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jueves. 18.08.2022
TRIBUNA DE OPINIÓN

Sumar tiene sentido, siempre lo tuvo

El protagonismo de un país debe ser de sus gentes. Y ahí es donde conecta el discurso de Yolanda.
sumar
Presentación de Sumar en el Matadero de Madrid.

Escuchar para sumar. La política al servicio de la ciudadanía para solucionar los problemas, no para crearlos o aumentarlos. Construir un proyecto de país escuchando a la sociedad. La calma, la esperanza, el cariño y la ternura como banderas, frente al ruido, las mentiras y la crispación. Reconectar a la gente con la política para impedir la resignación. Hacer partícipe a la ciudadanía, desde su responsabilidad, para que sean protagonistas de su futuro y del futuro de España.

Éste podría ser un resumen de lo que pretende Yolanda Díaz, Vicepresidenta Segunda del Gobierno de España, con el proyecto “Sumar”, que fue presentado en Madrid, el pasado 8 de julio, ante más de 5.000 personas. Todo un éxito de convocatoria en un momento en el que la izquierda española necesita recomponer un espacio que responda a los retos actuales y futuros de España.

Sumar tiene sentido, siempre lo tuvo. La izquierda transformadora trabaja combinando la presencia en las instituciones con la presencia en la calle y el contacto con la gente. Así tiene tomada la temperatura más exacta posible de los problemas que afectan a la ciudadanía, sus preocupaciones, sus anhelos y sus esperanzas. El protagonismo de un país debe ser de sus gentes. Y ahí es donde conecta el discurso de Yolanda.

A algunos les sonará a más de lo mismo y a otros a algo nuevo, pero fue lo que reclamó la izquierda siempre: hacer política con la gente, por la gente y para la gente. Pero sin escuchar es imposible. No es nuevo lo que plantea Yolanda Díaz y no debería sorprender ni a propios ni a extraños. La experiencia de “Convocatoria por Andalucía”, que se impulsó en 1984 y que fue liderada por Julio Anguita, es un antecedente muy similar a lo que pretende “Sumar” en estos momentos. Salvando las distancias de tiempo y contexto, tras 40 años, el objetivo sigue siendo el mismo: recuperar la confianza en la política.

La izquierda en el poder necesita recuperar la calle y ahí está también la explicación del proyecto Sumar: desde el trabajo bien hecho en las instituciones, consolidar socialmente el cambio para un proyecto de país pegado al terreno. Lo que plantea Yolanda Díaz es lo que siempre planteó la izquierda: abrir la política a la gente, trascender la democracia más allá de los partidos. No es comprensible el celo de quienes sólo abrazan las siglas como exclusivo patrimonio de la política.

En “Sumar” no sobra nadie, porque en la izquierda transformadora no sobra nadie

En este momento de desafección, de pérdida de confianza en los partidos, de ruido en las instituciones, y de una sociedad golpeada por la crisis económica, la pandemia y la guerra, tiene sentido la escucha a la sociedad civil porque siempre tuvo sentido la suma en la izquierda. La calma, la sensatez, el realismo y el análisis de las condiciones, junto a la escucha, el diálogo y la negociación, dan una oportunidad más a la izquierda española. Toda la gente de izquierdas, votantes, simpatizantes, activistas, militantes de unas y otras siglas, deberían estar sumando en estos momentos. Sin excusas, sin dogmatismos, sin prejuicios, sin censuras. En “Sumar” no sobra nadie, porque en la izquierda transformadora no sobra nadie. Algunos lo defendimos siempre y lo seguimos defendiendo.

Es evidente que la democracia necesita de partidos políticos, es una obviedad. No caigamos en la trampa del "sólo personas, nada de siglas", ya lo vivimos con el 15M, y el resultado fue que la protesta social se tradujo en un instrumento político en forma de partido. Es siempre así, es el proceso lógico en democracia.

La diferencia estriba en que ahora, tras la demostración de una gestión buena de una crisis pandémica, con un gobierno de coalición inédito, y con la izquierda española en el poder, las cosas pueden cambiar y ser de otra manera, no de forma circunstancial, sino permanente. Cuando llegue el momento, será un partido, una coalición o una plataforma el instrumento electoral que se utilice, pero lo importante será el recorrido, el camino, los objetivos y el programa de transformación. Porque en el camino de escucha y de construcción del espacio, se dará voz a la gente y eso supone crecer en democracia.

Habrá que dejar que el proyecto camine, que se consolide, que se nutra de experiencias, de escucha, de propuestas. Y habrá que adoptar posiciones generosas para el conjunto de objetivos que se planteen, porque no sobra nadie en “Sumar” y es un proyecto fundamental para la movilización del voto progresista en las próximas citas electorales. No intentarlo no es una opción ante la amenaza de una España oscura y triste como la que prometen las derechas.

Sumar tiene sentido, siempre lo tuvo