lunes. 26.02.2024

Yaiza Ávila Álvarez | @yaizaavila_17 

El duelo es un proceso por el que todas las personas pasamos ante una pérdida. “Adiós al tordo. Hola… ¿Mamá?” nos sitúa en ese punto de inflexión en el que el tordo se va y Verónica comienza el duelo pospuesto por su madre ya fallecida. Una obra breve, pero que no deja indiferente a nadie.

Verónica, único personaje de la obra e interpretado por Jessica Perales, emerge de la oscuridad en la que se encuentra física y emocionalmente. Después de la partida del tordo, su pareja, Verónica vuelve a casa de su difunta madre a enfrentarse a algo tan íntimo como es el duelo. Vuelve a un hogar repleto de recuerdos: fotografías, trajes y memorias. Unos recuerdos que la hacen colocarse en un punto de su vida decisivo en el que debe reconstruirse a sí misma y aprender a “ser” sin la persona que más apreciaba. Encontramos a la protagonista despeinada, en chándal y en una escenografía sencilla, minimalista, pero muy compleja. Quizá un símil de ese proceso de duelo: aparentemente simple, pero en realidad muy profundo. Y todo lo vivimos en un espacio tan reducido que nos sentimos como intrusos, camuflados entre las paredes de la casa de su madre presenciando su lucha interna entre el dolor y la agridulce nostalgia. 

Verónica, único personaje de la obra e interpretado por Jessica Perales, emerge de la oscuridad en la que se encuentra física y emocionalmente

El duelo es un proceso de superar una pérdida, de avanzar y de aprender a vivir sin alguien que ya no está. Y eso es justamente lo que vivimos con Verónica. Con ella pasamos por las 5 fases del duelo. Negación. Ira. Negociación. Depresión. Aceptación. Una mezcla de emociones a la que todos nos enfrentaremos en algún punto de la vida. Esto lo vivimos en la obra gracias al trabajo de Jessica Perales: directora, productora y única protagonista de este monólogo que nos transporta en un segundo del llanto a la risa; y en ocasiones, las dos cosas a la vez. 

Esta es la primera obra que Jessica Perales produce y dirige ella misma. Hablando con ella, Perales explica que, como productora, “hay algo muy gratificante en poder resolver problemas por uno mismo”. “Es un camino en el que hay que aprender ciertas cosas: hay que aprender interpretación, pero también aprender a moverse, a manejar las luces, gestionar las entradas, etc.”, explica Jessica Perales. Añade que la parte de la gestión es la “más árida”, pero es un proceso por el que todo el mundo debería pasar “para comprender el gran trabajo que es”.

Es una reflexión sobre el aprecio a la vida y la superación de la muerte que fluctúa entre el drama y la comedia

Algo muy destacable de la obra es su escenografía: 4 muebles y una alfombra. “Esta escenografía me viene por eso de estudiar contemporáneo y que hay cosas muy “minimal” que rompen con la escenografía normal” explica la actriz, a lo que añade que en “este tipo de espacio de 4 puntos se genera un espacio muy grande con la imaginación, que también es algo a entrenar”. Jessica Perales nos habla sobre la inspiración para el tema: “Desde muy pequeña he tenido muy presente el tema de la muerte, es algo que nos sucede a todos. Así que cuando me propusieron hacer un monólogo de tema social, hubo algo impulsivo en mí que me llevó a escribir sobre esto; pero claro, tampoco hacerlo desde un punto tan trágico, sino que hubiera esperanza en todo esto”. Perales afirma que quizá la gente no se espere un personaje tan cómico como Verónica al hablar de un tema como el duelo, pero que con ello se rompe lo dramático e intenso de la muerte. “Te lo pasas bien a la vez que hay algo emocional que te moviliza, es divertido y bonito. La vida es eso: sonrisas y lágrimas, como la película; reír y llorar a la vez”. Ella misma explica que, a parte del duelo, su obra trata de superar las adversidades. “Adiós al tordo. Hola… ¿Mamá?” trata también de “cómo tú mismo te terminas sacando del pozo en el que estás; por supuesto tienes ayuda externa, es necesaria, pero el punto está en la fuerza de voluntad de cada uno”, afirma Perales. “Adiós al tordo. Hola… ¿Mamá?” lleva desde octubre en la Sala la Usina. Con la fecha del 11 de junio han cerrado temporada, pero está previsto que podamos volver a disfrutarla en septiembre. 

En definitiva, “Adiós al tordo. Hola… ¿Mamá?” es una obra breve pero intensa. Es una reflexión sobre el aprecio a la vida y la superación de la muerte que fluctúa entre el drama y la comedia de una forma tan natural que ni siquiera te das cuenta de que está acabando. Un viaje que en algún momento todos deberemos emprender: el de salir de la oscuridad para recuperar nuestra luz. 

“Adiós al tordo. Hola… ¿Mamá?”, de la oscuridad hacia la luz