jueves. 04.06.2026
TRIBUNA POLÍTICA

Se equivocan a conveniencia, son mezquinos y antidemocráticos

La derecha y la ultraderecha ridiculizan a la ciudadanía y transforman las instituciones en un circo, amenazando la democracia.

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Por desgracia el pasado miércoles, una vez más, vimos con estupor, cómo la derecha y la ultraderecha se rieron de la ciudadanía, convierten las instituciones en un circo y lo peor, de todo, destruyen los valores democráticos. Cierto es que el PSOE se ha equivocado y auspiciándose, en el mal general del bipartidismo del poder, auspiciado por los de siempre: las élites económicas y los seudomedios informativos que se apoyan en la desinformación, propiciando con ello: el engaño, utilización, manipulación y humillación a la ciudadanía y a la democracia con todos los valores que ella conlleva, ha caído en la corrupción de algunos de sus dirigentes importantes.

En resumen ese bipartidismo que” imponen” las élites económicas y que, por desgracia, se convierte cuando se eterniza en el poder, en corrupto, prevaricador y lo peor es lo difícil de acabar con él, para que el pueblo, no solo pueda decidir sino buscar una sociedad más igualitaria y con más libertad.

Se equivoca el PSOE indicando que son solo tres y se equivoca el PP indicando que el partido socialista es una mafia y todos los calificativos, muchos de ellos falaces, que hacen en sus argumentos de ataque para a la vez ocultar, no solo su falta de propuestas, sino su desahuciamiento cada día mayor hacia la ultraderecha, de aumentar los recortes de lo público para dárselo a lo privado. Y se equivoca esta derecha y ultraderecha cuando defienden a dirigentes que con su ineptitud han causado víctimas. Se equivocan, puesto que ellos no son el mejor ejemplo, por sus casos anteriores y actuales de corrupción que están siendo juzgados o imputados y que no salen públicamente, porque utilizan a una parte de la justicia corrupta y prevaricadora, como ellos, pues la derecha y ultraderecha saben utilizar a esa justicia afín a ellos, que les apoya, a esos medios informativos, económicos y periodistas antidemocráticos y se asientan, se embarranan, disfrutando de una manera cruel y deshonesta, en una corrupción y prevaricación continua.

Basta ya de engañar, de utilizar argumentos falaces, de manipular. El problema es el bipartidismo, la mezquindad y antidemocracia que ha producido y que produce en unos dirigentes políticos que solo utilizan su poder para corromperse y aumentar sus estatus social. Pues no les importa ni la ciudadanía, ni el partido al que pertenecen. Eso sí, lo hacen con la ayuda de las empresas corruptas que utilizan la corrupción de estos “mezquinos” para aumentar sus resultados económicos.

Se equivoca también esa izquierda que se divide por las comas, los acentos y sus egocentrismos personales y actúan de forma mezquina, cuando ante un ataque, que no es otra cosa que un “intento golpe de estado”, se dedican más a priorizar sus egos que unirse y defender no solo a la democracia, sino también a contrarrestar ese “golpe de estado” y priorizar lo que en realidad desean la ciudadanía, y no sus egos personales; pues es de todos sabido que si volvemos a un poder de la derecha y ultraderecha actual que tenemos, volveremos a una España del siglo anterior.

Se equivoca Podemos con sus exigencias egocéntricas, pues por desgracia, Podemos nos dio una esperanza aquel 11M y ellos han acabado con esa “utopía”, debido a su mezquindad egocéntrica de algunos de sus dirigentes que por desgracia lo único que quieren ahora es mantener sus puestos de poder y estar en la oposición, donde se encuentran más cómodos y son más felices, pues así su compromiso es menor y esto demuestra que es una postura antidemocrática y a la vez humillan a la ciudadanía que creyó, se ilusionó, con ellos y que sus acciones posteriores nos han defraudado totalmente, por la falta de coherencia e irracionalidad de algunas de sus argumentaciones y egocentrismos personales.

Se equivoca Esquerra Republicana y Sumar, creyendo que siendo duros, en sus planteamientos, van a sacar rédito electoral. Las élites económicas, sociales y eclesiásticas ya han decidido lo que quiere que pase. Por lo que actuar de una forma “mezquina egocéntrica” no hace nada por salvaguardar a la democracia y con su postura “radical” propician la abstención, la decepción de aquellos que siendo de izquierdas, creímos en ellos y pensábamos que su coherencia era un punto de unión y de lucha y la única que podía, en estos momentos, salvar la democracia.

