domingo. 25.02.2024
Yolanda Díaz

Dudaba sobre entre éste u otro título, planteándolo como dos características distintas pero compatibles en este momento, o como dos notas sucesivas en un proceso interrelacionado: ¿coalición y luego movimiento? O también como alternativa: ¿coalición de partidos O movimiento político organizado?

Porque coalición, acuerdo, con una u otra fórmula de presentación, creo que es lo único que parece posible ahora

Porque mi primera idea, y mi adscripción a un proyecto no desmentido, era de “movimiento”. Movimiento social, político, políticosocial o sociopolítico, la verdad que poco elaborado, aunque parecía evidente que los actuales partidos de ese espacio deberían integrarse, conservando o no su propia identidad en el conjunto del proyecto compartido. Lo de “organizado” parecía más bien una propuesta adicional y no secundaria de algunos, entre los que me cuento, que un criterio claro desde su origen.

Pero las incógnitas y los problemas que de estas posibles disyuntivas derivan siguen planteadas, y con vida propia día tras día.

Si se asume lo de un “proyecto para diez años”, parece evidente que no puede quedarse en la coalición de partidos proyectada sólo como plataforma electoral. Aunque ésta sea lo máximo que parece en condiciones de conseguirse ahora, de forma inmediata, para presentar una candidatura “conjunta” en las próximas elecciones generales. Y aunque sea así, con estas limitaciones, bienvenida sea. Porque si fracasa un proyecto conjunto, la alternativa es, ahora, la nada o casi nada.

Asumiendo que se trata de opciones claramente distintas, creo necesario que se plantee si son alternativas, contradictorias, o si pueden enlazarse o complementarse, evolucionando con el tiempo. Porque coalición, acuerdo, con una u otra fórmula de presentación, creo que es lo único que parece posible ahora. Con el objetivo, mejor o peor asumido, de conseguir, construir, un movimiento político organizado, empezando por una coalición de partidos porque parece imposible cualquier otra opción.

En cualquier caso es necesario un acuerdo de los partidos (no sé si son 15, como se ha escrito) que dicen operar en el espacio progresista que no articula el PSOE. Que los 15 se pongan de acuerdo para configurar una propuesta conjunta y unitaria en las circunscripciones en las que haya posibilidad de conseguir acta. Y en las que no, que se ultime un acuerdo con el PSOE de candidaturas para la reafirmación del proyecto del actual gobierno de coalición progresista y de voluntad de futuro para el mismo. Un planteamiento que por otra parte excluye la disputa del posible, pero pequeño, espacio entre ambas propuestas políticas.

Bienvenida pues lo que se está de hecho configurando, lo que parece que se empieza a entender como imprescindible por parte de tod@s. Pero, ya ahora, convendría asumir que una tal propuesta no puede tener como único objetivo la suma útil de los potenciales votos de las 15 organizaciones “a la izquierda del PSOE”, sino que se ha de dirigir además a un amplio sector de anteriores abstencionistas o de potenciales nuevos abstencionistas cansados de algunos síntomas, actitudes, inercias, de todo el espectro político.

Ha de ser una propuesta política con la expresa voluntad de seguir trabajando de forma conjunta y unitaria tras las elecciones en el ámbito del proyecto progresista para España, tanto si se consigue un resultado de este espacio que permita configurar un nuevo Gobierno Progresista de Coalición para desarrollar y profundizar la actual experiencia, como también si no fuera éste el resultado. Aunque ahora hay que trabajar para conseguirlo porque es necesario, y posible.

Organizar conjuntamente la perspectiva electoral, sus contenidos y sus candidaturas, su proyección a toda la sociedad, debería suponer algo más, bastante más, que un llamamiento a sus ya potenciales electores/as, algo más que movilizar desde ahora, por parte de cada uno de los 15 partidos, a sus supuestos afiliados.    

La preparación y desarrollo de la perspectiva electoral debería suponer una propuesta de contenidos y de trabajo, de organización en definitiva, dirigida también a l@s ciudadan@s hoy no organizad@s en ninguna de estas formaciones, entre los que me cuento, convencidos de la necesidad de seguir avanzando desde la actual experiencia de gobierno progresista en este proyecto. Un proyecto inmediato y también de futuro.   

¿Coalición de partidos y movimiento organizado?