martes. 28.05.2024

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Por desgracia, en España muchos partidos políticos y muchos de sus dirigentes nos demuestran con sus actuaciones, acciones y decisiones que su ideario es el analfabetismo político. Pues demuestran ignorancia, falta de cultura y sobre todo son profanos a la disciplina política. Son ignorantes cuando afirman y aseveran con contundencia falaz la elección de los ministros, la función del rey, según la constitución, e incluso cuando ponen en cuestión informaciones y estudios de científicos de la OMS sobre alimentación, pandemias, etc.

Tienen analfabetismo político cuando intentan reescribir la historia o venderla como les interesa, o incluso cuando afirman con insensatez e irracionalidad cuando un país es una dictadura, mientras han defendido, apoyado de manera obscena y ruin, a países con un régimen dictatorial fortísimo que atenta los derechos humanos: caso de Irán, Hungría, Emiratos Árabes, etc. Pero lo peor es que adolecen de un analfabetismo político en el aspecto cultural cuando defienden costumbres del medioevo como las únicas que deben subsistir en ser referentes culturales a seguir y ejemplares en pleno siglo XXI.

Para esa derecha analfabeta política su argumentación es clara: cuando más analfabeto se es, más se puede manejar y utilizar

Si eso fuera poco, es más analfabetismo político cuando son profanos a lo que un político debe encarnar, como es la representación de un pueblo, y se afanan en volver a la España en blanco y negro, en utilizar a las instituciones judiciales e informativas, incluso la institución del Senado para salvaguardar sus intereses políticos. Pero el problema es que, por desgracia, también hay una parte de la ciudadanía que también adolece, cada día más de ese analfabetismo político, pues, a ese político con analfabetismo político, les interesa que el ciudadano sea ignorante, tenga poca cultura y sobre todo sea profano en cuestiones políticas y para ello utiliza todos sus medios informativos falaces, cargados de bulos para dirigir y manejar sus opiniones, para así hacer que sus argumentos falaces e irracionales tengan una consistencia que nunca será real, pero que de tanto repetir, cala en esa ciudadanía que, por desgracia, se encuentra cómoda con su analfabetismo político, pues así tienen menos que pensar y le es más fácil decidir, aunque la decisión sea volver a épocas pasadas y cargadas de irracionalidad y recortes.

Eso es lo bueno de democracia, pero lo peligroso es utilizar esta democracia para engañar y manejar a esa ciudadanía con bulos e informaciones cargadas de falacias y odios.

Esperanza Aguirre indica que la guerra civil, la propicio el partido socialista en el año 1934 por no querer aceptar la alternancia política

Por desgracia, día a día, vemos que el analfabetismo político de los dirigentes políticos, especialmente muchos de derechas, son importantes, pues son capaces de intentar reescribir la historia para así blanquear o negar la existencia de una dictadura.

Observemos las últimas declaraciones de la que fue Presidenta de la Comunidad de Madrid: Esperanza Aguirre indica que la guerra civil, la propicio el partido socialista en el año 1934 por no querer aceptar la alternancia política. Ante estas declaraciones, llenas de falacias y rencor, demuestran su analfabetismo político, pues el único golpe de estado se produjo, en 1936, por esa derecha que no acepto el cambio de poder, y que fue esa derecha la que provoco la guerra civil con su golpe de estado (o alzamiento nacional si se quiere) y lo peor, acabada esta, impuso una dictadura represora y genocida. Y esa es la verdad histórica, lo demás analfabetismo político.

Aunque la palma de analfabetismo político, se la llevan personajes como Aguirre y los dirigentes de Vox, Abascal, Garriga y como no, la señora Ayuso, que no paran de distorsionar, falsear la historia y reescribir una historia queriendo imponer una dictadura histórica que durante la época franquista existió, y todo es, porque ellos saben que si imponen esas teorías y las aplican en sus métodos de educación, volverán a implantar la España en blanco y negro, la España de medioevo y lo peor, un nacionalcatolicismo irracional y unas clases sociales que la República pretendió eliminar y que en una transición mal planteada, pero con algunas cosas buenas, intento que cada vez no hubiese tanta diferencia social entre las clases sociales.

La palma de analfabetismo político, se la llevan personajes como Aguirre y los dirigentes de Vox, Abascal, Garriga y como no, la señora Ayuso, que no paran de distorsionar, falsear la historia y reescribir la historia

Pero para esa derecha analfabeta política su argumentación es clara: cuando más analfabeto se es, más se puede manejar y utilizar. Eso demuestra su analfabetismo político puesto que deberían saber que una ciudadanía que sepa razonar, que tenga educación y pueda saber decidir, siempre es lo mejor para mantener una democracia y lo mejor para no repetir hechos dictatoriales. Pero su ignorancia es tal, o yo diría que a lo mejor es lo que quieren, para así mantener sus privilegios, y si además cuenta con el beneplácito de una Iglesia Católica irracional alejada de lo que predica y de su evangelio, y más cerca de los poderosos.

Analfabetismo político