miércoles 22.01.2020
ACUMULAN UNA CAÍDA SUPERIOR AL 80% EN DOS MESES

Las acciones de Abengoa profundizan su caída por encima del 60% y ya valen menos de un euro

Salta la alarma bursatil en una de las empresas más emblemáticas del sector español de la ingenieria y de las energías alternativas y el medio ambiente.

El grupo Abengoa con más de 22.000 trabajadores y una facturación anual por encima de los 7000 millones de euros atraviesa por malos momentos. Con una sólida implantación en Estados Unidos y Latinoamérica es una de las empresas más representativas del crecimiento de la industria española en los últimos años. A pesar de la venta de Befesa en 2013 a un grupo de fondos de inversión internacional el nivel de endeudamiento de la compañía sigue siendo muy elevado

Los títulos de Abengoa ampliaban su caída en la sesión bursátil por encima del 60%, para retroceder por debajo de un euro y situarse en mínimos históricos. En la sesión del 14 de noviembre la acción ha llegado a estar a 0,90 € desde unos máximos anuales de 5,1 €.

En concreto, las acciones del grupo de ingeniería y energético se desplomaban un 61,929% a las 14.52 horas, hasta los 0,90 euros, a pesar de haber aclarado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que hubo un "malentendido" acerca del cálculo de su deuda corporativa neta y aclarar que sus bonos verdes 'high yield' están garantizados por la propia corporación.

En concreto, Abengoa ha explicado que el pasado 30 de septiembre emitió un bono a través de la filial Abengoa Greenfield. Este 'green bond' está "garantizado por Abengoa y otras filiales de su grupo, de la misma manera que se garantizan el resto de las emisiones de bonos 'high yield' emitidos por Abengoa Finance", afirma.

Esta caída agudiza la sangría que ya sufrió ayer el valor, que cerró con unas pérdidas de más del 18% después de presentar el miércoles sus resultados de los tres primeros trimestres del año y revisar a la baja su previsión de facturación para el ejercicio completo.

De esta manera, Abengoa prosigue con el castigo que inició hace poco más de dos meses, cuando llegó a tocar los 4,7 euros, y que le ha llevado a acumular unas pérdidas superiores al 80%.

Abengoa presentó este miércoles un beneficio neto de 100 millones de euros en los nueve primeros meses del año, lo que supone un incremento del 38% con respecto al mismo periodo del ejercicio anterior.

Las ventas del grupo en el periodo de enero a septiembre alcanzaron los 5.237 millones de euros, cifra similar a la del mismo periodo de 2013.

REVISIÓN DE PREVISIONES.

Además, Abengoa revisó al alza la estimación de Ebitda corporativo a entre 885 millones de euros y 900 millones de euros, lo que representa un incremento del 6-8%. La estimación de Ebitda para el 2014 se mantiene sin cambios entre 1.350 millones de euros y 1.400 millones de euros, lo que representa un incremento del 10-14% respecto al año 2013.

Por otro lado, revisó a la baja la estimación de ingresos, los cuales se espera se sitúen entre 7.400 millones de euros y 7.500 millones de euros, lo que representa un aumento de 1-2% respecto al ejercicio pasado.

Muchos son los problemas de fondo que arrastra esta compañía sevillana, de la que siguen siendo accionistas mayoritarias la familia Benjumea, fundadora de la misma en 1941. Como en un reciente artículo explicaba el periodista económico Carlos Pizá de Silva en el Economista, los problemas laborales y de gestión de personal en la sede central de la compañía no son ajenos y revelan un malestar profundo que tiene consecuencias en la cuenta de resultados. "Coge la almohada y mueve tu ratón" refleja una realidad laboral de jornadas interminables, control exhaustivo de la actividad de cada trabajador y escaso reconocimiento del talento. Los despidos por "salir a la hora" son práctica corriente y la utilización de becarios y temporales para trabajos fijos está a la orden dían día.

Entre otras cosas decía lo siguiente:

"Lo que cuentan desde hace años los trabajadores y extrabajadores de la sede central de Abengoa en Sevilla roza lo increíble… si no fuera porque es cierto. Los 4.100 empleados que la firma acoge en el denominado Campus Palmas Altas conviven con un control de su tiempo y modo de trabajo sin parangón. Tal es así que ya es conocida en toda la ciudad el sobrenombre de Palmatraz o Centro Penitenciario Abengoa, con el que se bromea -aunque tristemente muy en serio- en torno a esas condiciones."

"La primera compañía privada de Andalucía está probando un software para que cualquier empleado que no mueva su ratón durante 15 minutos seguidos, tenga que justificar la razón para ello".

"Abengoa da un determinado tiempo para comer, pero lo normal es que se tarde menos. El tiempo sobrante de la comida, aunque se emplee en trabajar, no cuenta como jornada. A eso hay que añadir que todos los trabajadores, empleados o becarios, están obligados a trabajar hasta las 20:00 alargando la jornada por la que están contratados dos horas más porque sí, sin más. El que se vaya antes, también corre el riesgo de ser despedido, como otras decenas de personas han comprobado".

"¿Consecuencia? Muchos empleados, con tal de no regalar a la empresa esos minutos entre el fin de la comida y el inicio de la jornada por la tarde, se llevan una almohada en su coche y, los que tienen la suerte de dejarlo en el párking subterráneo y no en el exterior -que obliga a salir del campus, algo prohibido en horas de comida- echan una cabezadita"

Estas malas prácticas está llevando a la salida de la empresa de muy buenos profesionales y a la pérdida de los mejores talentos de la compañía.

Las acciones de Abengoa profundizan su caída por encima del 60% y ya valen menos de un...
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