jueves. 04.06.2026
HISTORIA DE LA MASONERÍA

Los masones norteamericanos contra el catolicismo en la prensa franquista

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@Montagut | Muy poco antes de que se firmaran los fundamentales Pactos de Madrid entre Estados Unidos y España (septiembre de 1953), porque supusieron un verdadero espaldarazo al régimen franquista, apareció un artículo en la prensa española en La Voz de Albacete (número del día 17), un diario de la tarde, que enviaba desde la capital norteamericana Ubaldo de León, donde se hacía un análisis de las “dos caras de la masonería americana” en relación con el catolicismo. Supone un ejemplo del antimasonismo reinante en el franquismo. Lo que llama la atención es que no parecía un momento propicio para sacar un artículo que destilara cierto “antiamericanismo”, pero, a fin de cuentas, era contra la masonería y ese era un tema que siempre daba mucho juego en el franquismo. En todo caso, el artículo parece un poco confuso, y lleno de viejos tópicos.

La masonería americana se definía como deísta y muchos hasta eran cristianos, la “organización secreta” estaba en esos momentos planteando unos objetivos persecutorios hacia el catolicismo

El artículo quería demostrar la influencia de los masones norteamericanos en los organismos internacionales, una idea que llevaba defendiendo el franquismo desde la creación de la ONU. Si se hacía caso de sus revistas se podría comprobar que la masonería norteamericana aspiraba a desempeñar una política anticatólica de una forma semejante a la que en su día habían desarrollado los comunistas en Europa, es decir, parecía que había concordancia de objetivos entre la masonería de la primera potencia occidental y capitalista de la tierra y los comunistas. Esta idea no era nueva, por supuesto, aunque el franquismo la llevaría casi hasta el paroxismo, a pesar de la enorme dificultad de aunar estos dos mundos tan enfrentados entre sí.

El artículo explicaba que la masonería de Estados Unidos era una filial de la inglesa. Pero, además, y esto parece más original, el corresponsal explicaba que los “viejos masones indigentes” podían vivir con confort gracias a que sus hermanos les ayudaban, inclusive a sus hijos. No sabemos si esto era un elogio o una crítica.

La masonería americana era muy política, es decir, que no se contentaba con la labor humanitaria, sino que era un medio para abrirse camino hacia altos puestos

Pero lo que importaba era demostrar que la masonería americana era muy política, es decir, que no se contentaba con la labor humanitaria, sino que era un medio para abrirse camino hacia altos puestos, o se dedicaba a atraer a los que ya ocupaban esas posiciones. Afirmaba que había francmasones que en solo dos meses habían alcanzado todos los grados de su “secta”.

A pesar de que la masonería americana se definía como deísta y muchos hasta eran cristianos, la “organización secreta” estaba en esos momentos planteando unos objetivos persecutorios hacia el catolicismo.

Para demostrarlo planteó lo que habían sido los dos predecesores de Eisenhower, es decir, Roosevelt y Truman. El primero se había destacado por aceptar distinciones de las universidades católicas y no se asustaba, por muy masón que fuera, de mantener estrechas relaciones con el papa, pero a la vez no quería chocar con los intereses masónicos ni con los protestantes, que eran hostiles al catolicismo. Y el problema, al parecer, lo resolvió sin dar pasos en falso, como también habría hecho Truman. Pero no se explicaban los medios concretos que habrían empleado estos dos presidentes. En todo caso, intuimos que serían la precaución, la “doblez”, la diplomacia u otros medios menos ortodoxos.

Para el periodista el masón norteamericano veía en el catolicismo un adversario. En primer lugar, porque habría una especie de “coincidencia de campos”, entendido esto en la dimensión internacional de ambos, la masonería y el catolicismo. Pero también porque, y siempre según el articulista, por una especie de afán de resistencia y hasta de repugnancia. La masonería (“imperio masónico”) no poseería la independencia pacífica y serena de la Iglesia Católica. Los masones norteamericanos exigían mucho dinero y a la vez acusaban con calumnias a la Iglesia de favorecer por ambición la guerra entre los pueblos.

Pero, por otro lado, informaba que, en toda Europa, según una supuesta revista masónica, estaba retrocediendo la influencia de los francmasones. Pero la masonería norteamericana no quería ayudar a la europea para restablecer su pasada influencia política.

Los masones norteamericanos contra el catolicismo en la prensa franquista