miércoles. 29.05.2024
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El Sistema Sanitario Público en España gozaba hasta hace poco de un amplio reconocimiento internacional, tanto de la Organización Mundial de la Salud como de las principales revistas científicas como el British Medical Journal, organizaciones poco identificadas con los sistemas públicos como el Foro Económico Mundial o la empresa especializada en información financiera Bloomberg, que lo situaban en los primeros lugares mundiales en cuanto a calidad y eficiencia. Sin embargo, los recortes presupuestarios y de personal y la gestión de la epidemia COVID, han generado un importante deterioro de la misma que ha propiciado un descenso vertiginoso en los rankings sanitarios. 

  1. Causas del crecimiento 
  2. Estrategias de las aseguradoras para seguir creciendo
  3. Problemas y trampas de los seguros sanitarios 
  4. Reducen costes explotando a sus profesionales 
  5. Los seguros privados comienzan también a colapsar 
  6. Consecuencias para la salud 
  7. Alternativas

A partir de los recortes presupuestarios y de personal, tras la crisis financiera del 2008 y sobre todo tras la pandemia de la COVID, la situación de la Atención Primaria ha experimentado un importante deterioro como consecuencia de las barrearas de acceso de la población a los centros de salud, la falta de personal médico, enfermería, pediatría y otras categorías necesarias etc., la generalización de la consulta telefónica como alternativa sobre la presencial, o los cierres de centros de salud y de los Puntos de Atención Continuada (PAC) en el ámbito rural. En gran parte de los Centros de Salud han desaparecido las actividades de promoción, prevención y rehabilitación, los programas de atención a pacientes crónicos, mientras se ha deteriorado de manera importante la formación de especialistas del programa MIR. 

Los seguros de salud han experimento un importante y constante crecimiento desde el 2008, en torno al 4% anual, aunque en el 2022 se incrementaron un 7%

En la red hospitalaria, el cierre de servicios durante la pandemia y la ralentización en su funcionamiento después, han creado un ingente tapón de pacientes en listas de espera, que sigue creciendo al no existir planes freno poniendo a pleno rendimiento los hospitales que siguen prácticamente cerrados por la tarde, mientras se envían miles pacientes de las listas a los centros privados concertados. 

El sector privado representa casi el 30% del gasto sanitario total, lo que supone el 2,7% del PIB. España es uno de los países europeos con mayor gasto sanitario privado sobre el total.

Hasta ahora los seguros sanitarios privados, de carácter complementario eran contratados por los sectores económicos mejor situados y por las empresas más grandes que podían pagar sin mucho esfuerzo sus primas y que además obtenían rebajas fiscales por su contratación. Ahora las dificultades de acceso a la AP y el crecimiento de las listas de espera hospitalarias han favorecido que también la población con menos recursos recurra a los seguros privados para solucionar sus problemas de acceso a la asistencia sanitaria pública. Esta situación está siendo utilizada por las aseguradoras privadas para hacer un gran negocio cambiando sus estrategias comerciales. 

Los seguros de salud han experimento un importante y constante crecimiento desde el 2008, en torno al 4% anual, aunque en el 2022 se incrementaron un 7% hasta alcanzar los 10.543 millones

Las tres principales aseguradoras (Adeslas, Sanitas y Asisa) concentran casi el 60% del volumen de negocio en España

Causas del crecimiento 

- Los recortes del 2008 y las estrategias para hacer frente a la COVID, reduciendo actividad y poniendo barreras de acceso al sistema, incrementaron las listas de espera hospitalaria y colapsaron la Atención Primaria, que sigue sin recuperarse por falta de inversión, personal y modernización. 

- El bombardeo de informaciones sobre los problemas de la sanidad pública, desprestigia al sistema público y allanan el camino al aseguramiento privado.

- La presión de los bancos, fondos de inversión y multinacionales dueños de las aseguradoras para entrar en el sistema sanitario para hacer negocios. Las tres principales aseguradoras (Adeslas, Sanitas y Asisa) concentran casi el 60% del volumen de negocio en España y utilizan unos potentes dispositivos de marketingpara promoverlos.

- Las comunidades de mayor nivel de renta per cápita tienen más seguros privados, la media estatal de personal con seguros es del 25%, con importantes diferencias entre CCAA.

Estrategias de las aseguradoras para seguir creciendo

- Buscar nuevos tipos de clientes: Los tenedores de seguros eran, hasta hace poco, fundamentalmente las personas de mediana edad y mayor nivel de renta. Durante la pandemia ha habido un significativo aumento del interés entre los menores de 25 años y mileuristas por contratar seguros 

- Ofertar seguros de bajo coste (low cost), con pólizas de 8 a 19 euros, dirigidas especialmente a la gente joven.

