miércoles 20.11.2019
LOS AUSTRIAS

Carlos II, el desastre de la consanguinidad real

”El príncipe parece bastante débil; muestra signos de degeneración; tiene flemas en las mejillas, la cabeza llena de costras y el cuello supura; asusta de feo”, dijo del recién nacido el embajador francés en la Corte de Madrid.

1carlosIICarlos II nace en Madrid, el seis de noviembre de 1661. Sus padres son Felipe IV y Mariana de Austria, que fue la segunda mujer del rey.

Felipe IV, muere en 1665, cuando Carlos II tenía solamente cuatro años. Su madre Mariana de Austria queda como Regente del Reino, en sustitución de su hijo, hasta que este alcance la mayoría de edad que sería en 1675.

De esta manera se narraba en la Gaceta de Madrid, el nacimiento de Carlos II. “un robusto varón, de hermosísimas facciones, cabeza proporcionada, pelo negro y algo abultado de carnes”.

Sin embargo, el embajador francés en la Corte de Madrid, comunicaba a Luis XIV, como era el recién nacido: ”El príncipe parece bastante débil; Muestra signos de degeneración; tiene flemas en las mejillas, la cabeza llena de costras y el cuello supura; asusta de feo”. (En la imagen: Retrato de Carlos II, por Miranda. 1677-1679. Óleo. Ayuntamiento de Sevilla).

"Asusta de feo", dijo del recién nacido el embajador francés en la Corte de Madrid 

Con el fin de que sobreviviera fue alimentado por catorce amas de cría distintas, que le amamantaron hasta los cuatro años y no siguieron por más tiempo, al ser considerado indecoroso para un monarca.

2carlosIICarlos II no pudo sostenerse en pie hasta tener cumplidos los seis años. Padecía raquitismo pues no tenía vitamina D, el niño carecía de falta de luz solar ya que no se le sacaba al exterior ante el temor de que cogiera catarros que pusieran en peligro su vida.

Padecía epilepsia con dos etapas muy activas, durante la infancia y al final de su vida. Carlos II no aprendió a leer hasta la edad de diez años y nunca escribió correctamente. Padecía episodios de cólera desmesurada. Tenía la adicción alimentaria al chocolate.

En el testamento de Felipe IV figura la siguiente declaración:

“Nombro como gobernadora de todos mis Reynos, Estados y señoríos, y tutora del príncipe, mi hijo, y de otro qualquier hijo o hija que me hubiere de suceder a la Reyna doña Mariana de Austria, mi muy chara, y amada muger con todas las facultades, y poder que conforme a las leyes, fueros, y privilegios, estilos y costumbres de cada uno de los dichos mis Reynos, estados y señoríos…….”. (en la imagen retrato rey Carlos II, por W. Humer).

La Junta de Regencia estaba constituida por:

  • El presidente de Consejo de Castilla, García Haro de Sotomayor y Guzmán, conde de Castrillo.
  • El Vicecanciller del Consejo de Aragón, Cristóbal Crespí de Valldama.
  • Un representante del Consejo de Estado, Gaspar Bracamante y Guzmán, conde de Peñaranda.
  • Un grande de España, Guillén Ramón de Moncada, marqués de Aytona.
  • El Inquisidor General, cardenal Pascual de Aragón.
  • El arzobispo de Toledo, cardenal Baltasar Moscoso Sandoval.

Carlos II tuvo una educación muy pobre, pues su mala salud hizo pensar que moriría joven, por lo que se descuidó su educación y no se le preparó para las tareas de gobierno. Además sus preceptores fueron todos teólogos y no le dieron conocimientos sobre la política.

