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jueves. 11.08.2022
Ilustración: Alvaro Ortega

Considera el historiador británico David Cannadine —para quien “los historiadores son los mediadores entre el pasado y el presente”— que aquellos que estudiamos el pasado y escribimos Historia comprendemos “a los humanos y a los acontecimientos en el tiempo” para comunicar eso que comprendemos “a una audiencia más amplia”: a la sociedad civil toda, añado yo.

A los historiadores nos limitan las pruebas disponibles y nuestra imaginación, pero también nos limitan “aquellas preocupaciones contemporáneas que, de un modo u otro, nos afectan inevitablemente a todos” hasta el punto de influir en el tipo de Historia que escribimos.

Hablando de audiencia: estoy con el filósofo de la historia neerlandésChris Lorenz cuando reconoce que los historiadores no reconstruimos el pasado desde el vacío, sino que lo hacemos “con una audiencia particular en mente”, estamos limitados, en lo que el filósofo de la Historia holandés denomina horizonte de expectativas, por la llamada regla de audiencia tanto como por la regla de realidad.

Y eso mismo pienso yo, a diferencia de lo que mantuvo el historiador francés Pierre Vilar, cuando dijo que la Historia no es un producto de un tiempo, sino el tiempo producto de la Historia. Tengo para mí que, aunque el tiempo sea un producto del oficio de los historiadores, este oficio nuestro sí acaba por ser un producto del paso del tiempo, no sólo del mero paso del tiempo sino del mismísimo paso del tiempo a través de la disciplina histórica.

Conocer, explicar, comprender.

Por su parte, la historiadora canadiense Margaret MacMillan viene a decir que cuando sabemos de alguien que ha sufrido una desgracia, “ese conocimiento nos ayuda a evitar hacer daño […] Sin conocer la historia de la esclavitud y la frecuente violencia que sufrían los negros, no podemos empezar a captar siquiera la complejidad de la relación entre las razas en Estados Unidos”. De hecho, a la pregunta ¿estaríamos peor en el presente si no conociéramos nada de la historia? la historiadora canadiense responde: "Sí" .Sí, estaríamos peor, creo yo también.

Hablando de sufrimiento, por cierto, para el historiador alemán Karl-Georg Faber, el objeto de la Historia está compuesto por “actividades humanas y sufrimientos en el pasado”. No parece que los historiadores vayamos a eliminar el sufrimiento presente ni futuro, pero creo que sí podemos colaborar a reducirlo.

Aquellos que estudiamos el pasado y escribimos Historia