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L.M / NUEVATRIBUNA.ES - 16.06.2009

El presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, escribió este martes un nuevo capítulo de la difícil historia que atraviesan las relaciones entre patronos y trabajadores desde que empezó la crisis. “La casa se está barriendo. Pero hay más polvo que nunca”, dijo Díaz Ferrán para referirse a las conversaciones entre la patronal y los sindicatos, reunidos en la mesa de Diálogo Social.

Díaz Ferrán recordó al Gobierno una vez más que “está para gobernar” en caso de no haber acuerdo en la mesa de Diálogo Social, donde se sientan empresarios y sindicatos, al participar en un curso sobre la crisis económica organizado en Santander por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) y el BBVA.

El líder empresarial se remontó a los tiempos del Gobierno de Felipe González (1982-1996) para recordar que sus políticas, aunque le costaron una huelga general, consiguieron reducir una tasa del 20 por ciento de paro. Para Díaz Ferrán, la alta tasa de temporalidad que padece hoy el mercado laboral español tiene su origen en aquellas políticas adoptadas por González.

Díaz Ferrán afirmó que los empresarios realizan "tremendos esfuerzos" por alcanzar algún acuerdo con los sindicatos en la mesa del diálogo social, en contra de la teoría que afirma que la patronal defiende una situación “cuanto peor, mejor”, que obligue a actuar al Ejecutivo de Zapatero.

El secretario general de UGT, Cándido Méndez, ha respondido rápidamente a Díaz Ferrán con la idea de que centrar el diálogo social exclusivamente en el abaratamiento del despido "parte de la malicia o de la ignorancia", dijo al participar en el mismo foro que el empresario.

Para Méndez, abaratar el despido no es una medida apropiada para luchar contra la crisis e incluso puede dificultar la vuelta a la recuperación.

"Por ahí no van los tiros", sostuvo el líder ugetista, quien aludía así a la propuesta de la patronal de crear un nuevo tipo de contrato con 20 días de indemnización por despido. Según Méndez, el nuevo contrato propuesto por la patronal supondría la sustitución de los trabajadores actuales por empleados precarios.

Méndez insistió en que la crisis que atraviesa España es de origen financiero y rechazó que el peso de las reformas recaiga exclusivamente sobre los trabajadores.

"La víctima mas visible es el mercado laboral y se puede pensar que es ahí donde que hay que actuar con determinadas recetas, bien publicitadas en base a ideas simples, pero lo que haría es agravar la situación”, concluyó el secretario general de UGT.

Díaz Ferrán barre para casa