3carlosIIDe esta forma describía el nuncio Papal a Carlos II:

“El rey es más bien bajo qué alto, no mal formado, feo de rostro; tiene el cuello largo y como encorvado hacia arriba; el labio inferior típico de los Austrias; ojos no muy grandes, de color azul turquesa y cutis fino y delicado. El cabello es rubio y largo, y lo lleva peinado para atrás, de modo que las orejas quedan al descubierto. No puede enderezar su cuerpo sino cuando camina, a menos de arrimarse a una pared, una mesa u otra cosa. Su cuerpo es tan débil como su mente. De vez en cuando da señales de inteligencia, de memoria y de cierta vivacidad, pero no ahora; por lo común tiene un aspecto lento e indiferente, torpe e indolente, pareciendo estupefacto. Se puede hacer con él, lo que se desee, pues carece de voluntad propia”.

Tuvo siempre un carácter débil, irresoluto y voluble, en parte debido a su escasa confianza en sí mismo y en su propio criterio. Ello hace que tengan en él gran influencia los personajes fuertes de la Corte, así como las mujeres de su propia familia.

De carácter bondadoso y bienintencionado, siendo sus principales virtudes, la piedad, la religiosidad y la rectitud de conciencia. (En la imagen: Juan Carreño de Miranda. Carlos II ataviado como Gran Maestre de la Orden del Toisón de Oro.   1677. Óleo  Colección Harrach. Rohrau (Austria).

4carlosIISe sabe que Carlos II padecía el síndrome de Klinefelter, enfermedad genética, que consiste en una alteración cromosómica expresado en el cariotipo 47/XXY, es decir, que tienen un cromosoma X supernumerario.

Dicho síndrome se caracteriza por infertilidad, niveles inadecuados de testosterona, disfunción testicular, hipogenitalismo (genitales pequeños), trastornos conductuales  y aspecto eunucoide, con talla alta, extremidades largas, escaso vello facial y distribución de vello de tipo femenino. A veces aparece la criptoguida que son testículos intraabdominales, no descendidos a la bolsa escrotal. (En la imagen: retrato de Mariana de Neoburgo, reina de España, por W. Humer.)

LOS MATRIMONIOS DE CARLOS II

Se temía que Carlos II muriera pronto y la dinastía de los Austrias no tenía sucesión, lo que podría generar un grave problema para el futuro del país, por lo que rápidamente hubo que buscarle esposa.

5carlosIISe pensó en casarlo con la hija de emperador Leopoldo, que significaba seguir con la política de matrimonios endogámicos de los Habsburgos. Esta idea contaba con el apoyo de la Regente Mariana de Austria y del conde de Harrach. El problema era que era niña y habría que esperar un tiempo para que pudiera quedar embarazada, por lo que se desestimó dicha candidatura.

Se pensó en alguna princesa de la casa de Borbón, pero se desistió ante la precaria paz conseguida con Francia tras la paz de Aquisgrán de 1668. Al final se decidió casarlo con María Luisa de Orleáns, sobrina de Luis XIV, una vez que el Papa Inocencio XI dio las dispensas por ser familiar directo. (En la imagen: retrato de María Luisa de Orleans, José García Hidalgo. 1679).

El matrimonio se celebró en Fontenaibleau en 1679, cuando Carlos II tenía dieciocho años. Sin embargo, Carlos II amaba a su esposa María Luisa. Esta nunca estuvo enamorada del rey pero sí mostró afecto. La reina se dedicó a defender los intereses de Luis XIV. Ante la falta de sucesor, María Luisa de Orleáns realizó peregrinaciones y veneró reliquias sagradas con la finalidad de poder quedar embarazada.   María Luisa muere en 1689, dejando a Carlos II en un fuerte estado depresivo.

El Consejo de Estado instó diez días después de la muerte de la reina a volverse a casar con carácter de urgencia. La elegida es una princesa de la casa de Austria, Mariana de Neoburgo.   Rápidamente se da cuenta que no quedará embarazada y se dedica a intrigar sobre la sucesión de su marido.

LA CUESTIÓN SUCESORIA

6carlosIIEl problema sucesorio en el Imperio español se convierte en la cuestión principal tanto de la política española como europea, pues se podía romper el equilibrio político en el continente.

