viernes 21/1/22
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Al igual que en Castilla y León, la Calle Génova de Madrid ordena el adelanto electoral. Madrid vuelve a marcar la hora de Andalucía.

El PP gobernante andaluz, no obstante, ha querido marcar los tiempos y espera un poco en su afán de mostrar cierta autonomía del extremista Casado. Moreno Bonilla es la cara amable de una extrema derecha rancia y señoritil, que ha logrado embaucar con el apoyo servil de Ciudadanos a amplias capas populares andaluzas hartas de un PSOE-A clientelar e ineficiente, incapaz de salir de la concepción cortijera de una finca propia llamada Andalucía, de la que fueron expulsados por meritos propios más que de la derecha y por hartazgo con un partido cada vez más y más derechizado y sin ideas propias -ni ajenas- que en sus primarias timoratamente  colocó a un vástago del chavismo y del susanismo tornado en algo tan ramplón como el sanchismo oportunistamente y este a un montón de jóvenes que son viejos y viejas, criados en las ubres de la tradición clientelar, sin ideología y con un concepto empresarial del antiguo partido obrero, el PSOE, del que solo toman las siglas.

Andalucía sin embargo tiene una gloriosa tradición obrera, jornalera, socialista y luchadora dilapidada por la izquierda oficialista que en el caso de sus dos representantes más implantados el PSOE y el PCE tienen aquí sus agrupaciones más numerosas, más ayuntamientos y más poder local de todo el estado. Podemos sin el PCA aquí no es nada y en el importantísimo rural andaluz menos. Un PSOE muy fuerte en las agro-ciudades vive de rentas y recuerdos, gracias a la buena gente andaluza que todavía recuerda el poder de los caciques, la maleta, Alemania y Barcelona. Pero todo esto ha tocado fondo.

El sistema, la corona, las derechas y los miedosos y miedosas niegan la propia realidad nacional andaluza que el propio estatuto de autonomía reconoce

Ahora la cuestión es vencer a una derecha rampante con VOX en alza y que está destruyendo la sanidad pública a límites criminales, la educación pública, volviendo al ladrillo y al turismo más destructor y que a pesar de no tener más alternativas que lo que ha hundido Andalucía, puede volver a reeditar un triunfo está vez incluso más rotundo.

Teresa Rodríguez, Izquierda Unida y Podemos en guerra civil. Un PSOE con Espadas que no vende ni una escoba y es un conservador, es el panorama. Podemos/PCA inventan manifiestos y el cuento de los movimientos sociales que sus propios militantes dirigen y tratan de hacer ver que hacen algo y juntan a la sociedad y lo que fue el 15M. El PSOE sin fuelle y con viejos, aunque tengan la cuarentena, ya gastados y sin valores, creen que ellos solos pueden. Pueden darse el tortazo.

Pero sin embargo es lo que tenemos si no se hace un esfuerzo por agrupar a fuerzas republicanas y constituyentes, de clase y feministas, que estén por Andalucía como pueblo libre. Hay que vencer a las derechas, hemos de ser positivos y exigirles a todas las izquierdas oficialistas y con liberadas y liberados, hacer algo, pero hacerlo juntas y juntos. Todos y todas. La propuesta es en positivo, para salvar la sanidad pública y la salud, la educación pública, la cultura y el empleo es imprescindible derrotar a las derechas y recuperar la dignidad del pueblo andaluz recogiendo sus aspiraciones, no las de las élites ya sean políticas o económicas.

Dignidad que pasa por la defensa de lo público, las pensiones, los salarios, la tierra y el sector primario, el reparto y la igualdad, la mayor igualdad posible. Los derechos de las minorías y de la mayoría que son las mujeres a pesar del acoso y terrorismo que sufren. Escuchar las demandas del mundo del trabajo y exigir de una vez que Madrid derogue la reforma laboral y la ley mordaza…

El sistema, la corona, las derechas y los miedosos y miedosas niegan la propia realidad nacional andaluza que el propio estatuto de autonomía reconoce. El pueblo andaluz necesita reivindicarse como pueblo y como realidad nacional, Andalucía Libre que todas y todos menos los falangistas de las derechas cantan.

Es por eso que para derrotar al PP todos hemos de estar unidos, al menos hasta donde sea posible. Por cierto, Podemos e IU son partidos de gobierno, así que, por favor, que no crean que engañan, porque a la gente lo sabe y hacen el ridículo. Seriedad, unidad y respeto a las clases populares y trabajadoras, eso es lo que exigimos.

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