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lunes. 05.12.2022
futbol

El mayor interés mediático por el fútbol europeo suele focalizarse en los países del centro y sur del continente, y en las Islas británicas; pero hay otras competiciones como la Liga rusa y de más campeonatos de los países del Este que tienen mucho arraigo y una importante masa social detrás. 

Si miramos hacia esta parte del continente, no hay duda el fútbol de Rusia es el más atractivo, al menos en cuanto a masa social e inversiones económicas. La competición rusa es la que realiza un mayor parón durante los meses de invierno, pues el frío no perdona, y se reanuda en marzo para la disputa de las últimas jornadas bajo un escenario que tiene al Zenit de San Petersburgo como el principal candidato a ganar el título. Si mantiene su dinámica, no debe tener problemas para salir campeón, pues cuenta con un amplio margen sobre su principal rival, el Krasnodar. El equipo de Putin, como así se le conoce popularmente, repetiría título por segundo año consecutivo y se afianzaría como el club hegemónico en el país en la continua batalla que mantiene con el CSKA de Moscú. Si finalmente finaliza primero, sería su quinto título de liga en diez años. 

Otra de las competiciones del Este con más popularidad es la Liga de Ucrania, dónde el freno a los conflictos armados ha permitido que el fútbol se reinstaure con una relativa normalidad. La Liga Premier ucraniana ha tenido un claro dominador durante la pasada década y la actual empieza de la misma manera, con un Shakhtar Donetsk poderoso que apunta a su cuarto título consecutivo, el octavo en diez años. El poderío del histórico Dinamo de Kiev, que en la década de los noventa logró 9 campeonatos consecutivos, queda ahora en un segundo plano. El último club diferente a estos dos que levantó el título fue el Tavriya Simferopol en 1992. 

Claros dominadores en Polonia, Rumania y Croacia

La Liga polaca ha sido también tradicionalmente un referente en el fútbol del Este de Europa, aunque en los últimos años se encuentra de capa caída debido a los fracasos de sus representantes en competiciones europeas.  El Legia de Varsovia es el mejor posicionado para ganar la Ekstraklasa, como así se conoce a la Primera División polaca de fútbol. El club de la capital a sido el claro dominador en las últimas temporadas, aunque el año pasado se coló en sus planes el sorprendente Piast Gliwice, en un curso que tuvo con el máximo goleador al delantero español Igor Angulo. En Rumanía, el Cluj comanda el playoff por el título, aunque no hay que descartar las posibilidades del Universidad de Craiova. La entidad de Napoca, que recientemente ha estado cerca de eliminar al Sevilla en la Europa League, puede conseguir su tercer campeonato consecutivo en una competición donde ha perdido fuelle el histórico Steaua de Bucarest, campeón de Europa en 1986. 

En el prisma del fútbol ex soviético no se puede perder de vista a los países de los Balcanes. En Croacia, por ejemplo, asisten al tercer título seguido del Dinamo Zagreb, el número catorce en quinte temporadas. Un balance espectacular que no ha sido capaz de igualar ningún otro club en el continente. La asignatura pendiente para este equipo es trasladar su espectacular dominio doméstico a las competiciones continentales, dónde siempre ha caído eliminado en las primeras rondas. La situación es parecida en la Superliga serbia, donde el Estrella Roja camina con mano de hierro. Parece ha ganado que su eterna pelea con el Partizan, pues entre ambos se reparten los últimos 21 títulos. Son bueno tiempos para el equipo del Marakana de Belgrado, que ha tenido presencia en la fase de grupos de la Champions. Muy cerca, en Bosnia, la pelea está entre el Sarajevo y el Zeljeznicar, equipos que han logrado acabar con la hegemonía del Zrinjski Mostar.

Solo un equipo sigue vivo en Europa

El Shatkar Donest es el único representante del fútbol del este de Europa que sigue vivo en competiciones continentales. El conjunto ucraniano, campeón de la Europa League en 2009, se mide Wolfsburgo alemán en los octavos de final de esta competición, con la vuelta en suelo ucraniano. El club del estadio Metalist es un jarro de agua en mitad del desierto que tanto la Champions como la Europa League se han convertido para el fútbol exsoviético, cuyos representantes cayeron, a excepción del Shaktar, en las respectivas fases de grupos. Ninguno de ellos fue capaz de clasificarse al menos como tercero en su grupo de Champions y acceder así a la otra competición. 

Estrella Roja, Dinamo Zagreb, Lokomotiv de Moscú, Zenit de San Petersburgo y el Slavia de Praga checo concluyeron cuartos en sus grupos de la Liga de Campeones y quedaron así eliminados de toda competición continental, dejando al campeón de Ucrania como el único representante de esta zona geográfico en los torneos de clubes europeos. 

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