lunes. 24.06.2024
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El antropólogo francés David Le Breton ha desarrollado las implicaciones teóricas y epistemológicas de una posible antropología de las emociones orientada hacia el campo de la medicina, la antropología del cuerpo y la salud. De acuerdo con este autor, la antropología de las emociones debe permitir la superación del punto de vista cartesiano, es decir, del dualismo mente/cuerpo que caracteriza al pensamiento occidental moderno.

La antropología de las emociones debe permitir ir más allá de las concepciones acerca de lo psico-somático, que siguen siendo en gran medida dualistas, pues conservan la distinción entre psique y soma. Así, por ejemplo, fenómenos como el de la llamada eficacia simbólica, estudiado por Claude Lévi-Strauss, deberían interpretarse no ya de acuerdo con la idea de una influencia psíquica sobre los procesos fisiológicos, sino progresando desde una visión psico-somática, a la formulación de un modelo de fisiosemántica.

  1. Estudio del enamoramiento
  2. La oxitocina
  3. Tipos de amor

También la etnopsiquiatría y la antropología médica se han interesado por las emociones, los estados de ánimo y sus manifestaciones corporales. Vale la pena mencionar el interés que revisten los estudios sobre “síndromes culturales”; los mismos ponen de relieve la influencia decisiva del significado cultural en la producción social de los estados de salud y enfermedad.

Estudio del enamoramiento

Helen Fisher, antropóloga experta en el amor (ha publicado entre otros libros “Anatomía del amor: historia natural de la monogamia, adulterio y divorcio” y “Por qué amamos: naturaleza y química del amor romántico”) es más radical: "El colocón del enamorado lo producen las sustancias que fabrica su cerebro" Helen puso carteles por la Universidad Rutgers, en New Jersey: “¿Acabas de enamorarte locamente?” Con 839 voluntarios de variadas edades, razas y condiciones que pasaron por la resonancia magnética nuclear demostró que el amor es universal y apenas se diferencia de unos a otros: “creo que esa locura la producen los niveles altos de dopamina y norepinefrina, y un nivel bajo de serotonina. La dopamina en grandes cantidades, además de aumentar el nivel de testosterona, la hormona del deseo sexual está asociada con una gran capacidad de concentración, euforia y dependencia, que son síntomas de adicción. El colocón del enamorado lo producen las sustancias que fabrica su cerebro: el alto nivel de norepinefrina, que produce euforia y pérdida del apetito; el bajo nivel de serotonina tiene que ver con la obsesión de estar con el amado”.

El colocón del enamorado lo producen las sustancias que fabrica su cerebro: el alto nivel de norepinefrina

La oxitocina

La cascada química puede hacernos perder la razón, pero ¿por qué ocurre esto?: neurólogos expertos como Gareth Lengcreen que la oxitocina ayuda a forjar lazos permanentes entre amantes tras la primera oleada de emoción. La hormona actúa "cambiando las conexiones" de los miles de millones de circuitos neuronales. Esta hormona es conocida como el neurotransmisor de la confianza o de los abrazos y se libera en cantidades grandes durante el orgasmo y en cantidades más pequeñas cuando te cogen de la mano o cuando los animales lamen a sus bebés. 

La oxitocina es una sustancia endógena (segregada por el cuerpo) y actúa como una droga (sustancia exógena introducida en el cuerpo desde el exterior), liberando transmisores como la dopamina, la noradrenalina (norepinefrina) o la serotonina. Estos neurotransmisores permiten inundar el cerebro de feniletilamina. Este compuesto químico es de la familia de las anfetaminas, y tiene una duración en el cerebro de unos 4 años según la teoría de Donald F. Klein y Michael Lebowitz surgida en la década de los 80. 

Esta hormona (oxitocina) se libera en cantidades grandes durante el orgasmo y en cantidades más pequeñas cuando te cogen de la mano

El chocolate es rico en este compuesto, por eso es habitual que durante el “mal de amores” se consuman cantidades excesivas. Los reptiles liberan oxitocina durante el acto sexual, pero los mamíferos la producen todo el tiempo. Es por eso por lo que los reptiles se mantienen alejados de otros reptiles excepto cuando se aparean, mientras que los mamíferos forman apegos con los familiares, las camadas o los rebaños. Cuanta más oxitocina se libera, más unido te sientes a la otra persona. 

