martes. 05.03.2024
‘La rosa del Azafrán’ (Foto Vicente I. Sánchez)
‘La rosa del Azafrán’ (Foto Vicente I. Sánchez)

Vicente I. Sánchez | @Snchez1Godotx

Tras las óperas de “El Caballero de Olmedo” y “Las Golondrinas”, continúa la temporada lírica en el Teatro de la Zarzuela con "La Rosa del Azafrán" de Jacinto Guerrero. Si las dos primeras obras fueron una interesante apuesta por recuperar dos trabajos no demasiado conocidos de nuestra riquísima tradición cultural, en esta ocasión nos encontramos con lo que posiblemente es una de las zarzuelas más famosas y populares de nuestra historia.

Obra cumbre del maestro Jacinto Guerrero, "La Rosa del Azafrán" es, digámoslo claramente, un regalo para cualquier amante de la música y especialmente de nuestro querido género chico. El libreto de Federico Romero y Guillermo Fernández-Shaw se mantiene con total vigencia, y se sigue con muchísimo interés esta tragicomedia ambientada en 1860 en un pueblecito de La Mancha. Una historia de discordias y dobles morales en la que conoceremos a Sagrario, una rica propietaria con fama de mujer imposible, ya que siempre rechaza a todos los mozos que se le acercan. Todo cambiará cuando un buen día se enamora de uno de sus sirvientes, Juan Pedro, apuesto mozo de labranza, pero humilde y huérfano de condición. En resumen: la diferencia de clases impide consolidar el amor. 

"La Rosa del Azafrán" es un regalo para cualquier amante de la música y especialmente de nuestro querido género chico

Un argumento inspirado en la famosa obra de Lope de Vega "El perro del hortelano", aquel que ni come ni deja comer, como le ocurre a Sagrario, que no quiere novio ni que otros lo tengan. En definitiva, una obra muy ácida que disecciona con precisión casi quirúrgica la sociedad española de comienzos del siglo XX, llena de discordias y prejuicios e incapaz de desligarse de las tradiciones.

Jacinto Guerrero estrenó la obra en 1930 en un momento de especial creatividad y, sin desmerecer a zarzuelas como "Los gavilanes" (1923) o "El huésped sevillano" (1926), se trata de su gran obra maestra con una partitura brillante llena de cuidadas melodías y con unas arias maravillosas que saben muy bien sacar los registros tonales del género. Así se puede ver en números tan redondos como "La canción del sembrador", "Bisturí, Bisturí" o "No me duele que se vaya", que ya no es que sean deliciosos, sino que directamente forman parte del imaginario colectivo de este género. Por eso resulta sumamente curioso que esta obra llevara sin representarse 21 años en el Teatro de la Zarzuela de Madrid.

Bajo la dirección musical de José María Moreno y de la escena de Ignacio García, el Teatro de la Zarzuela presenta una nueva cuidada producción de "La Rosa del Azafrán" que busca convertirse en uno de los grandes acontecimientos musicales de la temporada. Catorce representaciones que tienen el objetivo de volver a situar a este melodrama castellano en lo más alto de la lírica nacional y que además son la constatación de que esta obra, que casi cumple 100 años desde su creación, se mantiene absolutamente vigente y enriquecedora.

‘La rosa del Azafrán’ (Foto Vicente I. Sánchez)
‘La rosa del Azafrán’ (Foto Vicente I. Sánchez)

Desde su inicio, esta obra deja claro que busca retomar los orígenes del género y su clasicismo, con una escenografía de Nicolás Boni que nos sitúa en un pequeño pueblo de labranza manchego por el que irán desfilando todos los protagonistas. Un escenario sencillo y rural, pero tremendamente efectivo, que irá mutando a lo largo de la obra y que está dominado en el fondo por una enorme pantalla que permite que vayan pasando las horas del día por el campo, al ritmo de esa coplilla que dice que la flor del azafrán es única: "que nace al salir el sol y muere al caer la tarde".

Uno de los grandes eventos de la temporada en el Teatro de la Zarzuela y como una oportunidad única de comprobar la maestría de la música de Jacinto Guerrero

La dirección de José María Moreno e Ignacio García permite el desarrollo de una obra muy ágil y llena de momentos musicales absolutamente deliciosos y musicalmente muy virtuosos. Decía al comienzo de la reseña que estamos ante un regalo para los amantes de la zarzuela, y sin duda esta es la idea que debe dominar estas humildes líneas, ya que esta versión de "La rosa del azafrán" es absolutamente magistral, ya no solo por unos números musicales que se te quedan grabados en la cabeza, sino por unos diálogos llenos de humor, ingenio y sobre todo dobles lecturas. Todo ello a la vez que se hace una profunda crítica a la sociedad falsa y prejuiciosa dentro del marco de la sociedad agraria, tan llena de tradiciones como incapaz de mirar al futuro desde la libertad. Una mirada muy ácida sobre la eterna estupidez humana que bien puede aplicarse a la sociedad en su conjunto.

Al margen de la famosa aria de la "Canción del sembrador", dos momentos le gustaría destacar al que suscribe: por un lado la canción de Carracuca y Moniquito en el coro de Solteronas, y como no, el Pasacalle de las escaleras «Dos por dos”, especialmente divertidos y bien resueltos en esta función.

No obstante, no estamos hablando solo de que se trata de una de las grandes obras de la temporada por su música y diálogos, sino por el espectacular reparto que acompaña esta producción cuidadísima y llena de talento: Sagrario, interpretada por las sopranos Yolanda Auyanet y Carmen Romeu, Juan Pedro, encarnado por los barítonos Juan Jesús Rodríguez y Rodrigo EstevesCarolina Moncada en el papel de Catalina y Ángel Ruiz como Moniguito (entre otros). Sobre este interesante plantel se suman dos artistas de la talla de Vicky Peña, en el papel de Custodia, y el gran Mario Gas, como Don Generoso, en un papel que parece escrito especialmente para él y en el que no para de recitar maravillosas poesías de Don Quijote. El resultado es un reparto de lujo para una obra que se presenta como uno de los grandes eventos de la temporada en el Teatro de la Zarzuela y como una oportunidad única de comprobar la maestría de la música de Jacinto Guerrero.

La obra podrá verse del 25 de enero al 11 de febrero.

 

Vuelve ‘La rosa del Azafrán’ al Teatro de la Zarzuela