domingo. 03.03.2024
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Fotograma de la película. (Imágenes: Filmaffinity)

Jaime Polo | @lovacaine

En el tejido sutil del cine contemporáneo, dónde los películas suelen caer en el olvido demasiado pronto, emerge "Past Lives" como una delicada obra maestra, fabricada desde muros invisibles que separan el destino del amor perdurable.

En el núcleo de esta narrativa, encontramos a Nora y Hae Sung, dos almas entrelazadas por el hilo del tiempo y la memoria, quienes se reencuentran en las calles impetuosas de Nueva York para una semana que redefine sus destinos. A través de sus encuentros efímeros y diálogos impregnados de nostalgia, la película despliega ante nosotros el eterno anhelo del amor no expresado, donde los corazones anhelan lo inalcanzable mientras las palabras flaquean en su deber de transmitir la profundidad del sentimiento.

La directora, en su debutante perfeccionismo, esculpe cada escena con la precisión de un artista consumado, permitiendo que la melancolía y la esperanza bailen en armonía sobre la pantalla plateada. La película se convierte así en un espejo de nuestras propias vidas, donde el espectador se sumerge en las aguas turbias del "y si...", ese eco implacable que resuena en el corazón humano y nos confronta con la fragilidad de la existencia.

Todavía sigo sin entender como no ha sido nominada a mejor dirección Celine Song.

"Past Lives" nos recuerda con maestría que el amor, en todas sus formas y manifestaciones, es un lenguaje universal que trasciende las barreras del tiempo y el espacio. A veces, para alcanzarlo, debemos aprender a dejarlo ir, a liberarlo de las cadenas del apego y permitir que vuele libre hacia su propio destino.

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En última instancia, "Past Lives" nos invita a abrazar la complejidad de nuestras propias historias, a aceptar el flujo constante del tiempo y a encontrar consuelo en la idea de que, aunque nuestras vidas sean efímeras, el amor perdura más allá de los límites de lo físico y lo temporal. Es una experiencia cinematográfica que nos deja con el corazón lleno y los ojos brillantes, recordándonos que, incluso en los rincones más oscuros de la existencia, la luz del amor siempre encuentra una manera de brillar.

El llanto final de la protagonista ante la marcha de su amigo es el eco triste y resonante que reverbera a lo largo de "Past Lives". En ese momento de desgarradora despedida, presenciamos la fragilidad del alma humana, envuelta en la efímera dicha de los encuentros y el inevitable dolor de las despedidas. Es un llanto cargado de todas las palabras no dichas, de los abrazos no dados y los sueños no compartidos, una sinfonía de emociones que se entrelazan en un acto doloroso pero hermoso.

 

'Past lives': las lágrimas del amor inexpresado