- Incrementar las modalidades de seguros (con o sin copago, variedad de coberturas y de acceso a pruebas diagnósticas o tratamientos, etc.) 

- Recurrir al dumping sanitario: Las compañías no les importa perder dinero a corto plazo para captar clientes, con medidas con bajas temerarias del precio de las pólizas, ofertar seis meses gratis, seguros para empresas de 18 euros por empleado, etc.). Una vez captada la clientela aumentan el precio de las pólizas 

- Seguros digitales de bajo precio (28 al mes): Consultas online a través del móvil con el personal facultativo o acceso rápido a pruebas diagnósticas y terapéuticas simples, estén o no justificadas. 

- Sustituir en las consultas al personal médico por el de enfermería

Las personas mayores de 65 años o las que tienen enfermedades crónicas deben pagar unas primas más elevadas o simplemente son expulsadas

Problemas y trampas de los seguros sanitarios 

- Los seguros más abundantes (entre 20 y 30 euros) incluyen copagos, cuadros de especialistas limitados, catálogos de servicios reducidos o exclusiones en las intervenciones quirúrgicas,

- Las pólizas por debajo de los 20 euros (económicamente insostenibles) incluyen trampas en su letra pequeña. Limitan las hospitalizaciones, incluyen copagos, suben las primas en caso de enfermedades recurrentes o importantes, reducen los cuadros de personal, modifican las coberturas contratadas de manera inesperada, incluyen períodos de carencia y exclusiones de enfermedades, restringen los tratamientos novedosos, o deniegan autorización a tratamientos inicialmente cubiertos por la póliza. La viabilidad económica mínima de un seguro es de 50 euros al mes. 

- Las personas mayores de 65 años o las que tienen enfermedades crónicas tienen dificultades para contratar un seguro, deben pagar unas primas más elevadas o simplemente son expulsadas

Las aseguradoras pretenden ocultar esta realidad ya que desde el año 2019 no se publicaron datos sobre los tiempos de espera en la sanidad privada

Reducen costes explotando a sus profesionales 

- Las aseguradoras imponen unas condiciones laborales a su personal que, en general, tienen más que ver con trabajos no cualificados que con profesionales sanitarios especializados. 

- Obligan a apretar las agendas para meter a más pacientes reduciendo el tiempo por consulta.

- Imponen el trabajo a destajo, incompatible con la calidad de la atención

- Limitan la posibilidad de pedir pruebas o realizar determinados tratamientos, especialmente si son costosos

- Pagan salarios muy bajos. Entre 7 y 30 euros por consulta de medicina general y entre 16 y 40 por la de especialidad hospitalaria.

Las aseguradoras acaparan los servicios más rentables y los pacientes con menor riesgo y dejan los tratamientos más costosos para el sistema público

Los seguros privados comienzan también a colapsar 

- La saturación de la AP y de las listas de espera los hospitales públicos y el crecimiento de los seguros de bajo coste (low cost) empiezan a trasladarse al sector privado.

- Por primera vez hay listas de espera en las urgencias de 3-5 días, de cuatro meses en especialidades como cardiología, dermatología o neumología (de 3 a 4 meses) o de pruebas diagnosticas como en RNM que superan el mes.

- Las aseguradoras pretenden ocultar esta realidad ya que desde el año 2019 no se publicaron datos sobre los tiempos de espera en la sanidad privada.

Consecuencias para la salud 

- Investigaciones en Reino Unido e Italia detectaron un incremento de la mortalidad evitable ligada a la penetración de intereses privados en los sistemas públicos (The Lancet, julio de 2022) 

- Las aseguradoras acaparan los servicios más rentables y los pacientes con menor riesgo y dejan los tratamientos más costosos para el sistema público.

Recurrir al aseguramiento privado no es una alternativa racional ni eficaz para la población

Alternativas

- Incrementar el gasto sanitario público en 1.000 euros por persona al año y, sobre todo, el de Atención Primaria hasta alcanzar el 25% del total. Ningún sistema por eficiente que sea puede sobrevivir sin una financiación y recursos suficientes.

- Acabar con las barreras de acceso a la Atención Primaria recuperando los recursos recortados, su carácter integral y comunitario y modernizarla con cambios organizativos y funcionales.

- Poner en marcha de forma urgente Planes Extraordinarios para acabar con las listas de espera hospitalarias utilizando sus recursos mañana y tarde (con una política de personal justa e incentivadora)

- Abandonar la estrategia de trasladar a miles de pacientes a los centros privados concertados como fórmula para reducir listas de espera. 

- Exigir la dedicación exclusiva al personal facultativo que trabaja en la Sanidad Pública.

Recurrir al aseguramiento privado no es una alternativa racional ni eficaz para la población 


Manuel Martín García | Presidente de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública 

Auge de los seguros sanitarios privados