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jueves. 08.12.2022
ANÁLISIS DE SONDEOS ELECTORALES

Elecciones madrileñas: Recalling Reikiavik

En los últimos días, cuando queda apenas un mes para las elecciones autonómicas y municipales, diferentes medios madrileños han reseñado distintas Encuestas a partir de las cuales han creado llamativos titulares.

En el año 2010 Jón Gnarr salió elegido alcalde de Reikiavik con el 34,7% de los votos al haber conseguido formar coalición con el partido Alianza Socialdemócrata. Eso sí, como requisito imprescindible, exigió a los políticos de ese partido que vieran completa la serie 'The Wire' (cinco temporadas).


En los últimos días, cuando queda apenas un mes para las elecciones autonómicas y municipales, diferentes medios madrileños han reseñado distintas Encuestas a partir de las cuales han creado llamativos titulares. Los resultados de cada una no pueden ser sin embargo más dispares y lo mismo sucede con sus correspondientes encabezamientos periodísticos.

La confusión es mayúscula y en el mejor de los casos solo contribuye a afianzar y a extender el descrédito en la capacidad predictiva de este tipo de sondeos.

No obstante lo peor es que pese a tal aparente descrédito su publicación contribuye a crear opinión y estados de ánimo que no son ni indiferentes ni independientes de la formación de las voluntades que enseguida se expresarán mediante el voto. Los efectos de todo ello, en un panorama de acusada volatilidad y de frágiles equilibrios entre las formaciones que se disputan el voto, pueden llegar a ser de especial relevancia sobre todo en esa amplia proporción de electores que aún no tiene decidido del todo si votará o no y en qué sentido hacerlo.

Nada nuevo por lo demás en tiempo de elecciones. La batalla electoral no deja de formar parte de una guerra y como sucede en ellas se confirma una y otra vez el viejo proverbio de que “la verdad es la primera víctima” (de cualquier guerra, ya sea de alta o de baja intensidad): los medios ceden inevitablemente ante los fines, aunque ello implique contravenir los principios metodológicos más elementales para incurrir en trampas groseras aunque no por ello ineficaces.

Tres son las Encuestas a las que al principio me he referido. Por orden de aparición en escena estaría la glosada por El País, en su edición del jueves 23, en una modesta columna de la sección de Madrid y cuyo patrocinio el propio rotativo atribuye a la Cámara de Comercio. Al parecer ha sido elaborada por Metroscopia (10/04/2015), instituto que habitualmente realiza este tipo de consultas para el mencionado diario. A continuación vendría la realizada por un Instituto de menor antigüedad y renombre –DEIMOS- que con máximo relieve glosa y reproduce íntegramente el digital eldiario.es en su edición del viernes a primera hora. Por último, el diario ABC publica el domingo 26 los resultados de la realizada por GAD3.

Todas ellas tienen similares características técnicas en cuanto a procedimiento (entrevista telefónica), tamaño de la muestra y márgenes de error. Las desviaciones de sus resultados son por el contrario extraordinariamente llamativas. Como ejemplos bien ilustrativos valgan los resultados extremos que se imputan al hasta ahora partido mayoritario (PP) y a la nueva formación que se presenta en el Ayuntamiento (Ahora Madrid).

Mientras en el primer caso la publicada por El País atribuye al PP 39 de los 129 escaños de la Asamblea de Madrid, la publicada por eldiario.es le asigna 54, es decir un 40% más.

En sentido inverso pero con diferencias aún más acusadas, mientras que el “periódico global” estima en 14 concejales (sobre 57) los conseguidos por Ahora Madrid, deviniendo así en segunda fuerza en el Ayuntamiento y en consecuencia con consistentes posibilidades de conseguir la alcaldía, el periódico digital haciéndose eco de la Encuesta que glosa (DEIMOS) coloca a dicha fuerza emergente en la última posición (cuarta) al reunir tan solo 8 concejales, poco más de la mitad de los estimados por la promovida por la Cámara de Comercio.

Solo los resultados del 24 M dirimirán de qué lado está la razón y la verdad. Mientras tanto en lo que al análisis se refiere solo cabe quedarse con la Encuesta que al menos parece reunir los requisitos mínimos de fiabilidad sin incurrir en errores metodológicos de bulto, como le sucede a la de DEIMOS. Por esa razón, en lo que sigue habrá que atenerse aquí a los resultados de la primera de esa Encuestas (la que glosó El País) .

