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viernes. 30.09.2022
Mikel Gurrea, director de ‘Suro’ (Foto: Eitb)
Mikel Gurrea, director de ‘Suro’ (Foto: Eitb)

No suele ser moneda corriente que una ópera prima suela concurrir en la sección oficial de un festival cinematográfico, pero eso es lo que ha sucedido con Suro en la 70 edición del festival donostiarra. Entre los muchos méritos del Zinemaldi organizado por un gran equipo dirigido por José Luis Rebordinos, es captar el talento local, sin obviar en absoluto las contribuciones internacionales.

El donostiarra Mikel Gurrea ha rodado esta película en catalán, atendiendo al enclave de la trama. Una joven pareja decide explotar una propiedad rural que ella hereda de su familia. Es una nueva etapa en su itinerario vital, porque además están esperando descendencia. Si uno lee la sinopsis, tiende a pensar que no habrá mucho movimiento. Craso error. El film trata lo que promete, pero Lo hace con una habilidad magistral, gracias a un guión inteligente, una dirección impecable y dos actores protagonistas que merecerían compartir un premio, aunque sea más agradecido el personaje femenino.

La puesta en escena no tiene un pero y los diálogos, muchas veces gestuales tampoco defraudan

Al espectador le resulta fácil conectar con ambos protagonistas, lo cual tiene un gran mérito, al tener planteamientos discrepantes a cada paso. Cada perspectiva tiene su punto de razón, como en la vida misma. En realidad resultan abordajes complementarios. Todo se complica y mantiene una tensión inesperada, que te clava en el asiento hasta el final. Dicho sea de paso, la última secuencia es un colofón más que digno.

Los temas que desfilan dócilmente podrían ser más variados. La relación de pareja, el mudarse al campo desde la ciudad, una diferente formación y filiación familiar, las dificultades añadidas por el cambio climático o la explotación de jornaleros que no tienen papeles desfilan junto a muchas otras cuestiones, planteadas con sentido del humor y una inteligencia que resultan muy estipulantes.

La puesta en escena no tiene un pero y los diálogos, muchas veces gestuales tampoco defraudan. El jurado de la sección oficial tiene afortunadamente varias cintas que merecen verse premiadas, pero sin duda esta es una que ocupa un lugar muy destacado en los pronósticos de quienes la han visionado.

Suro: una firme candidata para el palmarés