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miércoles. 30.11.2022
Ramón Tamames
Ramón Tamames (Flickr)

El Tamameses el nombre con el que varias generaciones de economistas hemos conocido el libro de mi maestro, Ramón TamamesEstructura Económica de España. Fue el primero que publicó: vio la luz en 1960, el mismo día que contrajo matrimonio con Carmen Prieto Castro. Es el más importante y conocido de los, aproximadamente, 70 –ya he perdido la cuenta- que le han seguido, todos ellos con varias ediciones. Pero es El Tamames el que le ha dado fama universal: es, con mucho, el economista español más conocido y leído en España y en el mundo. De su Estructura Económica se han editado en tomo a un millón de ejemplares y se estima que ha tenido unos tres millones de lectores. Ha sido libro de texto durante muchos años en la práctica totalidad de las facultades de Economía de las universidades españolas, y también de materias afines en otras carreras universitarias; e, igualmente, de consulta y de referente para la economía española en los temarios de oposiciones a los cuerpos superiores de la función pública.

La presente edición de El Tamames, la número 26, con el título de Estructura Económica de España-22, ha sido escrita -como las dos anteriores- en coautoría con el profesor de su antiguo Departamento de la UAM, Antonio Rueda, el llamado a ser el heredero de la obra; y lo ha editado JdeJ Editores (2022). Consta de 19 capítulos que se distribuyen en cuatro partes: I. Medio ambiente y sector FAO (capítulos 1 a 4). II. Industria, energía y construcción (capítulos 5 a 8). III. Creciente mundo de los servicios (capítulos 9 a 12) y IV. Una economía abierta, (capítulos 13 a 19). Incluye, además, 16 microponencias, artículos insertados en diferentes partes del texto (a modo de recuadros), de autores bien conocidos en sus respectivas especialidades: Joaquín Leguina (Demografía), Jaime Lamo de Espinosa (Sector agrario), Araceli Mangas (Relaciones internacionales), Francesc Granell (el Brexit y la nueva Europa), Juan Velarde (Economistas españoles), etc. En fin, un libro de 1.017 páginas, que no son pocas para un solo volumen.

La enciclopedia de la economía española

El Tamames se ha considerado, durante mucho tiempo, como la enciclopedia de la economía española: en cada uno de los temas que aborda, suele hacer una descripción histórica detallada y un análisis de su situación actual. En aquellos años de verdadero páramo económico, era el primer texto de consulta al que se recurría para aproximarse a cuestiones relacionadas con nuestra realidad económica. ¿Qué dirá El Tamames sobre…? Con casi absoluta seguridad, ahí se encontraba una primera aproximación, en la mayoría de los casos, muy detallada.

Tamames ha sido actor directo -ya sea en su diseño o en su aplicación- de varias de las medidas de política económica más importantes que se han tomado en España a partir de los años sesenta del pasado siglo

Como todos los libros de Tamames, El Tamames está muy bien redactado. Usa un lenguaje sencillo -siguiendo su máxima de escribir como se habla- pero con un vocabulario muy rico y bien hilvanado, producto de sus grandes conocimientos en Economía, pero no mucho menores en Historia, Derecho, Geografía y otras tantas disciplinas. A todo ello, hay que añadir que Tamames ha sido actor directo -ya sea en su diseño o en su aplicación- de varias de las medidas de política económica más importantes que se han tomado en España a partir de los años sesenta del pasado siglo. Como Técnico Comercial del Estado (desde 1957), participó en el cálculo de las tarifas arancelarias para el ingreso de España en el GATT, en 1963; y también lo hizo en el Plan de Estabilización de 1959. Ya como político, participó activamente en la negociación de los Pactos de la Moncloa de 1977; y, más indirectamente, en la Constitución de 1978, de la que fue firmante y escribió un libro conjuntamente con Laura Tamames (Introducción a la Constitución Española”, Alianza Ed. 1980,). Y todo ese bagaje de conocimientos proporciona mucha seguridad en lo que se dice y se escribe.

El Tamames de los años sesenta realizaba una radiografía ácida, pero bastante precisa de la economía española del franquismo, muy alejada de las loas del momento. Este libro, sus artículos, conferencias y actos de rebeldía juvenil (entonces declarados subversivos), lo convirtieron en el enfant terrible entre los intelectuales críticos con el Régimen. Sirva, a título de ejemplo, el siguiente párrafo –personalizado en el Caudillo en las ediciones de la democracia- sobre el aislamiento internacional de España y su no participación en las entonces Comunidad Económica Europea: 

“Las causas -todo el mundo lo sabe- han sido fundamentalmente de carácter político. España, incendiada durante tres años por una cruenta guerra civil que sirvió de preludio a la mundial, no participó en este último conflicto. Ese aislamiento bélico y la derrota en el conflicto mundial de las potencias que ayudaron a instaurar el actual régimen español, hicieron que se produjera hacia España un movimiento internacional de recelo cuando no de agresividad por el mantenimiento en ella de instituciones que pueden recordar a los movimientos ecológicos imperantes en la preguerra en Italia y Alemania” (EEE, 2ª edición -1964-, página 758)

Por todo ello, el franquismo, dicho en palabras coloquiales, se la tenía jurada. Lo llevó dos veces a la cárcel e intentó que no lograra su cátedra en la Universidad.

