lunes. 04.03.2024

Tenemos unas peculiaridades en el consumo de agua que deben conocerse, para conseguir que este bien escaso tenga un uso más sostenible y racional: la tarifa que pagamos no cubre los costes del servicio; el precio es diferente en cada provincia. La huella hídrica es de las más altas del mundo. La agricultura derrocha el agua. El agua embotellada que bebemos no es mejor que la del grifo y somos el país líder mundial en pantanos y desaladoras.

Nuestro país tiene unos recursos hídricos de 346.500 millones de m3 al año, de los cuales 235.000 millones se evaporan volviendo a la atmósfera, esto representa el 68% del total. Empleamos 111.100 millones de m3 para nuestro consumo que representa el 32% del total. Si seguimos lo estimado por la Agencia Europea del Medio Ambiente “cinco estados han extraído más del 20% de sus recursos disponibles y esto origina que su capacidad hídrica está bajo estrés”.

El agua será un bien cada vez más escaso, es nuestro oro azul

Solo Bélgica e Italia tienen un consumo hídrico mayor que España. La política de oferta realizada históricamente tanto por PP/PSOE, hace que la sobreexplotación hídrica que sufre el país está causando la bajada de los cauces de los ríos y de los acuíferos subterráneos, además de la desecación de los humedales. Todos estos fenómenos tienen impactos muy negativos en los ecosistemas de agua dulce en nuestro territorio.

En el año 2011, nuestro país extrajo 26.949 millones de m3 de las agua superficiales y 6.595 de las subterráneas. Año a año se capta más agua de los acuíferos, mientras que desciende la cantidad obtenida de los ríos.

Uno de los problemas con el agua, es la gran extensión de la superficie agrícola regada, que son 3.600.000 Ha. y que consume el 80% del agua del país. Supone el 15% de la superficie agraria utilizada y el 8% de la superficie nacional. Sirva como ejemplo de irresponsabilidad, que la cuenca del Segura consume más agua de lo que llueve en la zona y esto hace insostenible los regadíos de la zona.

Se deberían disminuir las hectáreas de regadío, alrededor de tres millones de Ha. y proceder a una modernización generalizada de las mismas. Esto choca con el Ministerio de Agricultura que aduce “que una hectárea de regadío produce seis veces más que otra de secano y genera una renta cuatro veces superiores”.

El tipo de cultivo de regadío más importante es el de las herbáceas que ocupan el 47% de los campos regados. El regadío por gravedad es el menos sostenible y representa más del 50% de la superficie regada, sin embargo, cada vez ganan más terreno las técnicas de goteo (las más eficientes) y las de aspersión.

SUBVENCIONES AL REGADÍO

Uno de los problemas es que las tarifas de agua para el regadío están muy subvencionadas. Eso hace que los agricultores no hagan suficientes esfuerzos en hacer un uso eficiente del agua.

Para la Agencia Europea de Medio Ambiente considera “que en el sector agrícola, nuestro estudio muestra que en muchos estados los precios del agua de regadío están todavía por debajo de lo requerido para recuperar los costes económicos por no decir los medioambientales… una renovación de los sistemas de riego más modernos junto a una política de precios tiene efectos de ahorro mucho mayores que simples incrementos de precios”.

Como dice Martín Barajas “el cambio climático agota los recursos. No porque llueva menos, ya que las precipitaciones se mantienen más o menos estables, sino porque el calentamiento global multiplica la evaporación. Ahora hay menos agua”.

Aragón tienes un gasto hídrico agrícola de 2.300 millones de m3 y Andalucía 3.600. El gran problema es que hay que bajar el nivel de empleo del regadío por gravedad y aumentar el de goteo.

Un aspecto muy llamativo es la cantidad de campos de golf en nuestro país, la mayoría situados en la zona mediterránea, que es donde más escasez de agua existe. Debemos saber que el gasto de agua en campos de golf es muy importante y deberíamos reflexionar sobre la sostenibilidad de los mismos debido a su alto consumo.

La industria española es un sector que también consume mucha agua, el 10% del total, no destacando por su eficiencia. Los sectores de la industria química, papelera y metalurgia los que más consumen. Un aspecto donde hemos dado avances importantes es el cuidado  de la contaminación hídrica industrial, pero aun queda camino por recorrer. Sin embargo, ocupamos uno de los últimos puestos europeos en eficiencia hídrica industrial y ahí sí se deberían hacer mayores esfuerzos, si queremos tener una industria sostenible y competitiva.