En septiembre de 1698, Carlos II está grave y mediante el cardenal Portocarrero hace un testamento por el que se nombra como sucesor del Imperio a José Fernando de Baviera, que era biznieto de Felipe IV. Habría un periodo de regencia presidido por el cardenal Portocarrero y el conde Oropesa.

Mariana de Neoburgo, no sabía de este nuevo testamento y cuando se enteró rompió el mismo y la anulación de tales disposiciones. (En la imagen: la reina viuda doña Mariana de Austria, Carreño Miranda1669).

Muere José Fernando de Baviera por lo que se produce un enfrentamiento entre dos candidatos, por un lado los que apoyan al archiduque Carlos de Austria entre los que se encuentran la reina Mariana de Neoburgo, y el conde de Oropesa y el embajador Harrach. El otro candidato es Felipe de Anjou que cuenta con el apoyo del presidente del Consejo de Estado, el cardenal Portocarrero.

En 1700, tras intensos debates y la inminente muerte del rey, el Consejo nombra a Felipe de Anjou como sucesor de Carlos II, que cuenta con el apoyo del Papado en esta decisión.

LA CUESTIÓN ECONÓMICA

En su reinado se produce una mejora económica muy evidente, que va acompañada de un aumento de la demografía y que sentará las bases del inicio del gobierno de los futuros Borbones. La decadencia de los anteriores Austrias, Felipe III y Felipe IV es evidente que culminó con la derrota internacional de España y la sustitución por el poder francés.

Esta decadencia afectó a la monarquía en su capacidad para financiar sus ejércitos y la marina,  por lo que su poder se redujo. Aun así, España seguía siendo una potencia con dominios extendidos por toda Europa.

Carlos II mantuvo sólidamente las riendas del gobierno de Nápoles, Sicilia y Milán al disponer  de virreyes y gobernadores con gran capacidad a pesar de la escasez de medios para defender estas posesiones.

Desde el punto de vista de la fiscalidad castellana supuso, un periodo de recuperación tras siglo y medio de alza constante de impuestos. Se creó la Junta de Comercio en 1679. Se dieron fuertes medidas monetarias en 1680 y 1686 que propició la desaparición de las manipulaciones monetarias. Se reorganizó toda la estructura de la Hacienda castellana.

7carlosII

 Escudo de armas de Carlos II

EL ARTE EN SU REINADO

Carlos II es uno de los reyes más retratados y coincide con un periodo de esplendor del arte español. Su patronazgo es evidente.  

Durante la Regencia de Mariana de Austria y después en su reinado se reconstruye buena parte del monasterio de El Escorial, que había sufrido un gran incendio el 7 de junio de 1671. Mariana de Austria intentó expoliar el patrimonio pictórico de la Corona y regalárselas a su hermano el elector Juan Guillermo del Palatinado, que era un coleccionista compulsivo.

Sin embargo, Carlos II defendió las pinturas de la corona y no le tembló el pulso en enfrentarse a su esposa y consiguió que no se moviera una sola obra de España.

Carlos II muere el uno de noviembre de 1700 a falta de pocos días para cumplir treinta y nueve años.

Carlos II ha tenido fama de un rey desastroso. Evidentemente lo fue, debido a unas limitaciones que eran obvias, pero también cuenta aspectos positivos en su haber como el tema artístico y económico.


BIBLIOGRAFIA

Baviera, Adalberto de.  “Mariana de Neoburgo, Reina de España”. 1938.  Espasa-Calpe, Madrid.
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Calvo Poyato, José. “Carlos II el Hechizado”. 1992. Planeta. Barcelona.
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Garzón Pareja, M. “La Hacienda de Carlos II”. 1981. Madrid.
Kamen, H.  “La España de Carlos II”. 1987. Barcelona.
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Pfandl, Ludwig. “Carlos II”. 1947, Madrid, 1947.
Ribot, Luis. “El arte de gobernar. Estudios sobre la España de los Austrias”.  2006. Alianza. Madrid.
Sanz Ayan, C. “Los banqueros de Carlos II”.  1989.   Valladolid.

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