Pero hay que tener en cuenta, que los niveles de segregación de neurotransmisores u hormonas también dependen de nuestras creencias y de nuestra percepción de las cosas. Las ideas, los prejuicios, los valores, las experiencias, las expectativas, o las fantasías que tengamos, pueden hacer que liberemos más o menos estos productos químicos. Este proceso sigue una pauta fija: más contacto, más oxitocina, más confianza (más fortalecimiento de las conexiones neuronales). Las expectativas o la imaginación también actúan como una forma de contacto y siguen esa pauta. 

Pero no nos damos cuenta de que evidentemente, los enamorados no siempre llegan a cumplir las expectativas que tienen el uno del otro, sean estas realistas o no. Eso puede llevar a un estado de frustración. Además, el contacto con una ex-pareja puede revivir esa pauta o conexión entre las neuronas, y es por eso por lo que la mayoría de los psicólogos expertos en el amor recomiendan una terapia de todo o nada para superar una ruptura. Al dejar de mantener contacto con la persona amada, las conexiones se debilitan, y con el paso del tiempo, las recaídas son cada vez menos frecuentes. 

Roberto Stemberg
Roberto Stemberg

Tipos de amor

Dependiendo de los diferentes tipos de amor, se activan diferentes zonas relacionadas con el sistema de recompensa(en la que se encuentra el área tegmental ventral) y algunas funciones cognitivas superiores: Robert Stemberg en “La teoría triangular del amor”, pretende explicar el complejo fenómeno del amor y las relaciones interpersonales amorosas y describe los distintos elementos que componen el amor, así como las posibles combinaciones de estos elementos a la hora de formar los diferentes tipos de relaciones. Para Sternberg, el amor está compuesto por tres cualidades que se manifiestan en cualquier relación amorosa: intimidad, pasión y compromiso, pudiendo haber diversas combinaciones (ver mi artículo de Nuevatribuna de 26 de abril de 2022, 11:51).

Los amores pasionales y románticos no son los únicos ni los más importantes tipos de amor a la hora de determinar la felicidad y el bienestar de las personas

Un estudio de la Universidad de Palermo aporta un interesante dato en cuanto a los “tipos de amor” que son considerados prioritarios para los sujetos objeto de estudio. La investigación concluye que el “amor familiar” es el más importante, seguido del “amor propio”, dejando en un tercer lugar poco esperado al “amor romántico” o de pareja, y aún más atrás al “amor pasional” o sexual. En este curioso “ranking de amores” los siguientes lugares son ocupados por el “amor social” y el “amor religioso”. Es evidente que los amores pasionales y románticos no son los únicos ni los más importantes tipos de amor a la hora de determinar la felicidad y el bienestar de las personas. 

El amor y deseo, parecen estar más próximo de lo que creemos. El primer meta-análisis, realizado para examinar las diferencias entre el amor y el deseo sexual a nivel cerebral ha encontrado más coincidencias de las que cabría esperar inicialmente. Los resultados del estudio realizado por Jim Pfaus mostraron que algunas redes neuronales sorprendentemente similares fueron activadas por el amor y por el deseo sexual, concretamente las regiones involucradas en la emoción, la motivación y los pensamientos de nivel superior. 

Este hallazgo sugiere que el deseo sexual es algo más que una emoción básica, implicando la motivación dirigida a objetivos y la puesta en marcha de cogniciones más avanzadas. Parece ser que las diferencias se centran más en la concreción del objeto de deseo, de tal modo que el deseo sexual podría entenderse como un sentimiento con un objetivo muy específico, mientras que el amor podría considerarse un estado con un objetivo más abstracto y menos dependiente de la presencia física de otra persona.

Por último, compartir esta reflexión de Antoine de Saint Exupêry; “El amor es lo único que crece cuando se reparte”.

El colocón del enamorado