viernes. 01.03.2024
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James Fernández Cardozo | 

El enigma de la legendaria ciudad subacuática de la Atlántida ha fascinado a la humanidad durante siglos. En "Aquaman y el Reino Perdido" el relato busca demostrar que este misterio aún puede tener una base de realidad, abordando un tema relevante de nuestro tiempo, el calentamiento global.

La película explora relaciones arquetípicas cargadas de conflicto emocional que luego resaltan la posibilidad de reconciliación y sanación. También en el film se destaca la construcción de un mundo posible, la Atlántida, aprovechando el inconsciente colectivo y el imaginario que rodea a esta mítica ciudad para sumergirnos en un escenario visualmente impresionante.

El misterio de la Atlántida

Según los relatos de filósofo griego Platón, la Atlántida fue una ciudad legendaria que existió hace miles de años y se hundió en el océano Atlántico. Según cuenta en los diálogos de Timeo y Critias, la Atlántida era una civilización avanzada que se encontraba en el actual estrecho de Gibraltar y era gobernada por Reyes sabios y justos, con sus habitantes poseedores de una avanzada tecnología y riqueza.

Según la historia de Platón, la Atlántida se corrompió y se volvió arrogante llevándola a su destrucción, castigada por los dioses y hundida en el océano. Sin embargo, a lo largo de los siglos esta historia se ha convertido en una leyenda mítica que ha generado teorías y especulaciones sobre su ubicación y existencia real.

El calentamiento global

En la trama el villano David la Manta, supervillano subacuático que apareció por primera vez en Aquaman # 35 de septiembre de 1967, inicia un recorrido narrativo de transformación atacando a Atlantis y utilizando las reservas de oricalco, un mineral atlante, para alimentar las máquinas de su ayudante Shin e incrementar sus competencias. Esto provoca la emisión de gases de efecto invernadero, lo que eleva las temperaturas, causa un clima extremo y la acidificación de los océanos en la superficie terráquea.

Este escenario inevitablemente actualiza en nuestra mente el fenómeno actual del calentamiento global que vienen advirtiendo los científicos, ahora con desesperación, por la pasividad de la comunidad mundial que no reacciona ante un fenómeno que puede destruirla como especie. La causa de esta inercia mortífera son las delgadas hebras del capitalismo salvaje y global que han logrado adormecer nuestro instinto de supervivencia como especie humana.

Los valores en juego

El conflicto axiológico de base se trenza entre la necesidad de conservación del planeta por parte de Aquaman y sus aliados y el deseo personal de venganza de David. A partir de esta estructura polémica se desarrollan las acciones del anti sujeto David contra el medio ambiente en la tierra y las de nuestro héroe Aquaman para protegerlo.

Ante la amenaza, el recorrido narrativo del héroe Aquaman y sus aliados es el de conservación de la vida en el planeta logrando revertir los efectos del calentamiento global que produce el villano David. Para Aquaman la responsabilidad con el planeta es un bien mayor que pondera frente a sus deberes familiares, evidenciando la naturaleza heroica: estar dispuesto al sacrificio personal por el bien de los demás. Sobre su familia, Aquaman había afirmado al comienzo del film, “hace cuatro años estaba prácticamente desempleado. era un vagabundo sin hogar. Pero ahora soy esposo y padre. Y no lo cambiaría por nada”.

En contraste, en el film el villano explicita la irracionalidad de la conducta humana, puesto que un motivo personal, en este caso la venganza por la muerte de su padre, Jesse Kane, es en él superior a la responsabilidad con los demás. El cine desempeña una función pedagógica fundamental en nuestra sociedad al enseñarnos a evaluar las distorsiones de la conducta humana y a tomar partido por los valores que preservan la vida.

La conducta de David activa la imagen actual de unas pocas élites económicas que, por su interés en mantener el privilegio infinito de obtener ganancias a expensas de los combustibles fósiles, las actividades industriales y agrícolas a gran escala, la transformación de los bosques y la naturaleza en entornos urbanos, el consumo irracional de energía, la producción intensiva de ciertos alimentos como la cría de ganado y el uso de fertilizantes nitrogenados en la agricultura, contribuyen directamente a las emisiones de gases de efecto invernadero y, por lo tanto, al calentamiento global.

Esta conducta también involucra a líderes mundiales que, en diversos foros dedicados a la protección del planeta, terminan beneficiándose con discursos protocolarios que solo prolongan la solución definitiva al problema del calentamiento global.

