viernes. 12.04.2024
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Desde que en el año 2012 se regularizaron en España las apuestas online, el gasto en este tipo de juego de azar, ha estado creciendo a tasas por encima de los dos dígitos llegando al 34,4% en 2016. Sin embargo esta racha alcista parece haberse trucado según un reciente informe de las autoridades fiscales españolas.

En el segundo trimestre de 2019, últimos datos disponibles, el importe dedicado al juego (también conocido como GGR) ha disminuido cerca del 8%, -el 7,85% exactamente-, y la variación interanual ha sido del 6,69% la más baja en los siete años que lleva en vigor la actual legislación. Más negativos son los datos de cuentas activas y de nuevas cuentas que descienden un 5,31% y un 13,87% respectivamente con lo que parece haber tocado techo el número de personas que se dan de alta en algunas de las plataformas digitales dedicadas al juego.

Disminuyen de forma más acusada las apuestas deportivas, el bingo y los concursos. Solamente el casino tiene un incremento del 4% trimestral y un 22% interanual. Dentro del casino en línea destaca el notable aumento de las máquinas de azar y de la ruleta en vivo a diferencia de la ruleta convencional, el Black Jack y el punto y banca.

Los analistas del sector valoran que al igual que en la crisis económica de 2007-2012 se notó un notable descenso del gasto en los juegos de azar, en el segundo trimestre de 2019 se ha empezado a notar la falta de estabilidad, la incertidumbre que se está instalando en España y Europa por temas como el Brexit, la ausencia de gobiernos estables y la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Las malas previsiones de crecimiento han llevado el pasado 24 de septiembre al Banco de España a rebajar de forma relevante el incremento del PIB  previsto para 2019, del 2,4% al 2% consecuencia básicamente de la desaceleración ya en marcha que se ve acentuada  con peores datos de consumo, producción y empleo.

Contrariamente a lo que muchas personas piensan el gasto en juego o loterías no tiene un carácter anticíclico. Al contrario, sigue las pautas de consumo de otros gastos corrientes, y su importe disminuye cuando las expectativas son negativas. El consumidor (en su inmensa mayoría salvo casos aislados) dedica al juego los excedentes que no necesita y en vez de dedicarlos al ahorro opta por intentar lograr una recompensa económica. Así ha sido tradicionalmente en la lotería, los “ciegos” y las quinielas, y así sigue siendo el comportamiento en los juegos online, introducidos al calor de las nuevas tecnologías de la comunicación y multiplicados por el uso generalizado del teléfono móvil. Los niveles de personas que no controlan el gasto, más allá del porcentaje que es muy bajo -del orden del 0,3%-  suponen un problema importante que no se puede olvidar por lo que es necesario recodar siempre que no se debe apostar lo que se necesite para la vida cotidiana personal y de la familia.

Entender el juego básicamente como un entretenimiento es una pauta de conducta elemental. Existen numerosas aplicaciones y juegos gratuitos que se pueden disfrutar en las diferentes plataformas tecnológicas cada vez más creativas y divertidas.

Primeros síntomas de estancamiento en el juego online