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sábado. 13.08.2022

Cómo tratar el Patrimonio Histórico

Por Prudencio Morales | El paso del tiempo hace historia y las personas a lo largo del tiempo hacen obras y algunas con arte, dignas de admirar y conservar en el tiempo. Este es nuestro Patrimonio.

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El paso del tiempo hace historia y las personas a lo largo del tiempo hacen obras y algunas con arte, dignas de admirar y conservar en el tiempo. Este es nuestro Patrimonio.

Por distintas razones no todo puede ser conservado. En algunos momentos no es posible seguir manteniendo estas obras, pero siempre que sea posible éstas deberían ser mantenidas conservando fielmente su estado original.

En El Viso del Marques (Ciudad Real) existe una Plaza singular, conocida como Plaza del Pradillo. En uno de sus laterales se encuentran la Iglesia de la Asunción –en la que se puede contemplar el famoso lagarto del Viso– y el Palacio del Marqués de Santa Cruz de finales del siglo XVI. Según una Resolución del 28 de abril de 1980 se incoa el expediente de declaración de monumento histórico artístico a favor de la Plaza del Pradillo, indicando en dicha resolución que el citado Palacio había sido ya declarado, por Decreto del 3 de junio de 1931, monumento histórico-artístico y hace saber al Ayuntamiento de el Viso del Marqués que todas la obras que hayan de realizarse  en el Pradillo o en su entorno, no podrán llevarse a cabo sin aprobación previa del proyecto correspondiente por la Direccón General de Patrimonio.

Entre las singularidades del Pradillo destaca su pavimento empedrado según la forma tradicional en la que la piedra está sobre una base de tierra y arena. La Plaza lleva años sin que se haga un mantenimiento adecuado, por lo que su estado es penoso: desniveles pronunciados, piedras levantadas, parches efectuados sin respetar el valor artístico del entorno y contraviniendo la normativa sobre espacios protegidos, etcétera.

En el año 2013 el Ayuntamiento de la localidad decide que se va a efectuar una remodelación de la Plaza levantando todo el suelo y eliminando la tierra, que será sustituida por una gruesa capa de hormigón para terminar con cemento la sujeción de las piedras. Desde el Ayuntamiento se inician estas obras sin solicitar de la Comisión de Patrimonio de Ciudad Real la preceptiva autorización para la ejecución de la obra. En julio de 2013, y cuando ya estaba realizada aproximadamente una tercera parte de la obra, solicité al Ayuntamiento la Autorización de la Comisión de Patrimonio y al mismo tiempo en otro escrito comuniqué a la Comisión de Patrimonio la situación, por si considerase que debía intervenir. Al parecer la Comisión tenía competencias para actuar y la obra se paralizó.

Ayuntamiento y Comisión mantienen reuniones y visitas a las obras y en marzo de 2014 la Comisión de Patrimonio se reúne y autoriza las obras de reparación y pavimentación de la Plaza del Pradillo, según Proyecto del Ayuntamiento de febrero de 2014.

Entre otras condiciones, la Comisión exige que se aprovechen y repongan los materiales constructivos originales (cantos, ladrillo y baldosa), previo acopio, pero nada dice de la tierra, que en el tipo de empedrado de la Plaza es fundamental.

Asimismo la Comisión no hace referencia a la obra ya hecha y la Comisión sabe de esta obra realizada sin su autorización. El alcalde, Alfonso Toledo, ha declarado que varios representantes de la Comisión la habían estado viendo sobre el terreno antes de celebrar la reunión de finales de marzo en la que autorizan el proyecto.

Opiniones de especialistas en zonas urbanas empedradas coinciden en que si por el lugar no van a pasar vehículos, es aconsejable seguir utilizando tierra y arena en el empedrado. En las últimas semanas se ha producido en el pueblo una gran sensibilización sobre este problema, al considerar que es de una gran importancia el que la plaza pueda seguir gozando de su singularidad por su empedrado tradicional o pasar a ser una de tantas plazas encementadas de España.

Ahora toca esperar y ver si el Ayuntamiento es sensible a las peticiones de conservación del Patrimonio lo más fiel a su origen o tirará por el camino de en medio y consumará el dislate, enterrando en cemento un espacio protegido y, lo que es más importante, muy querido y respetado por los Viseños. Aún no está dicha la última palabra.

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