Un ejemplo reciente de esto ocurrió en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático, COP28, llevada a cabo en los Emiratos Árabes Unidos del 30 de noviembre al 12 de diciembre de 2023. Esta actitud representa un acto soberano de irresponsabilidad hacia las generaciones futuras. Como bien expresa Aquaman: "No sé qué nos depara el futuro, pero no podemos dejarles a nuestros hijos un mundo sin esperanza".

Relaciones arquetípicas

En el ámbito de la semiótica discursiva, el relato posee un carácter polémico, porque toda comunicación humana implica confrontación y tensiones, aunque también busca restablecer el equilibrio (Greimas y Courtés, 1990).

Esta contradicción fundamental también se manifiesta a través de los conflictos míticos del inconsciente colectivo, que Joseph Campbell exploró en su obra "El Héroe de los Mil Rostros". Aunque Campbell destaca el conflicto y la reconciliación con el padre, también puede manifestarse el conflicto entre hermanos, o con una persona amada.

Es precisamente lo que ocurre en esta película. La relación entre Aquaman y su hermano el rey Orm es profundamente conflictiva. Aquaman le dice: "buen trabajo, hermanito. Chócala", a lo que Orm responde: "no me llames hermano". Otra línea de conflicto emocional persistente es la del villano David con su padre, quien en el pasado fue perdido a manos de Aquaman.

Estos conflictos nos permiten vislumbrar que, al igual que existen roles arquetípicos que pueden ser asumidos por cualquier personaje, transmitiendo valores o antivalores y una energía específica de personalidad, también existen relaciones arquetípicas arraigadas en el inconsciente colectivo. Cuando el cine se apropia de ellas, contribuyen a generar la tensión narrativa que cautiva al espectador.

En la película, uno de estos conflictos arquetípicos finalmente se supera gracias a la reconciliación entre los hermanos. Siempre es posible y sanador reconciliarse con el pasado.

La construcción de mundos posibles

En perspectiva de recorrido narrativo, el relato avanza en el marco del modelo del viaje mítico del héroe entrelazando la vida familiar del protagonista con la amenaza de David, lo que impulsa al héroe a emprender una aventura defensiva. A lo largo de su travesía, Aquaman enfrenta pruebas y, al final, logra una conquista heroica al revelar la existencia de la Atlántida a la organización de las Naciones Unidas, proponiendo relaciones de cooperación y amistad.

A pesar de las críticas que ha recibido la película Aquaman y el Reino Perdido, especialmente en cuanto a la construcción de diálogos y la estructura del guion, su aspecto más atractivo radica en la creación de un mundo posible. Este mundo aprovecha el inconsciente colectivo que alberga la eventual existencia de un reino pacífico, amoroso y próspero en paralelo al planeta Tierra.

Este mundo posible tan sugerente no solamente es construido por la estructura narrativa del viaje mítico del héroe. Ha participado también el esplendor de los creadores de la fotografía y del sonido con grabaciones en Estados Unidos, Australia, Canadá, Italia y Marruecos, que nos hacen vivir como real ese mundo posible de la Atlántida.

El reconocido escritor y semiólogo italiano Humberto Eco abordó el tema de la construcción de mundos posibles en varios de sus escritos, como “La estructura ausente: introducción a la semiótica” explicitando cómo los sistemas de signos y símbolos nos permiten construir y comprender diferentes mundos posibles, y que esta es una actividad fundamental de la mente humana ligada intrínsecamente al proceso de comunicación y significación.

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Para Umberto Eco a través de la creación de narrativas, imágenes y símbolos podemos explorar y reflexionar sobre diferentes realidades y perspectivas humanas ampliando así nuestra comprensión del mundo y de nosotros mismos. Su novela “El Nombre de la Rosa” es un ejemplo de construcción de mundos posibles a través de la narrativa ficcional que entrelaza elementos históricos y filosóficos, explorando asuntos como la religión, el conocimiento y el poder.

El mundo posible de la legendaria Atlántida nos sumerge en la apasionante aventura de Aquaman y el Reino Perdido, al tiempo que nos invita a reflexionar sobre la irracionalidad de aquellos que, impulsados por sus intereses personales, propician el cambio climático poniendo en grave peligro al planeta. Algunos científicos advierten que en la actualidad esta amenaza es irreversible.

El triunfo heroico de Aquaman, en el que sacrifica todo por salvar el medio ambiente, nos plantea un interrogante perentorio: ¿cuál es nuestro compromiso personal para impulsar un movimiento mundial que nos haga despertar de nuestra inercia y nos lleve a actuar enérgicamente y con prontitud para salvaguardar nuestro planeta frente al cambio climático?

James Fernández Cardozo / PhD Análisis del Discurso

'Aquaman y el reino perdido': un grito desesperado por el cambio climático