Sobre la masonería y la libertad de conciencia en Filipinas
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Como es sabido, la masonería fue acusada gravemente por los sectores más conservadores e integristas de ser una de las causantes de la independencia de Cuba y Filipinas.
Por eso fue perseguida en el fin de siglo. Pero la historiografía ya ha demostrado que la masonería española desarrolló, con sus excepciones, una clara defensa del mantenimiento de las colonias. Lo que ocurrió en el caso concreto de Filipinas fue que la masonería criticó el excesivo poder de la Iglesia, a través de las órdenes religiosas en el archipiélago.
Estos escritos también fueron entregados a las autoridades del Gran Oriente Español, que esperaba que fueran atendidas, señalando que constituían una “patriótica petición”
Las órdenes religiosas tuvieron un claro protagonismo desde el comienzo de la colonización española de Filipinas, en un grado infinitamente mayor de poder del que pudieron tener en América.
En el siglo XIX, como hemos expresado, la masonería lo que criticó fue, precisamente, ese poder, no la existencia de colonias.
En ese contexto aportamos un testimonio de esta protesta a la altura de 1889.
La logia “Revolución” de Barcelona elevó al Gobierno, con especial énfasis al presidente del Consejo de ministros y al ministro de Ultramar, unas exposiciones, que concitaron el apoyo del resto de logias de la ciudad, con el fin de que se adoptasen medidas que garantizasen la libertad de conciencia a los habitantes de las Filipinas, restringiendo la preponderancia de que en las mismas tenían las órdenes religiosas. Estos escritos también fueron entregados a las autoridades del Gran Oriente Español, que esperaba que fueran atendidas, señalando que constituían una “patriótica petición”.
Hemos consultado el Boletín Oficial del Gran Oriente Español, del 15 de julio de 1889.