sábado. 02.03.2024
Fotos: André Abeledo Fernández

Se les vino abajo la torre a los de ENEL Green Power, a los que amenazan a todo un pueblo con montar el "Parque Eólico de Caaveiro" y destruir nuestro entorno, nuestra forma de vida, y nuestras esperanzas de un futuro mejor para nuestra tierra. 

Querían medir la fuerza del viento, y el viento les tiró la canallada, ahora si quieren medir la fuerza de la vecinanza defendiendo su tierra los va a llevar el demonio.

Se les derrumbó la torreta de medición de la velocidad del viento que todos los vecinos podíamos ver como espada de Damocles sobre nuestras cabezas.

Aplaudimos al viento que llevó el esperpento amenazante que nos miraba día y noche desde nuestro monte

Va a ser que la naturaleza y el viento también están con nosotros en la lucha contra los molinos del espolio, de la especulación y del desastre, va a ser que trabajan con nosotros los elementos para defender la tierra. 

Al día siguiente de la caída de la estructura gigante, de unos 100 metros, los vecinos de Anca celebramos la caída del símbolo de los abusos del poder y de las multinacionales del sector eléctrico en nuestra parroquia. 

Sabemos que la lucha va a seguir, que volverán a levantar la torre de la vergüenza, dinero les sobra, pero esta victoria del viento sobre los especuladores macroeólicos es la primera de todas las que vienen detrás. 

Porque no vamos a permitir que destruyan nuestra tierra, nuestro presente y que hipotequen el futuro de nuestros hijos sin luchar. 

Porque hasta los elementos están gritando que ‘Galiza no se vende, se defiende. ¡Eólicos, aquí no!’

Se derrumbó la torre de la vergüenza de la ENEL Green Power