I. Bipartidismo

A mi juicio, la conclusión política más importante de los resultados que arroja el referido sondeo madrileño es que expresan y corroboran una vez más (la última fue Andalucía) el ocaso de bipartidismo, es decir el fin de un sistema de turnos de los dos partidos dinásticos (nueva versión aggiornata de esta Segunda Restauración post 75).

La comparación con los datos de 2011 expresa el colosal descalabro sufrido por ese sistema y por ambos partidos (e incluso por IU, el subsidiario 3º) en la esfera electoral, en tan solo cuatro años.

Si en las elecciones andaluzas esa nueva “realidad” quedaba algo más velada por las particularidades locales (el PSOE andaluz), en los casos de Madrid y aún más en Valencia aparecen con claridad meridiana.

La pérdida del PP en la Comunidad de Madrid alcanza el 45% de los votos reunidos en 2011. Pero es que el otro partido, el PSOE, que ya llevaba tiempo caminando incesantemente hacia el declive pierde también casi un 20% adicional desde dicha fecha (diluyéndose con una erosión del 27% en términos de escaños en el Ayuntamiento de Madrid).

O sea que la célebre extrapolación de los resultados andaluces está ahí… ¡pero menos!  Y no desde luego en el sentido de los que tan interesada como confiadamente la invocaban hace apenas una mes.

En conjunto, de ser ciertos los resultados que estamos comentando, esos dos partidos habrían perdido en la Comunidad de Madrid nada menos que el 36% de sus votantes (es decir más de un tercio) y un similar porcentaje en términos de escaños (de momento un poquito inferior en el Ayuntamiento de Madrid).

De tener un apoyo claramente mayoritario en 2011 (78%) han pasado a perder ya casi esa condición ahora, al empatar prácticamente con el resto de fuerzas políticas (50,9% en el conjunto de la Comunidad y un poco más alto -53,3%- en su capital).

Resultados similares pero todavía más expresivos sobre el fin del bipartidismo y el hundimiento de sus dos protagonistas son los registrados por el último sondeo hecho público a un mes justo de las elecciones, en la Comunidad Valenciana y en el Ayuntamiento de Valencia.

II. Eje Izquierda –Derecha

Examinados los resultados madrileños desde la perspectiva más convencional (eje Derecha –Izquierda) se registra un drástico cambio bastante similar al experimentado por el debilitamiento del predominio bipartidista.

En efecto, los partidos identificables con la derecha (en sus diferentes expresiones electorales) registran una pérdida considerable, disipando su neta posición de mayoría de 2011 (58,2% y 56% en la CM  y en el Ayto. respectivamente), para situarse, ahora en 2015, a modo de imagen invertida, en una posición minoritaria (ligeramente superior al 47 % tanto en la CAM como en el Ayto.).

Por su parte, el conjunto de los partidos situados en el lado izquierdo del eje dan un salto espectacular en su apoyo popular, ascendiendo en el municipio de Madrid desde el 34% de 2011 hasta rozar la mayoría absoluta en abril 2105 (48,9% incluso con pérdida de un punto porcentual con respecto al sondeo de enero de este mismo año). Similares resultados en la CM advierten no obstante de un mayor grado de volatilidad en ese ámbito al perder la mayoría ya alcanzada en enero de este año (la izquierda 52,4%) para colocarse ahora por debajo a 5 puntos de distancia (47,5%) de la cifra lograda en enero, quedando así en empate técnico con el conjunto de marcas de la derecha (47,2).

Traducidos esos apoyos electorales en términos de poder institucional (escaños), la izquierda conquista la mayoría en ambas corporaciones (Ayto 29 concejales s/57 y CM 66 escaños s/129), aunque de modo aún muy apretado y esencialmente inestable, no solo por la propia volatilidad del voto y por el amplio margen de error del propio sondeo, sino además  por el negativo efecto adicional que pudiera tener el supuesto nada descartable de no superación del umbral del 5% por parte de uno de los eventuales “socios” (IU), resultado más plausible aún en el Ayuntamiento.

Elecciones madrileñas: Recalling Reikiavik
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