Ingresos en prisión

El primer ingreso en prisión de Tamames (junto con otros compañeros), se debió a los altercados estudiantiles en la Universidad Central de Madrid, en 1956, por un escrito al gobierno pidiendo la libertad; la Facultad de Derecho fue asaltada por un grupo de falangistas y el gobierno respondió declarando el Estado de Excepción. La segunda detención, tuvo lugar en 1976 (junto con Juan Antonio BardemAntonio García Trevijano y Eugenio Triana), por negarse a pagar una multa de un millón de pesetas por haber convocado una manifestación pro-amnistía; en esta ocasión, Fraga Iribarne (entonces Ministro de Gobernación), le llamó por teléfono a su casa -casi de madrugada- para exigirle que se desconvocara la manifestación, y Tamames le respondió: la calle es de todos, replicando Fraga: la calle es mía; estuvo en Carabanchel aproximadamente un mes, que lo dedicó a dar clase de economía a los presos -entre ellos a su amigo Marcelino Camacho y allí escribió su primera novela, Historia de Elio (Planeta, 1976), a capítulo por día, y también tuvo tiempo para dulcificar los párrafos en rojo que le marcaba el censor en su A dónde vas, España? (Planeta, 1977), sirviéndose de los buenos oficios, como correo, de nuestro compañero de Iberplan, José Serrano

Entre las dos anteriores, hubo una tercera detención; se produjo en el Aeropuerto de Barajas el 20 de mayo de 1975, acusándole de exceso verbal contra el Régimen en una conferencia que había impartido el día anterior en Santa Cruz de Tenerife; yo mismo me personé en el Tribunal de Orden Público (el temido TOP) con medio millón de pesetas (que el director de una sucursal bancaria me colocó en sobres convenientemente fijados en diferentes partes de mi cuerpo), que no fue necesario utilizar porque quedó en libertad y sin multa: Tamames no reconoció ante el juez, como suya, la transcripción que servía de prueba.

“¡No puede ser catedrático, por ser miembro de la oposición subversiva, y más concretamente, por estar fichado como comunista, del PCE…!”

Lo de la cátedra fue algo más serio que las detenciones políticas, que era algo pasajero. El Ministro de Educación Nacional, Manuel Lora-Tamayo, no permitió que durante su mandato se convocase ninguna cátedra de Estructura Económica en la universidad española a la que pudiera concurrir Tamames. Una vez cesado aquel, en 1966, se convocaron conjuntamente las de la Universidad de Barcelona y de Granada (Facultad de Economía de Málaga), a las que Tamames concurrió junto con otros dos candidatos: Antonio Verdú y Rafael Martínez-Cortiña. Fueron una de las oposiciones más complicadas que se recuerdan en la historia de la universidad española. Para intimidarlo y que se retirara, intervino la Dirección General de Seguridad ante el voluble presidente del tribunal, Mario Pifarré, para indicarle que “¡no puede ser catedrático, por ser miembro de la oposición subversiva, y más concretamente, por estar fichado como comunista, del PCE…!” (Tamames, República.com, 14 de julio 2021). 

Ante tales advertencias y por temor a ser represaliado, el mencionado presidente se decantó en favor del candidato Verdú, que había sido acusado por Tamames en la trinca –opción del opositor de criticar los méritos de sus oponentes- de plagiador. Como consecuencia de estos incidentes, dos de los miembros más significados de dicho tribunal, por ser especialistas en la materia -José Luis Sampedro y Juan Velarde-, dimitieron del mismo; y un tercero -José María Fernández Pirla-, al parecer también estaba dispuesto a hacerlo si Tamames se retiraba, quedando anuladas automáticamente las oposiciones, cosa que no sucedió: obtuvo la cátedra. Por cierto, en el tercero de los ejercicios (que era de libre elección por el candidato) de estas movidas oposiciones, desarrolló un tema regional, por entonces poco conocido, que seguidamente publicó en forma de libro: Los centros de gravedad de la economía española (Editorial Guadiana, 1968).

Tamames ha seguido escribiendo libros sobre materias variadas: economía, historia, novela…, y actualizando El Tamames, que esperemos lo continúe haciendo por muchos años. 

‘El Tamames’ de Ramón Tamames