domingo. 19.05.2024
Miriam Sophie Freud
Sigmund Freud y su nieta Miriam Sophie Freud

Miriam Sophie Freud (Viena, 6 de agosto de 1924) fue psicóloga, educadora, científica social y escritora austriaca/estadounidense. Nieta de Sigmund Freud, fue una crítica del psicoanálisis, cuyos aspectos describió como "indulgencia narcisista". Sus críticas a las doctrinas psicoanalíticas del abuelo Freud la convirtieron en la "oveja negra" de la familia. Ella fue testigo de cómo todas sus parientes femeninas, incluidas su madre y su tía Anna, se veían afectadas negativamente por las dañinas afirmaciones de Sigmund sobre las mujeres y sus experiencias internas.

Sophie Freud nació en Viena (Austria) y se crio con su madre, Ernestine, "Esti", Drucker Freud (1896-1980), que fue logopeda. Su padre, el abogado Jean Martin Freud (1889-1967), era el hijo mayor de Sigmund Freud. Más tarde fue director de la editorial psicoanalítica de Freud. Sophie tenía un hermano mayor, Walter (1921-2004).

Ella fue testigo de cómo todas sus parientes femeninas se veían afectadas negativamente por las dañinas afirmaciones de Sigmund sobre las mujeres 

Sophie Freud huyó de Viena cuando la ciudad se encontraba bajo la influencia de los nazis. A partir de 1942, comenzó a vivir en Boston, Estados Unidos, y asistió al Radcliffe College para obtener su licenciatura, para finalmente graduarse en 1946. Más tarde, estudió en la Escuela de Trabajo Social de la Universidad de Simmons y se graduó con un máster en 1948 antes de obtener un doctorado en la Universidad de Brandeis en 1970. A continuación, Freud dio clases en el Simmons College, además de dedicar tiempo a enseñar trabajo social en Canadá y en otros países de Europa. A continuación, escribió un libro titulado, A la sombra de la familia Freud. También escribió Mis tres madres y otras pasiones. Apareció en la película de 2003, Vecinos: Freud y Hitler en Viena, en la que declaró: "A mis ojos, tanto Adolf Hitler como mi abuelo fueron falsos profetas del siglo XX". Freud fue editora de reseñas de libros en el American Journal of Psychotherapy. 

Uno de los principales objetivos de la investigación de Sophie Freud, junto con sus actividades de trabajo social, fue reinvertir el trabajo de su abuelo en relación con las mujeres y el narcisismo. En los años 70, realizó encuestas a mujeres sobre sus "pasiones" y las cosas que sentían con fuerza, demostrando que Sigmund Freud se equivocaba al afirmar que solo los hombres tienen "verdadera pasión".

Uno de los principales objetivos de la investigación de Sophie Freud fue reinvertir el trabajo de su abuelo en relación con las mujeres y el narcisismo

Quienes acudieron a las clases de Sophie Freud en el Simmons College (en la actualidad Simmons University) de Boston quedaban sorprendidos. Quien fuera profesora de psicosociología era conocida, sobre todo, por asentar las bases del feminismo en el campo del trabajo social. Y si había algo que hacía con frecuencia era criticar muchas de las teorías de su célebre abuelo.

La sombra de Freud y la obligación casi implícita de recoger su legado la persiguieron durante una parte de su juventud. Sin embargo, Sophie Freud se alzó siempre como la oveja negra de su familia. No solo no se formó como en el psicoanálisis, sino que no creía en él y jamás fue a terapia.

Su carácter, su relación con su abuelo y su visión crítica sobre esta clásica escuela de la psicología hicieron de esta mujer una figura muy especial. Sophie Freud recordaba su infancia visitando todos los domingos a su abuelo. Lo describía como un hombre poco cálido, una figura regia y distante que no hablaba en exceso, que no era cercano ni cariñoso. Era, además, una persona que vivía con dolor debido a su cáncer de boca producido por su afición al tabaco.

Lo describía como un hombre poco cálido, una figura regia y distante que no hablaba en exceso, que no era cercano ni cariñoso

Sophie Freud se ganó el rechazo de su familia desde bien temprano. Su tía Anna Freud, psicoanalista y fiel heredera de las teorías de su padre, vio de manera negativa la deriva personal que demostró siempre su rebelde sobrina. Sin embargo, a ella no le importaba demasiado ser la oveja negra del clan de sus parientes.

Si había algo que consideraba era que las teorías fundamentales del psicoanálisis, como la “envidia del pene” o el “concepto de transferencia”, estaban desactualizadas. También fue muy crítica con esa visión patriarcal de la sexualidad femenina que defendía su abuelo. La figura de la mujer en el tejido teórico del psicoanálisis era, a su juicio, denigrante. “La mujer, —decía Sigmund Freud—, se opone al cambio y recibe pasivamente sin añadir nada. Asimismo, el hombre es anatómicamente superior, por lo que la mujer siente envidia del pene del hombre, realizándose solo al tener un hijo varón”. Estos preceptos freudianos fueron siempre objeto de rechazo por parte de Sophie Freud.

El estudio de la pasión en las mujeres fue uno de sus temas predilectos, como también lo fue impulsar los derechos de la mujer en las universidades

Sea como sea, su nieta admite que su pérdida le afectó, pero que, debido a su carácter resuelto e independiente, superó muy pronto ese vacío. Al fin y al cabo, ella y su madre Esti lograron distanciarse del clan de los Freud y tener una vida bastante cómoda en Estados Unidos.

Una parte de la labor de Sophie Freud en la universidad era la de la investigación. Fue en 1970 cuando empezó a revisar el trabajo de su abuelo con respecto a las mujeres y el narcisismo. Después de muchas entrevistas, demostró que Sigmund Freud estaba equivocado en su afirmación de que solo los hombres demuestran “verdadera pasión”.Las mujeres también son competitivas, resolutivas y trabajan en sus metas como el género masculino. El estudio de la pasión en las mujeres fue uno de sus temas predilectos, como también lo fue impulsar los derechos de la mujer en las universidades y luchar ante otra realidad muy común en aquella época. Sophie Freud asentó las bases sociales para hacer ver a las jóvenes que el hecho de quedarse embarazadas y de ser madres no tenía por qué poner fin a su educación, tampoco a tener que renunciar a sus trabajos y aspiraciones profesionales. El 3 de junio de 2022, Sophie Freud murió de cáncer de páncreas, a los 97 años, en su casa de Lincoln, Massachusetts. 

Por último, compartir esta reflexión de Sigmund Freud: “Existen dos maneras de ser feliz en esta vida, una es hacerse el idiota y la otra serlo”.

Sophie Freud, la nieta disidente