DISMINUYE EL CONSUMO DOMÉSTICO

El consumo medio de agua de los hogares de nuestro país se situaba en el año 2010 en 144 litros/habitante/día. Por otro lado, la dotación de agua (el agua que se distribuye para el consumo) es de 236 litros/habitante/día. El consumo medio por habitante/día es uno de los más bajos de Europa, Madrid 131 litros, Bilbao 109, Barcelona 110, mientras que en Europa, Oslo 197 litros, Londres 158 y Estocolmo 178.

Se ha ido disminuyendo el consumo doméstico, debido a una mayor eficiencia de los servicios así como al notable rendimiento de las redes, a un uso más eficiente de los recursos, las tarifas por bloques de consumo creciente y a una mayor concienciación del uso sostenible del agua. A pesar de esto, se podría lograr un menor consumo con la utilización de las últimas tecnologías en reciclado y en la reducción del caudal de grifos y duchas.

Roque Gistau dice “las tarifas del agua en España son insuficientes para cubrir los costes de los servicios, que son superiores en un 40% a los precios aplicados, lo que es contrario a la recomendación de la Directiva Marco Europea del Agua”.

El precio del agua para uso doméstico está en España en los 1,59 euros el m3, es decir, por mil litros. El precio medio anual de una familia en agua ronda los 220 euros, mientras que en la telefonía está en los 880 euros. Las provincias con el agua más cara son Murcia con 2,31 euros, Barcelona 2,24,  Alicante 1,94. Las más baratas, Palencia 0.72 euros, Guadalajara 0.79 y Melilla 0,80.   En Europa, Glasgow 5,28 euros, La Haya 4,69 y Berlín 4,63.

España, uno de los principales consumidores mundiales de agua embotellada 

Resulta escandaloso que el coste diario del agua que consumimos en casa por el grifo sea un gasto parecido al de un litro de agua embotellada, con el coste ecológico que significa el agua embotellada (plásticos, transporte….), cuando la calidad de sus aguas no es superior a la que sale del grifo.   Hay que recordar que la calidad del agua de grifo en España ocupa los primeros lugares del ranking europeo en calidad, precio, regularidad de suministro.  

Como dice el ingeniero de minas José Manuel Murillo “España es un país en el que salvo algún caso esporádico y excepcional, no hay que temer por la calidad del agua para abastecimiento urbano. Otra cosa es que el agua pueda gustar más o menos”. El consumo de agua embotellada en España está en unos 140 litros anuales, siendo uno de los principales consumidores mundiales de agua embotellada, cuando una buena parte de la misma procede del grifo, como se vio en el caso de Aquabona en Londres.

Si como dice Roque Gistau, el pago no cubre los gastos del agua, nos podemos preguntar ¿Por qué las empresas privadas se ofrecen con avidez a dar un servicio si las tarifas son insuficientes para cubrir los gastos de los mismos? ¿Cómo podemos explicarnos que puedan acudir a las privatizaciones?

Es necesario saber que las empresas privadas que ganan los concursos se garantizan beneficios fijos que rondan el 10% de la facturación.   Por otro lado, lo que sucede es que inmediatamente suben el precio del agua, agua así entre 2010-2015 la facturación del agua se ha encarecido en un 27%, como media en España. Pero mientras que las empresas públicas han encarecido en función del IPC, las privadas la han subido muy por encima del 27%. Es decir, que ya sólo con el encarecimiento de las facturas de las empresas privadas salvan ese déficit del que hablaba Roque Gistau.  

Mientras que las empresas públicas siguen invirtiendo en la mejora del servicio, con renovación de redes…., las privadas apenas tienen compromisos de inversión en sus concesiones. Otras medias para garantizarse beneficios es que tienen menos trabajadores que en la pública, con menos derecho y menores salarios.

Sirva como ejemplo, que la empresa Agbar, que tiene una parte importante del 57% de las aguas privatizadas en España, tuvo unos beneficios de 432,9 millones de euros en el año 2011.

Otra cosa que debemos saber es que en nuestro país también existen los desahucios hídricos.   En el año 2013, se dieron 500.000 avisos de corte de agua, de los cuales 300.000 fueron efectivos, siendo el 90% de estos desahucios realizados por las empresas privadas. Los desahucios hídricos crecieron un 30% en el año 2013 respecto al año anterior.

El agua es un bien público y un derecho humano fundamental, por lo que solo debería ser gestionado por empresas públicas, que no buscan el beneficio, sino el servicio. Además, muchas de las empresas públicas de agua en nuestro país son modelo de gestión. El agua es nuestro futuro, hagamos un uso racional y ajustado a nuestras necesidades y no despilfarremos. Debemos tener claro como país la modernización de los usos del agua tanto en el campo agrícola, industrial o de consumo doméstico con la finalidad de un consumo razonable y eficiente. El agua será un bien cada vez más escaso, es nuestro oro azul.

¿Qué consumimos de agua en España?