distintas a las de los dueños de los bares y restaurantes. En Italia, donde la norma entró en vigor en 2005, aseguran que, después de probar sus efectos, cerca de un 90 por ciento de los hosteleros se mostró a favor de la ley. Además, sólo un 7 por ciento de los propietarios mantuvo sus previsiones de pérdidas, tras la entrada en vigor, frente al 50 por ciento anterior.

BIOMBOS CONTRA EL HUMO

Los ‘antitabaco’ critican la falta de eficacia de la ley que desde 2006 obliga a dejar libres de humo algunas zonas en bares y restaurantes. Según sus datos, sólo “el 1 por ciento de estos empresarios” han llevado a cabo la separación correctamente, asegura el vicepresidente y portavoz del CNPT, Rodrigo Córdoba.

En su lugar, la mayor parte de los hosteleros se ha limitado a colocar “paneles y biombos”, añade, que no impiden el paso del humo. Por eso los trabajadores del sector siguen contando con el doble de riesgo de padecer un cáncer de pulmón que el resto de la población, asegura. Los antitabaco admiten que los empresarios que hicieron bien las obras deben recibir “una compensación fiscal” por los gastos.

Un nuevo fenómeno, bautizado ya como “cigarrón”, se avecina si finalmente el Gobierno prohíbe totalmente fumar en espacios públicos cerrados. Al no poder fumar en los bares, los fumadores pintan un panorama nocturno marcado por las “grandes aglomeraciones” que se formaron a las puertas de los bares para poder fumar. Algo que podría evitarse si se cumpliera la actual ley, recuerdan los fumadores desde su ‘contraweb’ 'www.prohibidoprohibir.org'

Pero si la iniciativa del Gobierno finalmente tiene éxito, los fumadores quedarán relegados a una suerte de ‘guettos’. Los llamados clubes de fumadores recogerán a la clientela que no pueda resistir la prohibición, según augura Javier Blanco, portavoz del Club de Fumadores por la Tolerancia – una asociación que dice contar con 100.000 socios- y que anima a los bares y restaurantes a convertirse en estos clubes privados, a imagen y semejanza de Nueva York.

El humo del tabaco barre 200.000 empleos