Pero, por desgracia, sus argumentaciones, en este momento, “radicales” no son necesarias ni oportunas. Es hora de actuar con prudencia, cautela y valentía. Y es necesario formar un nuevo “frente popular”, incluso contando con el PSOE, eso sí, con los militantes del PSOE que no están de acuerdo con el bipartidismo prevaricador y corrupto, sino contar con los miles de militantes, simpatizantes y votantes de ese PSOE que todavía cree en los postulados de Pablo Iglesias, su fundador y que estaría muy decepcionado y desilusionado si viera en qué están convirtiendo algunos dirigentes este partido y que “mezquinos seres humanos”, corrompen la democracia y se valen de un partido que era socialista y se ha convertido en socialdemócrata y alejado de ser socialista obrero, para enriquecerse y lo peor para sacar lo peor del ser humano: el patriarcado y la ruindad humana y a la vez defraudar a la ciudadanía que creyó en ese socialismo de izquierdas, republicano y obrero y por ello les votaron y siguen votando.

Se equivoca la izquierda si actúa de forma “mezquina” y cae en la trampa urdida por Abascal, Feijoo, Ayuso, Esperanza Aguirre, Aznar, entre otros y de todos aquellos seudomedios económicos e informativos que les apoyan, ignorando a una ciudadanía, que está harta de sus espectáculos circenses, que les humillen, les denigren, con mentiras y falsas promesas y apoyados en falacias, bulos y conspiraciones de una parte de la justicia parcial y de una Iglesia, como siempre, con el poderoso y lo peor, todos ellos, lanzan proclamas insultantes y franquistas, pues ese es su programa, el volver a una dictadura, a una España alejada de las libertades y donde existan privilegios y discriminaciones para los que tienen más a costa del esclavismo, censura y recortes públicos. La ciudadanía, vuelvo a repetir, pide a los partidos de izquierda, que les dé, lo que la derecha y ultraderecha no les va a dar nunca, ni quiere darles, quiere: libertad verdadera, no la de poder tomar cañas, quiere igualdad, quiere potenciar los servicios públicos, una vivienda digna, un salario digno, una reforma laboral acorde con el siglo XXI, un horario laboral que pueda ayudar a la conciliación familiar y no quiere más privatizaciones, recortes a lo público, no quiere un ataque continuo y cruel a la migración, a colectivos LGTBI.

Y sobre todo no quiere una izquierda que ante la corrupción, la respuesta sea “¿y tú más?”, pues lo que quiere es una izquierda con soluciones, propuestas, transparencia, reorganización, el eliminar los aforamientos en todas las instituciones y leyes que favorezcan la igualdad y una justicia imparcial e igualitaria para todos y todas.

Y como no, unos impuestos justos, donde las empresas, la iglesia y los que más tienen, paguen. Y para todo ello la ciudadanía quiere que la izquierda se una y no caiga en la trampa de estos falsos patriotas de la derecha y ultraderecha, como son Abascal, Alvise, Feijoo, Ayuso, Arnar, Mazón e incluso aquellos dirigentes que se definen como socialistas, como Felipe González, Guerra, Page, etc., que han dejado de serlo y se han servido y se sirven del partido para mantener un estatus social falaz e irracional, aun no creyendo en él y tener más unas ideas neoliberales que atacan a los obreros y a la ciudadanía que busca la igualdad y no la exclusión y el dar más poder a los que más tienen.

Por todo ello, la ciudadanía “utópica” quiere y exigimos a las izquierdas que sean valientes, se unan, dejen de lado sus rencillas y presenten una candidatura que vuelva a darnos la esperanza de aquel 11M. Se pudo conseguir en aquellos momentos y todavía se puede conseguir, pero para ello debemos dejar de lado la “mezquindad” que albergan algunos egocéntricos dirigentes de izquierda y que escuchen al pueblo. Queremos libertad y servicios públicos. No queremos dictadura, ni censura, ni autocracias y no queremos seudoperiodistas “pagados” por élites económicas que nos manipulen y creen en la ciudadanía una opinión en contra de la democracia, odios y crispación y sobre todo que en el fondo estén pensando, que para algunos de nosotros, las “cunetas” son donde deberíamos estar.

Y por desgracia existen dirigentes de derecha y ultraderecha que este es el mensaje que quieren resucitar. Y solo el pueblo con una izquierda humilde, unida y alejada de mezquindades egocéntricas, puede evitarlo. Pues la derecha se equivoca, pero lo hace con conciencia, pues su mezquindad y antidemocracia es su arma política y su argumentación falaz y de humillación a todo lo que huela a igualdad y democracia con todos los valores que ella conlleva. ¿Vamos a ser cómplices o vamos a luchar por la democracia? Reflexionemos, la ciudadanía y la verdadera izquierda, que es lo que queremos. Y hay una cosa que sí no queremos un bipartidismo liberal, mezquino, corrupto y prevaricador.

Se equivocan a conveniencia, son mezquinos y antidemocráticos