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sábado. 10.12.2022
ceoe
Foto: CEOE

La CEOE ha emitido un comunicado con expresiones durísimas (“inadmisible e impresentable”) contra la previsión contenida en el proyecto de ley de presupuestos generales del Estado para 2023 de subir la base de cotización máxima a la Seguridad Social. Calificativos aparte, el único argumento que dan es que la subida de la cotización aumenta los costes empresariales y traerá consigo destrucción de empleo, nada nuevo.

Es la misma argumentación que vienen repitiendo los representantes de los empresarios y otras organizaciones afines a través de los medios que les son próximos durante muchos años sin que, por cierto, nunca se haya podido demostrar esa relación entre subida de la cotización y destrucción de empleo. Esto se suma a su cerrazón para no negociar en los convenios colectivos subidas salariales que compensen el deterioro de las rentas salariales producido por la inflación. 

Habría que recordar a la CEOE qué el tope a las bases de cotización en sí mismo encierra una profunda injusticia. La base máxima de cotización para 2022 fue de 4.139,40 euros al mes qué pasará a ser de 4.495 en 2023. Eso quiere decir que cualquier persona que tenga un salario superior a la citada cantidad dejará de contribuir a la caja común de la Seguridad Social por lo que exceda a esa cifra. Es decir, será solidario solo hasta un cierto punto y cuanto más gane más se irá alejando de la solidaridad

Cualquier persona que tenga un salario superior a la citada cantidad (4.495 euros al mes) dejará de contribuir a la caja común de la Seguridad Social por lo que exceda a esa cifra

Sin embargo, todas aquellas personas con salarios inferiores a los 4.495 euros cotizarán a la Seguridad Social por el total de lo que ganan. Los que menos tienen son así más solidarios que los que más tienen. Algo perverso. Para ser más claros: El salario medio en España es de 1.714, 94 euros al mes (que no el más frecuente, que es inferior) al cual se le aplicará el correspondiente tipo de cotización que es el mismo para todas las personas trabajadoras. Ese tipo se aplicará al cien por cien de lo que ganan, pero a quienes ganen 6.000 euros, por ejemplo, solo se les aplicará sobre el 74,9 por ciento de sus ingresos salariales. 

El principio solidario, que es la esencia de la Seguridad Social, se expresa técnicamente, entre otras cosas, a través de la ruptura del sinalagma entre cuota y prestación, es decir, no existe una relación directa entre lo que se aporta y lo que se percibe, cosa que es propia de los seguros privados. Cada uno debe aportar de acuerdo con sus ingresos por lo que no está justificada la existencia misma de una de un tope máximo en la base de cotización que solo favorece a quienes más ganan y a los fondos privados de pensiones que tienen parte de su clientela en esa franja de la población. 

El Sistema de la Seguridad Social debe dar, de acuerdo con el mandato constitucional, prestaciones suficientes ante los estados de necesidad operando una redistribución de rentas entre los que más tienen en favor de los que menos tienen para avanzar en el camino de la igualdad. De esto es de lo que se tendría que preocupar la CEOE si quiere contribuir a construir un país mejor. 

La CEOE asilvestrada