ATENCIÓN A LA CRONICIDAD Y LA DEPENDENCIA

El 16% de los hombres y el 31% de las mujeres llegarán a los 65 años sin recursos suficientes para financiar sus propios cuidados

La catedrática de Economía de la Universidad de Barcelona y directora del UB Risk Center, Montserrat Guillén, ha revelado que de mantenerse los parámetros actuales en cuanto a niveles de renta y cuantía de las pensiones el 16% de los hombres y el 31% de las mujeres no dispondrán de recursos suficientes para hacer frente a sus propios cuidados si llegaran a necesitarlos en el momento de la jubilación.

Ésta es una de las conclusiones más impactantes de un estudio, que está aún en fase de elaboración, y cuyos primeros datos ha adelantado en el transcurso de la mesa de debate ‘La cobertura aseguradora de la atención a la cronicidad y la dependencia’, celebrada en el marco del V Congreso Internacional Dependencia y Calidad de Vida, organizado por la Fundación Edad&Vida.

La sesión ha contado también con la participación del director general adjunto para Europa, Oriente Medio & África de SCOR Glocal Life SE, Miguel Alferieff; y de la profesora asociada del IESE, Núria Mas Canal, y ha sido moderada por el secretario general de SegurCaixa Adeslas, Teótimo Sáez, y presidida por Miguel Carrero, presidente de PSN, ambos miembros de la Fundación Edad&Vida.

RIESGOS PARA LA ECONOMÍA FAMILIAR

Montserrat Guillén ha advertido de que “la situación de dependencia de un miembro de la familia, si se prolonga en el tiempo, puede afectar de manera relevante a la renta, el capital e incluso el patrimonio de una familia”.

“Existe un serio riesgo para la liquidez de las economías familiares”, ha subrayado la catedrática de la Universidad de Barcelona. “En principio, porque la renta familiar puede no ser suficiente para financiar los cuidados que necesita el familiar; y en un periodo más amplio, porque si la situación persiste en el tiempo la acumulación de gastos puede acabar convirtiendo esta situación en inasumible para una familia”.

En este sentido, ha recordado que en España “sólo siete de cada 10.000 personas tiene una póliza de cobertura de la dependencia” y que para que dicha contingencia estuviera cubierta de una manera más o menos razonable en un país como España y con el nivel de prestación pública que existe en el país este porcentaje debería crecer un 800%.

EL MODELO FRANCÉS

Según Miguel Alferieff, si se toma como referencia el modelo francés, con nivel de prestaciones superior al sistema español, el coste de financiar un año la atención a una persona dependiente puede llegar a suponer 42.000 euros en el caso de ingreso continuado en una residencia.

Alferieff ha detallado las características del modelo francés de protección de la dependencia que emplea un gasto público de 24.000 millones de euros, 5.400 millones de los cuales cubren las prestaciones del sistema, para dar cobertura a 1,3 millones de personas.

En este sentido, ha señalado que el sistema francés ya ha asumido la imposibilidad de garantizar la cobertura de esta contingencia exclusivamente con recursos públicos y que esa asunción de su insuficiencia financiera, traducido en la implantación del copago de servicios y la promoción de la cobertura privada mediante seguros, ha contribuido a la concienciación ciudadana respecto a la necesidad de ahorrar para cubrirse ante esa posible contingencia.

En España, sin embargo, apenas hay 33.000 pólizas de seguro con coberturas sobre una eventual situación de dependencia, según datos proporcionados por Montserrat Guillén.

EL FUTURO

Por su parte, la profesora asociada de IESE, Núria Mas, ha puesto de manifiesto que el efecto conjunto del envejecimiento de la población y la falta de disponibilidad de recursos presupuestarios, por el fuerte endeudamiento público, hará que en el futuro no sólo haya una mayor demanda de servicios a la dependencia, sino que también sean más caros por la limitación de la oferta pública.

En este sentido, se ha preguntado: “¿Hay posibilidad de mejorar esta situación?” Y la respuesta la ha encontrado en la evidencia mostrada por diferentes estudios internacionales que aseguran que el 30% del gasto sanitario no se traduce en mejoras en la salud de los ciudadanos a los que atiende el sistema.

“Por tanto, sí hay margen para mejorar”, ha concluido, y ha instado a los responsables de tomar decisiones a aceptar una guía de cinco pasos para adaptar el sistema de la manera más eficaz posible: 1) Medir todas las realidades que sean significativas y compararlas con la experiencia de otros países para disponer de datos que permitan conocer qué se debe mejorar; 2) Identificar historias de éxito y comprender por qué hacen mejor las cosas; 3) Fomentar una Sanidad basada en el valor, en aplicar las cosas que funcionan; 4) Alinear los incentivos de todas las partes hacia un objetivo común y consensuado; e 5) Implantar a nivel de sociedad una cultura de la salud.

Según Mas, “de este modo será posible acercarnos a la llamada Triple Meta: mejor salud para la población, mejores cuidados y una racionalización de los costes”.

En su intervención de conclusiones, Miguel Carrero ha señalado que “la crisis ha puesto de manifiesto la insuficiencia del sistema público e incluso su ineficacia”

“Los ciudadanos estamos pagando todas estas prestaciones para el día de mañana y a veces lo hacemos en dos sistemas, el público y el privado, sin embargo la falta de complementariedad entre uno y otro hace poco eficiente todo ese ahorro”, ha asegurado. “Por eso, ponemos el acento en la colaboración público-privada, porque no puede ir la sanidad por un lado y el servicio social por otro, porque la innovación y el conocimiento del sector privado es imprescindible para mejorar la eficacia de estos servicios que deben garantizar una mejor calidad de vida el día de mañana”, ha dicho.

 

V CONGRESO INTERNACIONAL DEPENDENCIA Y CALIDAD DE VIDA

Desde su primera edición, el Congreso Internacional Dependencia y Calidad de Vida se ha consolidado como plataforma de diálogo y foro de debate y reflexión sobre la situación actual, los retos pendientes y las posibles soluciones en el ámbito del envejecimiento y la calidad de vida de las personas mayores.

Este año el lema del congreso y su eje central ha sido ‘El reto de la cronicidad’. En los últimos años, ha habido un cambio de patrón de las enfermedades, con un incremento de la cronicidad y la pluripatología: más de un 25% de las personas mayores de 45 años sufren más de una patología crónica. El 70% del gasto sanitario está ligado a las enfermedades crónicas, con mayor prevalencia entre las personas mayores. 

Por ello, se hace necesario establecer un nuevo modelo organizativo, con un único presupuesto de sanidad y servicios sociales, que sitúe a la persona y sus necesidades en el centro del sistema y que repercuta positivamente en la eficacia y eficiencia del sistema sanitario. El reto que se plantea no radica sólo en que las personas vivan más años, sino también en que vivan con mayor calidad de vida, de forma que las enfermedades asociadas al envejecimiento puedan ser evitadas mediante la prevención y tratadas adecuadamente.

El Congreso ha recibido el apoyo institucional del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, a través del Imserso, del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, de las Consejerías de Sanidad y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid y del Ayuntamiento de Madrid. Además, cuenta con el patrocinio principal de Medirest y la colaboración de Aquarius, Coca-Cola, ILUNION Sociosanitario, ISS Facility Services, Mémora, Obra Social ‘la Caixa’, Roche, Sanofi Pasteur MSD y SARquavitae.