miércoles. 22.05.2024

En este mismo período, no superaban el 13 por ciento, según el 'International Business Report' de Grant Thornton correspondiente al tercer trimestre.

Detrás de estas perspectivas está el escaso optimismo con que las empresas miran al futuro. Un 73% se declara algo o muy pesimista, lo que sitúa a España como el segundo país más desconfiado respecto a su economía, sólo por detrás de Japón.

Además, las perspectivas sobre la marcha de sus negocios se han desinflado en los últimos trimestres. Los empresarios que prevén descensos superan ampliamente a los que esperan subidas en indicadores fundamentales como los beneficios, con una diferencia de 15 puntos, precios de venta (-20 puntos) o inversiones (-13 puntos).

En cuanto a las perspectivas de facturación, el 45% prevé que los ingresos de sus empresas sigan estancados, mientras que aquellos que piensan que aumentarán y los que esperan que disminuya se reparten a partes iguales, con un 28%.

Asimismo, todos estos indicadores arrojan peores resultados que hace un año y el único dato alentador es el de las exportaciones, pues las empresas que esperan mejoras superan en 30 puntos a las que temen descensos.

LA PRINCIPAL PREOCUPACIÓN, LA FALTA DE LIQUIDEZ.

Por otro lado, la falta de liquidez ha desbancado a la reducción de la demanda como la principal preocupación de los líderes empresariales españoles, con un 53%, siete puntos porcentuales más que en el trimestre anterior.

Le sigue una de sus principales causas, la falta de crédito, apuntada por el 48% de los directivos encuestados, por delante del coste de financiación, que ocupa el tercer lugar, con un 45% de la opiniones.

Otro aspecto preocupante para las empresas es el aumento continuado de la morosidad de sus clientes, que si en el trimestre anterior trimestre era mencionado por el 46% de los encuestados, en el tercero se ha elevado hasta el 52%.

Por otro lado, el informe de Grant Thornton señala que España es la segunda economía de las incluidas en el estudio en la que más tarde se pagan las facturas, con una media de 76 días, sólo por delante de Grecia, con 86 días.

El 28 por ciento de las empresas prevé despidos en los próximos meses