domingo. 19.05.2024
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El debut de todo novelista suele decidir el dilema de si se abrirá paso -o no- en el boscoso mundo literario. El dilema queda afirmativamente resuelto con Bruno Estrada, autor de su ópera prima Rumbo a Catay, una novela de 195 páginas cuyo enjundioso contenido se armoniza plenamente con la amenidad narrativa que el joven autor despliega. 

La atención es creciente desde el arranque mismo de su lectura. Gratifica avanzar acompasadamente con el ritmo marcado por un autor novel

El bastidor humano de la novela de Estrada es una escort española de alta gama que encuentra en la prostitución, que ejerce con personajes de poder, su razón de estar. En ellos hallará inesperadamente un haz de relaciones digamos, estratégicas, que le adentrarán precipitadamente en el cosmopolita escenario del lado oscuro de la geopolítica, el que se mueve en torno al centro de gravedad del dinero y la sangre. 

El puente que conecta ambos mundos es transitado por los personajes que comparecen en la novela con una desenvuelta hechura que correspondería más a un maestro consagrado de la narrativa que a un principiante en las lides noveladas, como es el caso. Por ello, sorprende la precocidad con la que el autor se ha iniciado en esta experiencia literaria, en el género considerado supremo. Y genera más perplejidad, si cabe, cuando se averigua que Bruno Estrada es un economista, cerebro pensante, organizante y actuante del principal sindicato de trabajadores de España. Uno acostumbra pensar que los economistas y cuadros dirigentes o militantes sindicales carecerían de sensibilidad literaria. Craso error: Rumbo a Catay es un retablo de una legión de saberes y experiencias vividas, desde las náuticas a las tecnológicas o las relacionadas con la ingeniería financiera. Todas estas y muchas otras afloran en el texto con una transparente naturalidad que, pese a su complejidad, el autor sabe hacerlas cercanas, comprensibles y llevaderas, sin permitir al lector que pierda un minuto en distraerse del galope tendido al que la novela le guía.

En el cuerpo a cuerpo, la fundamentación argumental encuentra también cumbres de humanidad, como las concernientes a la introspección moral y las dudas del existir de una mujer culta, ante su condición de prostituta de lujo, o bien simas de abyección, como las que tiñen de sangre los tratos que subyacen a los grandes ideales tras los cuales, el poder descarnado acostumbra pertrecharse. 

Leer esta novela es altamente recomendable. La atención es creciente desde el arranque mismo de su lectura. Gratifica avanzar acompasadamente con el ritmo marcado por un autor novel que ha empeñado su experiencia, su sensibilidad y su inteligencia en un propósito conseguido, capaz de convertir a sus receptores en cómplices inseparables de lo que su historia, con tanta solvente maestría, cuenta. 


Rumbo a Catay. Por Bruno Estrada. Entrelíneas Editores.. A la venta por  21 euros

'Rumbo a Catay', desenvuelta narrativa de un novelista principiante