miércoles 8/12/21

La formicofilia, etimológicamente amor por las hormigas, consiste en obtener placer mediante el sentir animales pequeños recorriendo y mordiendo o picoteando las zonas erógenas del cuerpo, en especial los genitales, perineo y pezones.

En esta práctica se suelen utilizar abejas, caracoles, babosas, gusanos, escarabajos, pero muy comúnmente son hormigas. Las picaduras o cualquier acto que realicen estos insectos le resultan extremadamente excitante al practicante.
A diferencia de la zoofilia, la formicofilia no se mantiene relaciones con el insecto usado, sino que buscan que estos los estimule; para luego realizar el acto sexual más complaciente pero normalmente solo llegan a la excitación o placer sexual.
Es más habitual que el formicofilicos tenga fantasías sexuales con insectos cubriendo todo su cuerpo y metiéndose en sus genitales. Algunos prefieren estar vestidos y dejan al descubierto sus pies u otras partes de su cuerpo para darles más acceso a los insectos y sentir como van entrando por dentro de su vestimenta para invadir ciertas partes.

Estas personas encuentran extremadamente excitante el sentir estos animales caminar, introducirse, picar o morder su piel incluso si esto significa que sufrirán heridas.  Comúnmente la formicofilia se relaciona con la zoofilia, pero la diferencia fundamental es que en la primera no se involucra contacto sexual con el animal como sí ocurre en la segunda.

Usualmente los formicofílicos suelen mostrar gran interés en los insectos y animales pequeños (entomología) y generalmente suelen tener fantasías sexuales con animales cubriéndoles el cuerpo e introduciéndose por las diferentes cavidades de su cuerpo. 

Una forma de pornografía japonesa que exalta el placer sexual obtenido a través de la formicofilia es el "Genki Genki" en el que comúnmente se pueden observar imágenes de mujeres en escenas sexuales con insectos y animales pequeños; en este género también se pueden incluir escenas de bestialismo o zoofilia. 

Se piensa que esta parafilia se inicia durante la niñez y es más común en habitantes de países en vía de desarrollo, debido a que los insectos tienen la posibilidad de acceder a las casas con mayor facilidad y por lo tanto las personas pueden tener contacto con ellos más fácilmente.

La confesión de un varón en The Stranger, refiere que su compañera sexual quería introducir insectos en sus relaciones. No se conformaba con tener al lado unas hormigas que le andarán por encima, sino que quería que le introdujera lombrices o gusanos en la vagina.

 Otro testimonio es el de Marvin. Cada vez que Marvin, ahora de 27 años, veía videos de abejas en National Geographic de adolescente, sentía una excitación peculiar que lo dejaba caliente y confundido. Sentía un hormigueo que recorría su espalda y, muchas veces, si no es que siempre, resultaba en una experiencia similar a un orgasmo.  A medida que esa extraña sensación evolucionaba, Marvin decidió buscar "fantasía con abejas" o "fetiche de insectos" en internet para ver si encontraba a otros que tuvieran experiencias similares. Durante siete años, no encontró nada. En 2019 encontró algo: “En un hilo de Reddit, decenas de personas describían un impulso incontrolable de fornicar con abejas: un "deseo profundo" de "someterse a una abeja dominante", una tremenda excitación “después de ver a la abeja reina copular con múltiples zánganos”. Muchos revelaban que ya no veían pornografía normal, que la habían cambiado por videos de abejas copulando o polinizando por la ciudad”. Marvin leyó cada comentario en el hilo: "Me di cuenta de que quería tener sexo con abejas cuando tenía 17 años.

Pero no fue hasta hace poco que encontré una comunidad donde es seguro hablar sobre mi pasión por las abejas". Así, Marvin descubrió r/honeyfuckers, un subreddit con más de 34.000 miembros compartiendo sus fantasías sexuales con abejas a través del anime y otras formas de arte. El concepto es simple, aunque el atractivo no sea tan evidente: los "Honeyfuckers", que es como se llaman los miembros del subreddit, suben imágenes sexualizadas de abejas, que podrían ser de cualquier género, y hablan de todo, desde abejas obreras en traje de baño hasta abejas con traseros gigantes.

Los expertos han tardado poco en pronunciarse: esta parafilia no es ni higiénica ni recomendable, y podría provocar una multitud de infecciones. No es como tener un fetiche hacia las personas que llevan zapatos de tacón, no es algo que no te pueda causar daño. 

Por último compartir esta reflexión de Woody Allen :”Sólo existen dos cosas importantes en la vida. La primera es el sexo y la segunda no me acuerdo”.

Parafilias poco comunes: Formicofilia