lunes. 22.04.2024

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Vicente I. Sánchez | @Snchez1Godotx

Yaro Abe se hizo bastante famoso hace unos años, después de que Netflix adquiriera los derechos de su renombrado manga seinen "La cantina de medianoche", una obra llena de encanto en la que el autor japonés nos relata las historias de un restaurante que abre por la noche y prepara todo tipo de platos para sus excéntricos e interesantes clientes. Este manga, altamente recomendable, está publicado por Astiberri Ediciones.

Sin embargo, en esta ocasión, me gustaría hablar de otra obra muy interesante de este autor nipón, que se presenta como imprescindible para entender su vida y obra: "Torpe de nacimiento". Este tomo de 286 páginas, también publicado por Astiberri, busca ser una carta de amor hacia su padre fallecido cuando el autor era solo un niño y se construye a modo de viaje por la infancia del autor.

‘Torpe de nacimiento’ busca ser una carta de amor hacia su padre fallecido cuando el autor era solo un niño y se construye a modo de viaje por la infancia del autor

El título "Torpe de nacimiento" alude al complejo que sufría Yaro Abe en sus primeros años de colegio y amistades, con pocas aptitudes para el deporte y siendo muy patoso y desorganizado en su vida en general. Un problema que también compartía con su padre y que será parte del hilo conductor de este libro compuesto por 17 capítulos de corte biográfico y un epílogo.

La obra se construye como un viaje emocional y sensitivo por los recuerdos de Yaro, de modo que en sus páginas encontraremos desde pequeñas anécdotas casi intrascendentes que lo marcaron, hasta importantes sucesos como el nacimiento de su hermana, el cáncer de pecho que sufrió su madre o el aneurisma cerebral con el que murió su padre. Así, este tren de sombras y recuerdos que es "Torpe de nacimiento" parte desde 1965 para ir adentrándose poco a poco en su infancia y vivencias, contándonos sus travesuras, relación con sus compañeros o primeros amores. Episodios que lo describen como un niño enfermizo y tímido, pero también como un niño feliz con una familia que siempre se volcó en él.

‘Torpe de nacimiento’ alude al complejo que sufría  en sus primeros años de colegio y amistades, con pocas aptitudes para el deporte y siendo muy patoso y desorganizado

No obstante, por encima de todo, esta obra es un canto de amor a su padre, un personaje excéntrico al que Yaro Abe retrata como un hombre divertido y cariñoso al que le gustaba ir siempre por casa en calzoncillos, vestía muy mal con pantalones bombachos, y al igual que su hijo, tenía una cierta torpeza natural. Algunos de los momentos más felices del libro son cuando su padre lo ayudó a superar los distintos traumas de su infancia, logrando que Yaro fuera espabilando, especialmente en lo referente al deporte. Su muerte fue todo un trauma, y aunque Yaro concluye el libro con este episodio, se puede percibir el dolor a lo largo de los recuerdos que aparecen en la obra.

El guion y los dibujos de Yaro Abe dan como resultado un manga lleno de ternura y diversión, que se lee siempre con mucho interés y que constituye un retrato magnífico de los problemas de la infancia. En el fondo, muchos de los problemas de Yaro en el colegio son universales, y raro será que el lector no se sienta identificado en más de una ocasión. 

El dibujo es muy interesante y recrea con gran precisión los distintos episodios de su vida, incluso reproduciendo fotos de la infancia, definiendo el manga como un enorme mapa de sus recuerdos. Es evidente que nos encontramos ante la obra de un autor con mucha experiencia que sabe muy bien hacia dónde debe dirigirse el relato.

Torpe de nacimiento: Yaro Abe nos habla de su infancia