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sábado. 10.12.2022

"Alarma y desencanto", pero no "resignación"

El secretario general de UGT está convencido de que "con lo del despido y los otros elementos de esta reforma, el conjunto de la sociedad va a entender que la huelga del 29-S es legítima, razonable y que hay que secundarla para ganar el futuro".
NUEVATRIBUNA.ES - 30.7.2010

Cándido Méndez cree que el Gobierno ha acelerado la aprobación de la reforma laboral porque tiene "temor" a la huelga general del 29 de septiembre y que ha querido aprovecharse del periodo estival para tratar de que el abaratamiento del despido incluido en esta ley pase desapercibido a la sociedad, objetivo éste que, a su juicio, no ha conseguido. "Ni siquiera el debate sobre la prohibición de los toros en Cataluña ha podido evitar que toda la población española sepa que el Gobierno ha tomado una determinación que ha empeorado la reforma y que facilita y abarata el despido", ha subrayado el dirigente de UGT, para quien esta reforma "pasará a los anales de la historia" como la que más abarató el coste del despido.

Méndez ha insistido en que el procedimiento empleado por el Gobierno para sacar adelante esta reforma (decreto ley por la vía de urgencia) es "absolutamente intolerable", pues se ha hecho todo "a hurtadillas" y mediante "un proceso caótico en el Parlamento". En su opinión, una reforma de este calado hubiera exigido un debate social "mucho más sereno y más reposado".

El secretario general de UGT ha denunciado que la reforma laboral aprobada consolida las estrategias empresariales de utilizar como fórmula privilegiada de ajuste el despido de los trabajadores. "El modelo alemán no va a tener ninguna efectividad. A los empresarios no se les estimula a que busquen fórmulas distintas al despido de los trabajadores para resolver las crisis, se les ha estimulado al despido", ha dicho y ha añadido que es en los empresarios en quienes piensa la reforma pues "satisface ampliamente sus posiciones", aunque ellos "con la boca pequeña se quejen".

Para el dirigente sindical, el problema no es que el Gobierno se haya quedado sin discurso, "sino que ha abrazado el discurso que combatía hasta hace poco tiempo". "Y a mí eso me parece muy lamentable", ha apuntado, advirtiendo de que, si en el futuro surgen crisis de similares características a la actual, la destrucción de empleo podría ser incluso mayor.

Méndez opina que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, "piensa sinceramente" que las medidas que ha tomado son las que tiene que tomar, "pero también sabe que esto no tiene mucho que ver con sus convicciones". Su deseo es que esto sea sólo un "paréntesis". Los sindicatos van a procurar que esto sea así con la huelga general del 29-S, con la que esperan que el Gobierno rectifique y no siga por ese camino.

El secretario general de UGT se ha mostrado convencido de que los trabajadores y todos los ciudadanos en general van a entender que la huelga general hay que secundarla, y ha apuntado que, ahora mismo, entre los trabajadores lo que hay es "alarma y desencanto", pero no "resignación". "Con lo del despido y los otros elementos de esta reforma, el conjunto de la sociedad va a entender que la huelga del 29-S es legítima, razonable y que hay que secundarla para ganar el futuro", ha asegurado y ha concluido señalando que, aunque probablemente haya quien piense que en adoptar estas medidas impopulares hay cierta grandeza, en realidad no la hay: "Lo que hay es la aceptación de una imposición de los mercados financieros y del Ecofin".

"Alarma y desencanto", pero no "resignación"
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