HISTORIA DE LA MASONERÍA

Masonería y orden público en el siglo XIX

La masonería ha sido muy respetuosa con el orden siempre, ciertamente no con el orden del Antiguo Régimen, sino con el nacido con las revoluciones liberales.

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@Montagut5 |

Esta pieza revisa las observaciones sobre el orden público realizadas en el Diccionario Enciclopédico de la Masonería que fue publicado en La Habana en el año 1883, escrito por Lorenzo Frau Abrines, maestro masón y dirigido por otro masón especialmente importante en Cataluña, Rosendo Arús i Arderiu.

El concepto de orden público sería el que aseguraba el “pacífico desarrollo de la libertad, el vuelo natural de las inteligencias: el que hace marchar a la sociedad con paso regular hacia nobles fines”

Nos parece muy sugerente recordar lo que en el XIX la masonería, de la mano de destacados miembros de esta, tenía sobre el orden público, una preocupación universal y atemporal pero que, como se nos dice en la obra, era un concepto muy contemporáneo, muy propio de su siglo. Los historiadores bien sabemos que no iban muy descaminados los autores, ya que el orden público fue una gran preocupación de los nacientes Estados liberales.

El concepto moderno se vincularía al contexto de la Revolución francesa cuando se organizaría la Guardia Nacional, que instituyó la Asamblea Nacional Constituyente que, al proclamar los derechos del pueblo francés, habría buscado asegurar el restablecimiento de las libertades con el mantenimiento del orden público, entendido como el cumplimiento de las leyes, el respeto a las personas y de la propiedad. El orden público se identificaría con el orden social.

Como observamos, la masonería ha sido muy respetuosa con el orden siempre, ciertamente no con el orden del Antiguo Régimen, sino con el nacido con las revoluciones liberales. Pero también es cierto, por su carácter profundamente racional y analítico, que ha podido ver las vulneraciones que el propio poder habría realizado en relación con el orden público. Ya nos acercamos a esta cuestión en otro trabajo donde la masonería española criticó el terrorismo al comienzo del siglo XX en España, pero también las leyes antiterroristas al considerar que vulneraban derechos.

Así pues, en el Diccionario se recordaba que los gobiernos habrían abusado del concepto de orden público, encontrando recursos de opresión en los medios de fuerza que la ley les había otorgado. Bajo el pretexto del orden público habían “ahogado muchas veces los generosos sentimientos y paralizado los legítimos progresos que exigía la razón”. Se consideraba que había muchos ejemplos que corroboraban este uso ilegítimo de la fuerza.

Para los autores de la obra, el concepto de orden público sería el que aseguraba el “pacífico desarrollo de la libertad, el vuelo natural de las inteligencias: el que hace marchar a la sociedad con paso regular hacia nobles fines”.